19 de mayo de 2014. Por Equipo de Comunicación CTA Rosario | Gustavo Martínez es Secretario General de ATE Rosario y Adjunto de la Central local. El próximo 29 de mayo pondrá a consideración de todos los afiliados su candidatura a Secretario General de la CTA de la provincia de Santa Fe por la Lista 1 Germán Abdala. En esta entrevista, repasa el proceso de construcción mediante el que se logró la presentación de listas en cuatro localidades y una regional, además de la provincial.
También explica por qué habla de ‘refundación’ al referirse a la instancia democrática que se vivirá en dos semanas. Y además deja bien en claro los motivos por los que participar: “Esta Central le dice a los trabajadores que no hay que esperar nada, el momento de hacer es ahora”.
{{- Se presentan seis listas en Santa Fe: cuatro locales, una regional y otra provincial. ¿Cómo se llegó a consolidar este proceso?}}
Se mantiene lo que sucedió en el origen: una gran cantidad de compañeros de distintos ámbitos que llegan a la conclusión de la necesidad de constituir no ya un grupo que tome cuestiones parciales, sino construir una Central que aborde la problemática general articulando con las demandas sectoriales. Ese camino lo siguieron compañeros individualmente, grupalmente, hay organizaciones que llegaron a ese momento, a esa conclusión. No es fruto de un debate teórico, sino de la experiencia de unidad en la calle.
Se trata de una Central que recupere la identidad de los trabajadores y de ahí mire el país, la sociedad y la economía que tenemos y la sociedad, el país y la economía que necesitamos. Que no le cierre la puerta a nadie que esté luchando por mejorar, democratizar, por acercar derechos a la realidad y que no sean letra muerta.
Hay un esfuerzo muy grande por rescatar lo mejor que tuvo la experiencia de lucha de los lecheros, con democracia sindical, la defensa de los compañeros, la actitud ética que uno resalta en los pioneros de esta etapa. Se puede hablar de Héctor Quagliaro, Rosita Ziperovich, del Negro Aguirre y tantos otros. Y uno ve esa misma actitud ética en grupos y compañeros de la capital provincial, y el resto de la provincia. Hay un esfuerzo muy grande para que los jóvenes escuchen esa experiencia, esa tradición. Hay compañeros que aparecen de la experiencia de los metalúrgicos, compañeros delegados de base de esa experiencia heroica de la UOM de Villa Constitución, la presencia de docentes. Algunos llegaron a la lucha por la defensa del medioambiente y la vida, por su pertenencia a los pueblos originarios, por ser parte de la vida académica, porque llegan tras darse cuenta que la soja multiplica los casos de cáncer. Como expresión de esos caminos se concluye que algo hay que hacer y que este es el momento.
Por otro lado, conformar listas tiene un gran componente simbólico que tiene que ver con que nos vamos a someter a la voluntad de los compañeros. Pero además, esta conformación en particular es mucho más que eso, es un mensaje de que somos capaces de seguir construyendo en la diversidad, de seguir construyendo en diversos sectores, hay muchas organizaciones que han hecho carne esto de que tenemos especificidades pero que ahora nos hermana algo fundamental, que es la falta de democracia y soberanía. No solamente se trata de salarios, condiciones de trabajo y precarización, sino que hay cuestiones que aparecen mucho más claras ahora, como la defensa de la tierra, el aire, ponerle un límite preciso a las cuestiones que terminan afectando a la salud, como los transgénicos, la contaminación, la problemática de género. Son todos problemas centralmente de la clase trabajadora, porque las mujeres que mueren por abortos clandestinos provienen fundamentalmente de la clase trabajadora, los pibes que mueren en los barrios provienen de hogares de trabajadores, sean con o sin trabajo. Hay un mandato muy concreto que se ha recibido directa o indirectamente, de cada una de las luchas, por más que pertenezcan o no a la CTA. Hay un mandato, por ejemplo, de los trabajadores de Liliana o de Allocco, para que esta Central esté atenta a plantear lo que hay que plantear cuando una fábrica cierra.
{{- En varias oportunidades utilizaste el concepto de “˜refundación de la CTA’ para referirte a estas elecciones, ¿por qué?}}
Viene de la polémica de la ruptura, que despertó mucho interés; la no aceptación de Hugo Yasky de la derrota y los ribetes de farándula que adquirió la virulencia con la que un sector vinculado a los gobiernos presentó esa polémica, de la que participaron millones de personas. Reforzado esto por la continuidad que se tuvo en la pelea, cuando algunos ya querían ver el certificado de defunción de la CTA, frente a las maniobras del gobierno. Porque dentro del sector de Yasky uno no puede encontrar una cabeza que pergeñe semejante golpe a la democracia sindical. Fue parte de la política del gobierno que se dio en otros ámbitos, como las organizaciones, los derechos humanos, los centros de estudiantes.
Se hicieron todos los esfuerzos por recomponer. Y en paralelo se dio el debate en todo el país entre la militancia: los esfuerzos, ¿debían estar destinados a mantener la unidad de los dirigentes o la de los que luchan en todo el país? Resultado de eso fue la respuesta de que de esto se salía con más democracia. Por eso se convocó una nueva elección, a la que Yasky no se presentó. Lo peor fue que el sector de Yasky aplaudiera la intervención del gobierno de una Central que para ese mismo gobierno no existía. La prórroga y el nombramiento de interventores, en una conducción nacional en la que Yasky era minoría, presentó el dilema de que o bien se hablaba de eso, o de que Monsanto tiene una planta en Malvinas Argentinas; hablábamos de eso, o de los despidos en Liliana. Se empezaron a destinar esfuerzos donde debían ir. El resto quedó en un debate entre dirigentes que a la gente le importa tres pitos. Esta Central demostró que ante eso, todos los esfuerzos se destinan a estar en la calle cuando hay que estarlo y con quienes en ella están, en un proceso de unidad de acción. Sabiendo que había que salir a recomponer con más lucha, con más unidad, más democracia, más participación. Las elecciones de este 29 de mayo tienen que ver con eso.
Pero también hay continuidad con el proceso de origen de la CTA, el Grito de Burzaco, la Marcha Federal, el Frenapo, la Marcha Grande, la Constituyente Social, esa construcción político social democrática y liberadora. Reapareció con fuerza el “no quiero más alianzas, no quiero más traición, quiero un frente para la liberación”, cántico que la CTA repite en cada rincón del país. Es el rol que debemos tener los trabajadores ante la necesidad del pueblo de una construcción política que permita que dejemos de ser gobernados y pasemos a ser gobierno.
Respetuosamente y salvando las distancias con los próceres, también nos sentimos continuadores de uno de los mejores momentos de la clase trabajadora, de la fundación de los sindicatos, de la CGT de los Argentinos en 1968 con su manifiesto que cada vez que se duda en algo conviene leer, que tenemos que seguir leyéndoles a aquellos que no lo han leído. En ATE, en Amsafe, en COAD, en los portuarios, siempre se mira de dónde venimos, dónde estamos y eso ayuda a ver cuál es el camino.
{{- ¿Por qué es importante para los/as trabajadores/as participar de una elección como la de la CTA?}}
Porque es fortalecer y fortalecerse. Obvio que es un respaldo a un determinado sector organizado de los trabajadores, pero donde está claro que la participación en esta Central fortalece cuestiones que cualquiera que se lanza a luchar sabe que son fundamentales: la unidad, la solidaridad, el poder lograr que tu lucha se conozca y recibir el apoyo de pares, de hermanos y hermanas de clase. Hay que organizarse, pasa por ahí. No hay que esperar 30 años más para que a alguien se le ocurra acordarse de que existe un artículo 14 bis de la Constitución Nacional que habla del Salario Mínimo, Vital y Móvil o del derecho a huelga. La sociedad que cuestiona la huelga y el piquete está cuestionando el derecho a huelga, que no es un problema que tienen ellos con los trabajadores, sino que lo tienen con la Constitución Nacional. Ni a Menem se le ocurrió la idea de modificar el artículo 14 bis de la Constitución.
Hay que rescatar las cuestiones simples para explicar por qué la necesidad de un sindicato. Solamente en el 12% de las grandes empresas hay delegados de base. Esta Central le dice a los trabajadores que no hay que esperar nada, el momento de hacer es ahora. Si no se puede es por una cuestión de fuerzas, y la fuerza del movimiento obrero está en la unidad, lo que tenemos los trabajadores es lo que está al lado nuestro. La madre de todas las batallas es en el lugar de trabajo, por más que salgamos a la calle, salimos para volver a ese lugar en donde se da la verdadera disputa, donde somos mayoría y podemos demostrar que si no se respetan los derechos ese ámbito no funciona, porque los que lo hacemos funcionar somos los trabajadores.
Lo hacemos concientes de que hay una experiencia de organización tremenda en nuestro pueblo: no hay un sólo derecho, una sola conquista, que no tenga que ver con la lucha. Algunos aumentos te los regalan, como los pactados con los formadores de precios y con los que emiten dinero, que ya saben que lo que te dan por un lado te lo quitan por el otro.
La otra cuestión de la necesidad de participar es que hay palabras sagradas, como la unidad, la solidaridad, la lucha, la dignidad, la ética; y hay palabras malditas para la clase trabajadora, como son despidos, suspensiones, adelantos de vacaciones, convenios a la baja, inflación, devaluación, tercerización, precarización. El alerta es que muchas de esas palabras se empiezan a mencionar con cada vez más fuerza, cada vez más seguido. El ajuste lento y gradual ahora está más descarado. Lo que se preparan son cortes de donde sea, que van a influir directamente en los salarios, no en el valor nominal, sino en el poder adquisitivo. La gran mayoría de los gremios han pactado aumentos entre el 20 y el 30%, pero la inflación de marzo a marzo fue del 54%. Entonces la mayoría sabe que eso de esperar no es el camino ni la forma.
Estas son algunas de las razones para participar de esta elección. Pero además nosotros tenemos la propuesta de acompañar a la Lista 1 a nivel nacional que encabeza Pablo Micheli; sostener y multiplicar lo construido en Rosario con las candidaturas de Gustavo Terés y Raúl Daz; y también tenemos el desafío de llevar este modelo sindical amplio y participativo a toda la provincia de Santa Fe con la Lista 1. A lo que hay que sumar el compromiso de apoyar a las listas locales que se han presentado en la ciuad de Santa Fe, en San Justo, Venado Tuerto y Villa Constitución. La convocatoria es a sumarse y organizarse, en unidad, con lucha y compromiso, para construir más CTA.
{{Equipo de Comunicación CTA Rosario}}