La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) cumplió 88 años

Se cumplen 88 años desde la fundación de La Asociación Trabajadores del Estado un 15 de enero de 1925.Compartir Facebook




Resiste el pueblo acribillado

Sábado 12 de Enero de 2013, por Secretarí­a de Cultura de CTA Rosario | Ante el asesinato de Mercedes Delgado, militante histórica del centro comunitario San Cayetano de barrio Ludueña, desde la CTA Regional Rosario acompañamos la multitudinaria movilización que recorrió el barrio, desde el centro comunitario a la comisarí­a 12, reclamando justicia para Mecha. La jornada finalizó en la Plaza Pocho Lepratti.

Por el dolor, la voz callada
que nos golpea, que nos aplasta.
Resiste el hombre que está enjaulado,
resiste el pueblo acribillado…..

Sonaba fuerte en las calles de Ludueña, que ya sabemos que no es sólo un barrio de Rosario, sonaba tan fuerte que no se escuchaban las palabras de los que habí­amos ido una vez más a decir basta…. Hay que seguir andando, decí­an las palabras, que dejaban mudas a todas las otras palabras.

El viernes 11, por la tarde marchamos. Luego de haber perdido a Mecha, por esas balas que se reproducen, que crecen como maleza sobre la tierra arrasada por la miseria, regadas por los pedazos rotos del tejido social que como jardineros desquiciados destruyeron meticulosamente los responsables de décadas de neoliberalismo, procesista y “democrático”, cultivando la desesperanza, sembrando promesas instantáneas de placer blanco, de blanco poder para los abandonados y los perdidos, que echan raí­ces en las esquinas, los baldí­os, los pasillos de los barrios de Rosario; florecen con olor a podrido, esas balas que salen de los fierros que dolorosamente sostienen las manos de los mismos pibes a los que Mecha les dió la leche cuando la necesitaban, de repente esta violencia grotesca, esos mismos pibes a los que la Mecha acercó un cariño, una palabra. Este dolor.

En los barrios de Rosario las balas salen para todos lados y están encontrando a muchos, muchos como Mecha que apuestan dí­a a dí­a a cambiar un cachito esta realidad que toca, o no, que toca porque toca. Sabemos hoy que la bala de Mecha tiene el nombre y el apellido del que la tiró, del que gatilla mas allá del que pone el dedo, del pibe ví­ctima-victimario, el soldadito, el asesino, el boludo cabeza de turco; se llama narcotráfico y se apellida complicidad institucional, ese es el nombre de las balas que se disparan hoy en los barrios de Rosario.

Muchas veces con mucha gente, con Mecha, una de ellas, nos juntamos para hablar, pensar y buscar la forma de armar una red para poder laburar en los barrios, para caminar por Ludueña, y le buscamos la vuelta a esa red para trabajar juntos, hoy en Ludueña (que no es un barrio más) como en otros, hay muchas redes tendidas, algunas se parecen mucho a las que soñamos construir juntos; otras son las del narco, la policí­a, y los pibes ahí­ adentro atrapados, de la peor manera, con guita, terror y quí­micos, bien pegados, que no se suelten.

Y Mecha, como muchos, junto a muchas, laburaba en una de esas redes que soñamos, para vincular para liberar para vivir y una bala con ese nombre y apellido la alcanzó. Pero la cosa no va a quedar ahí­, eso está seguro, hay algo que hemos aprendido durante todos estos años, a no olvidar, a no perdonar, a no abandonar la lucha por juicio y castigo por tantos crí­menes contra el pueblo, a ver por dónde viene el dí­a cuando la noche es más oscura.

{{Hay que seguir andando nomás…}}

Nos duele amigos hasta los huesos,
y se endurecen nuestras entrañas
Por la injusticia, la cobardí­a,
nos va invadiendo la hipocresí­a.

Hay tanta bronca acumulada,
tanta traición disimulada
Que se nos ciegan nuestras miradas,
y el desencanto no va aquietando.

Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.
Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.

Muchos no están, hermano mí­o,
y el corazón siente el vací­o.
Corren lágrimas en nuestro rostro,
ellos están juntos a nosotros.

Por el dolor, la voz callada
que nos golpea, que nos aplasta.
Resiste el hombre que está enjaulado,
resiste el pueblo acribillado.

Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.
Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.

Y se nos ciegan nuestras miradas,
que nuestra historia no está cerrada.
Son nuestro llanto, nuestra alegrí­a,
semilla abierta de nuestra vida.

Al hombre nuevo Dios va creando,
con nuestro barro lo va engendrando.
También camina a nuestro lado,
no tengas miedo, suma tu mano.

Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.
Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.

Su espí­ritu sigue impulsando
a éste pueblo crucificado.
El pueblo libre será posible,
muchos testigos hoy nos lo dicen.

Padre Angelelli, Oscar Romero,
Carlos Mujica, mil compañeros,
Su sangre canta en nuestras cuerdas,
éste es el tiempo del hombre nuevo.

Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.
Hay que seguir andando nomás,
hay que seguir andando.

La Semana Trágica de enero de 1919: huelga, lucha y represión

Sábado 12 de enero de 2013.- Por Leónidas Ceruti, historiador. Debemos ver a la huelga de los metalúrgicos de los Talleres Vasena, la posterior represión y resistencia, que pasó a la historia como la “Semana Trágica”, como uno de esos heroicos hitos de la clase obrera, que nos ha dejado muchas enseñanzas. No sólo se reclamó y se luchó por los derechos de los trabajadores, sino que no se dudó en enfrentar a las fuerzas policiales, al Ejército y a la Liga Patriótica, en una clara muestra de autodefensa de clase.{Nota publicada en el sitio de la Agencia de Noticias Redacción, ANRed.}

Contra los indiferentes, los anormales, los envidiosos y haraganes; contra los inmorales, los agitadores sin oficio y los energúmenos sin ideas. Contra toda esa runfla sin Dios, Patria, ni Ley, la Liga Patriótica Argentina levanta su lábaro de Patria y Orden… No pertenecen a la Liga los cobardes y los tristes.”

{{Sumario:
– Panorama internacional y nacional
– El conflicto en la empresa Vasena
– Represión y resistencia
– La Liga Patriótica
– La Plaza “Martí­n Fierro”
– Perón en la represión: el debate
– Antisemitismo
– Donaciones de las familias patricias
– El tango: “Se viene la maroma!”
– A modo de conclusión}}

{{Panorama internacional y nacional}}

La situación internacional hacia fines de 1917 se distinguió por su conflictividad. Europa se vio envuelta en distintos conflagraciones como la Primer Guerra Mundial, la Revolución Bolchevique, la agresión imperialista de catorce paí­ses al naciente estado obrero ruso, los movimientos sociales en Alemania con el alzamiento espartaquista entre 1918 y 1919, la República Soviética de Bela Kun en Hungrí­a, y la agitación obrera en Italia, España y Francia. En América Latina llegaba a su fin la Revolución Mejicana, y en Nicaragua Augusto Cesar Sandino encabezaba la lucha antiimperialista.

En el paí­s, producto de la guerra del 14, la economí­a agroexportadora se vio afectada cuando los precios internacionales comenzaron a bajar y prácticamente se cerraron los mercados europeos. Por otra parte se redujo drásticamente el flujo de los productos manufacturados que el paí­s importaba. La situación empeoró al aumentar la inflación y la desocupación.

El primer gobierno de Hipólito Yrigoyen enfrentó un panorama económico signado por la depresión entre 1914 y 1917, con la interrupción de inversiones extranjeras, una baja del valor de las tierras, menores importaciones y desempleo. A partir de 1917 hasta 1921 hubo un incremento de las exportaciones, más alimentos para Europa y desde 1922 hasta 1929 se produjo una prolongada fase de recuperación, en donde las importaciones superaron a las exportaciones. En la industria frigorí­fica se agudizaron las disputas entre los capitales de EEUU y los británicos. Los primeros llegaron principalmente a través de Standar Oil, General Motor y Duperial.


12 de octubre de 1916 – Asunción de Yrigoyen como Presidente

Desde 1918 crecieron los puestos de trabajo en los puertos, ferrocarriles, en las industrias metalúrgicas, frigorí­ficos, construcción, etc. Antes de 1915, la sindicalización era baja, y en la segunda década se produjeron cambios estructurales, como el surgimiento de varias federaciones de industria, concentración de fuerzas, extensión de las organizaciones, sindicalización de sectores medios, mientras que el sindicato continuó siendo el lugar de participación de los inmigrantes.

La polí­tica que llevó adelante Yrigoyen hacia el movimiento obrero estuvo caracterizada por un intento de establecer una nueva relación entre el Estado y los trabajadores. Incluí­a en su proyecto la integración polí­tica de la clase obrera urbana, cambiando apoyo por votos, procurando limitar la influencia del Partido Socialista entre los trabajadores. A la vez el poder de policí­a se ejerció favoreciendo a unos y otros, intentando una conciliación entre el capital y el trabajo, con una polí­tica destinada a que los sindicatos tuvieran “acceso y comunicación con el gobierno”, con claras actitudes de “paternalismo obrero”. Las posiciones del gobierno radical oscilaron entre el arbitraje, las negociaciones y la represión.

Los arbitrajes se dieron en la huelga de los obreros marí­timos en 1916 por mejores salarios, donde peligraban las exportaciones de las cosechas de cereales, y el gobierno se mantuvo neutral; posteriormente, durante la huelga de los municipales de Buenos Aires, el gobierno accedió al reclamo de la reincorporación de los obreros de origen español; la misma metodologí­a se aplicó durante 1917-18 en el conflicto de los ferroviarios. Mientras que la represión apareció abiertamente en la disputa en los frigorí­ficos en 1917-18, en los Talleres Vasena, en enero de 1919, durante la masacre de la Semana Trágica. Los sucesos continuaron con la represión y las muertes proletarias durante 1921 en la Patagonia y en el norte santafesino en territorios de La Forestal.

Desde 1916 hubo huelgas de obreros portuarios, municipales, agrarios, frigorí­ficos, ferroviarios. En 1917 hubo 136.000 trabajadores en huelga; al año siguiente fueron 138.000, pero en 1919 la cifra subió a más de 300.000. El 70 por ciento de los huelguistas pertenecí­a al sector de los transportes, lo que también marcó una diferencia con los movimientos de la primera década del siglo, que en su mayorí­a se daban en pequeñas empresas.


Patagonia Rebelde: Detención de obreros

{{El conflicto en la empresa Vasena}}

La firma “Pedro Vasena e Hijos”, convertida poco después en los “Establecimientos Metalúrgicos San Martí­n-Tamet”, poseí­a un gran establecimiento metalúrgico que empleaba a 2500 trabajadores. La fábrica estaba ubicada en Cochabamba y Rioja (donde hoy está la Plaza Martí­n Fierro). Su titular era descripto como un “burgués próspero y despiadado”, y en 1919 estaba necesitado de proteger sus ganancias de las causas que la primera guerra mundial habí­a engendrado: suba de precios de las materias primas y del petróleo.

El 2 de diciembre de 1918, los operarios se declararon en huelga. Sus reclamos eran: aumentos de salarios, jornadas de ocho horas, premios para el trabajo los domingos y horas extras, abolición del trabajo a destajo y reincorporación de los compañeros despedidos a causa de las actividades gremiales.

El Departamento Nacional del Trabajo habí­a hecho lugar a los reclamos y dispuso satisfacer las demandas que fueron desoí­das por la patronal. La empresa intentaba seguir funcionando con obreros rompehuelgas provistos por la Asociación Nacional del Trabajo, una asociación de empresarios que junto con el embajador inglés quiso entrevistarse con Yrigoyen, quien no los recibió y los hizo echar de la casa de gobierno (1).

Los directivos no recibieron a la comisión de huelga, rechazaron el petitorio, y en cambio contrataron a carneros y rompehuelgas, con los que lograron mantener cierta actividad en los talleres. Inmediatamente se instalaron piquetes obreros en las inmediaciones de la fábrica. La patronal respondió reclutando a numerosos matones para “proteger los bienes de la empresa” y les proveyeron armas.

Los huelguistas enfrentaron a los “guardias blancos” de Vasena y se sucedieron incidentes, cada vez más frecuentes y violentos, sobre todo en el trayecto recorrido por los carros que transportaban materiales desde los depósitos ubicados en Santo Domingo y Pepirí­ hasta los talleres de Cochabamba y Rioja. Presionado por la empresa, el gobierno nacional ordenó que fuerzas policiales custodiaran esos convoyes. El conflicto entró en una espiral de violencia y el 24 de diciembre se incendió el auto del propio Jefe de policí­a.

Luego, se conoció la clásica declaración de un funcionario policial: “La restricciones y prohibiciones a la policí­a para proceder con energí­a aun en el caso de ser injuriada o atacada a pedradas, y la conducta insolentemente provocativa de los especulativos turiferarios del obrerismo, fueron engendrando un fuerte encono y una cólera sorda en los hombres de la repartición, que se desbordó en forma implacable, inexorable, vengativa”. La dirección de Vasena despidió a los huelguistas.


Entrada a los Talleres Vasena

{{Represión y resistencia}}

El 7 de enero de 1919, por la tarde, 6 chatas que salí­an de los depósitos eran seguidas por gran número de huelguistas, quienes acompañados de sus mujeres y de sus hijos reclamaban a los carreros que abandonaron su papel de rompehuelgas. “La caravana pasó frente a la escuela situada en la esquina de Alcorta y Pepirí­, donde desde algunos dí­as antes habí­an quedado acantonados veinte bomberos armados y diez “˜cosacos’ de la guardia de seguridad. Se inició entonces un violento tiroteo, de origen incierto -ya que huelguistas y uniformados se achacaron mutuamente la agresión-, que duró más de una hora. La llegada de tropas de refuerzo que establecieron una lí­nea de tiradores de seis cuadras y patrullaron intensamente toda la zona puso fin al incidente. Un obrero apareció muerto a sablazos en medio de la calle y otros cuatro fueron ví­ctimas de los disparos -algunos en el interior de su propia casa-; entre veinte y cuarenta heridos escaparon con vida y no hubo detenciones. Las fuerzas armadas no registraron más que un herido leve”. (2)

Estos hechos provocaron en los medios obreros una enorme indignación, que la prensa anarquista de La Protesta se encargó de divulgar haciendo un llamado a los trabajadores “Sin falta, trabajadores, vengad este crimen. Dinamita hace falta ahora más que nunca. Esto no puede quedar en silencio. No! Y mil veces No! El pueblo no se ha de dejar matar como mansa bestia. Incendiad, destruid sin miramientos obreros; Vengaos, hermanos! El crimen de las fuerzas policiales embriagadas por el gobierno y por Vasena clama el estallido revolucionario. Espantemos las gallinas, camaradas, y manos a la obra . . .”. (3)

Alfredo Vasena “se dignó a reunirse con los delegados gremiales en el Departamento de Policí­a y les ofreció la reducción de la jornada laboral a 9 horas, un 12 % de aumento de jornales y admisión de cuantos quisieran trabajar. Como la reunión se hizo larga, se decidió continuarla al dí­a siguiente en la propia fábrica. Los obreros llegaron puntualmente a las diez, pero don Vasena se negó a reunirse argumentando que entre los delegados habí­a activistas que no pertenecí­an a su plantel”. (4)


Imagen de la Semana Trágica

Los obreros armados de cierta paciencia conformaron otra delegación que presentó el pliego de condiciones de los huelguistas. Vasena prometió contestar al dí­a siguiente y, a pedido de los obreros, ordenó que dejaran de circular las chatas de transportes. Pero los hechos se iban a precipitar.

Parte de la jornada del 9 de enero quedó reflejada en La Prensa, en una crónica que planteaba que “todas las organizaciones obreras manifestaron su protesta. La Sociedad de Resistencia Metalúrgicos Unidos fue más lejos, proclamando la huelga general, y lo mismo hicieron al otro dí­a la FORA (5º C.) y muchas federaciones de oficio. Los piquetes que recorrieron las calles en la mañana del 9 terminaron por imponerla a toda la ciudad. Los comercios y las fábricas cerraron sus puertas, el tráfico fue suspendido totalmente, y en medio de la curiosidad y la sorpresa del vecindario recorrieron las calles, enarbolando banderas rojas y negras, las comisiones de huelguistas”. (5)

Según las crónicas periodí­sticas, “las delegaciones gremiales y una enorme multitud, en la que abundaban las mujeres y los niños, se iba reuniendo alrededor de los locales donde eran veladas las ví­ctimas: el de los metalúrgicos, en Avda. Alcorta, y el centro socialista de la calle Loria. Hacia la una de la tarde, el enorme cortejo -estimado por fuentes obreras en 200.000 personas- se puso lentamente en movimiento tras los ataúdes, conducidos a pulso y cubiertos por banderas rojas. Una vanguardia de 150 hombres, formaban la “˜autodefensa obrera’, iban armados con revólveres y carabinas.


Imagen de la Semana Trágica

“Al acercarse a los talleres de Vasena los disparos que desde allí­ se realizaban provocaron corridas y escenas de pánico entre los manifestantes, exacerbando la excitación general. Mientras algunos grupos se desprendí­an, otros se sumaban a los que desde la mañana sitiaban los talleres y se tiroteaban con sus ocupantes. El resto siguió la marcha, uniéndose con los que esperaban el paso de la columna de la calle Loria. La creciente agitación de los manifestantes se iba transmitiendo a los barrios que atravesaban en su largo trayecto hacia la Chacarita. Numerosos incidentes, tiros, alarmas y corridas, mantení­an la tensión y fragmentaban la marcha. Los grupos más exaltados se armaban saqueando las armerí­as, otros prendí­an fuego a los tranví­as abandonados en las calles.

“Al pasar por Corrientes y Yatay estalló un nuevo tiroteo: algunos señalaron que los disparos provení­an del colegio anexo a la iglesia ubicada en esa cuadra. Entonces la muchedumbre, dando muestras en sus exteriorizaciones de gritos y ademanes de gran irritación, prendí­a fuego a un colegio y parte de la capilla. Otros que habí­an conseguido penetrar en el interior, arrojaban al aire hechas pedazos las imágenes y cuantos objetos de uso religioso o privado encontraban a su paso Los sacerdotes que ocupaban el establecimiento se defendí­an entretanto del asalto y, parapetados adonde aún no habí­an llegado los asaltantes, hací­an fuego contra estos y contra los que pretendí­an continuar perpetrando en el local”. (6)

La llegada de una dotación de bomberos, que desde las ventanas del edificio hicieron cerradas descargas sobre la multitud, terminó por dispersarla produciendo numerosas ví­ctimas.

El resto de la columna -que ocupaba aún tres cuadras- continuaba su accidentado recorrido desbordante de furia, incendiando coches y tranví­as, un camión de bomberos y los vagones de un tren que intentó cortar su paso.


Imagen de la Semana Trágica

Aproximadamente a las 17 horas, la interminable columna obrera llegó a la Chacarita, la gente se fue acomodando como pudo entre las tumbas. Y se encontraron con un destacamento del Ejército y gran cantidad de policí­as. Comenzaron los discursos. En primera fila estaban los familiares de los asesinados. Madres, padres, hijos, hermanos desconsolados. Mientras hablaba el dirigente Luis Bernard, surgieron abruptamente detrás de los muros del cementerio miembros de la policí­a y del ejército que comenzaron a disparar sobre la multitud. Era una emboscada. La gente buscó refugio donde pudo, pero fueron muchos los muertos y los heridos. Los sobrevivientes fueron empujados a sablazos y culatazos hacia la salida del cementerio. Según los diarios, hubo 12 muertos y casi doscientos heridos. La prensa obrera habló de cientos de muertos y más de cuatrocientos heridos. Ambas versiones coinciden en que entre las fuerzas militares y policiales no hubo bajas. La impunidad iba en aumento. No habí­a antecedentes de semejante matanza de obreros. (7)

Otro foco de graves disturbios se dio alrededor de los talleres Vasena. Desde la mañana habí­an sido rodeados por nutridos grupos de obreros, y sus pedradas -contestadas por armas de fuego- iniciaron un combate que duró todo el dí­a, los sitiadores trataron de voltear los portones de la fábrica y al no lograrlo comenzaron a prenderles fuego. En el interior del edificio se encontraba el director-gerente Alfredo Vasena con otros miembros del directorio y una delegación de la Asociación Nacional del Trabajo, encabezada por el presidente de la Bolsa de Comercio. Los empresarios encerrados pidieron protección al ministro del Interior y al de Guerra, y uno de ellos, súbdito británico, solicitó la intervención del embajador de su paí­s.


Imagen de la Semana Trágica

Hacia las tres de la tarde llegó el recién designado jefe de policí­a, Elpidio González, figura prominente del radicalismo. Este intentó arengar a los huelguistas, que reaccionaron violentamente, incendiando incluso el coche en que viajaba. La llegada de más de 100 bomberos armados, reforzados por policí­as y “cosacos” y de un piquete de soldados de infanterí­a con una ametralladora, desencadenó finalmente una batalla campal que se prolongó hasta la noche, dejando -según fuentes policiales- un saldo de 24 muertos y 60 heridos. Como episodios semejantes se multiplicaban por todas partes, ante la imposibilidad de controlar la situación y temiendo que los hechos respondieran a un complot revolucionario, el gobierno dispuso el acuartelamiento de todas las fuerzas represivas, dejando prácticamente las calles en poder de los obreros. Un diario de esa tarde llegaba “al triste convencimiento de que no tenemos gobierno” y de que “el poder, pues, está en la huelga, no en el gobierno”. (8)

Tras haber recibido la noticia de que la huelga se habí­a extendido a Rosario, Santa Fe, Mar del Plata, Bahí­a Blanca, hacia el noroeste de la provincia de Buenos Aires y de que la Capital Federal estaba aislada del resto del paí­s a causa del paro de los ferroviarios y de la Asociación Obrera Marí­tima, el presidente, Hipólito Yrigoyen, citó al dí­a siguiente en su despacho a don Pedro Vasena (su correligionario Leopoldo Melo era abogado .de la empresa) y lo instó a aceptar los reclamos sindicales. El conflicto se resuelvió por la rendición incondicional del empresario. Así­ lo entiende la FORA del IX Congreso, que da por terminado el movimiento. La FORA V, en cambio, cree que ha sonado la hora de la revolución social y deciden continuar la huelga.

El general Luis J. Dellepiane, comandante de la división con asiento en Campo de Mayo, se habí­a constituido en la ciudad, y procedió a ocupar con sus tropas distintos puntos estratégicos. Los enemigos a combatir eran los trabajadores en huelga y aquellos que se solidarizaban. Convoca a la prensa. “Es seco y categórico. Amenaza “˜emplazar la artillerí­a en la plaza del Congreso y atronar con los cañones toda la ciudad’.” La Nación de esa fecha subraya en su crónica otra advertencia del jefe militar: “Hacer un escarmiento que se recordará durante 50 años”.


Imagen de la Semana Trágica

Finalmente el 11 de enero el gobierno radical llegó a un acuerdo con la FORA IX basado en la libertad de los presos que sumaban más de 2.000, un aumento salarial de entre un 20 y un 40 %, según las categorí­as, el establecimiento de una jornada laboral de nueve horas y la reincorporación de todos los huelguistas despedidos. Poco después las autoridades de la FORA y del Partido Socialista resolvieron la vuelta al trabajo.

El vespertino La Razón titulaba: “Se terminó la huelga, ahora los poderes públicos deben buscar los promotores de la rebelión, de esa rebelión cuya responsabilidad rechazan la FORA y el PS”. Pero el dolor y la conmoción popular continúan. Los trabajadores se muestran renuentes a volver a sus trabajos. En las asambleas sindicales las mociones por continuar la huelga general se suceden. Por su parte, la FORA V se opone terminantemente a levantar la medida de fuerza y decide “continuar el movimiento como forma de protesta contra los crí­menes de Estado”.

Finalmente, el general Luis Dellepiane, recibió el martes 14 de enero por separado a las conducciones de las dos FORA y aceptó sus coincidentes condiciones para volver al trabajo que incluí­an “la supresión de la ostentación de fuerza por las autoridades” y el “respeto del derecho de reunión”. Pero pasando por encima del general, la policí­a y miembros de la Liga Patriótica se dieron un gusto que vení­an postergando: saquearon y destruyeron la sede de La Protesta.

La rebelión social duró exactamente una semana, del 7 al 14 de enero de 1919. La huelga habí­a triunfado. No hubo sanciones para las fuerzas represivas. Dellepiane, el jefe de la represión, dictó la siguiente orden: “Quiero llevar al digno y valiente personal que ha cooperado con las fuerzas del ejército y armada en la sofocación del brutal e inicuo estallido, mi palabra más sentida de agradecimiento, al mismo tiempo que el deseo de que los componentes de toda jerarquí­a de tan nobles instituciones, encargadas de salvaguardar los más sagrados intereses de esta gran metrópoli, sientan palpitar sus pechos únicamente por el impulso de nobles ideales, presentándolos como coraza invulnerable a la incitación malsana con que se quiere disfrazar propósitos inconfesables y cobardes apetitos”.

El embajador de Yrigoyen en Gran Bretaña, ílvarez de Toledo, tranquilizaba a los inversores extranjeros en un reportaje concedido al Times de Londres y reproducido por La Nación: “Los recientes conflictos obreros en la República Argentina no fueron más que simple reflejo de una situación común a todos los paí­ses y que la aplicación enérgica de la ley de residencia y la deportación de más de doscientos cabecillas bastaron para detener el avance del movimiento, que actualmente está dominado. [Agregó que] la República Argentina reconoce plenamente la deuda de gratitud hacia los capitales extranjeros, y muy especialmente hacia los británicos por la participación que han tenido en el desarrollo del paí­s, y que está dispuesto a ofrecer toda clase de facilidades para otro desarrollo de su actividad” (9).

¿Cuántas fueron las ví­ctimas de la represión? El escritor Diego Abad de Santillán computa 1.500 muertos y 5 mil heridos Hubo, además, 55.000 prontuariados, con la accesoria, para muchos, de una quincena de confinamiento en la isla Martí­n Garcí­a.

En su libro “La Semana Trágica”, el comisario A. Romariz (oficial de la seccional 34a. de la Boca, durante los sucesos), agrega detalles escalofriantes: los cadáveres eran rápidamente incinerados conforme a indicaciones del general Dellepiane. El mismo pudo comprobarlo en la Morgue, cuando acudió a reclamar el cuerpo de un suboficial. “Entretenga a la viuda hasta que se olvide”, le dijo el funcionario que lo atendió, escudándose en esa orden.


Imagen de la Semana Trágica

{{La Liga Patriótica}}

Las huelgas del año 1918 a los miembros “más destacados de la sociedad” les dio un fuerte ataque de desesperación. La Revolución Bolchevique se habí­a producido hací­a menos de dos años y el simple recuerdo de los soviets de obreros y campesinos decidiendo el destino de un paí­s hací­a temblar a los dueños de todo en la Argentina. Habí­a que frenar el torrente revolucionario. Comenzaron a reunirse para presionar al gobierno radical, al que veí­an como incapaz de llevar adelante una represión como la que ellos deseaban y necesitaban.

Según el empresariado, se hací­a necesario terminar con la ola de huelgas, recuperar el “orden” y la “paz social”. Habí­a que emplear “mano dura” y disciplinar a los huelguistas. Un grupo de jóvenes de las familias “patricias” se reunieron en la Confiterí­a Parí­s y decidieron “patrióticamente” armarse en “defensa propia”. Las reuniones continuaron en los salones del “Centro Naval” de Florida y Córdoba, donde fueron recibidos por los contralmirantes Manuel Domecq Garcí­a y Eduardo O’Connor, quienes se comprometieron a darles armas e instrucción militar. O’Connor dijo aquel 10 de enero de 1919 “que Buenos Aires no serí­a otro Petrogrado e invitaba a la “valiente muchachada” a atacar a los “rusos y catalanes en sus propios barrios si no se atreven a venir al centro”. Partieron del centro naval con armas y dispuestos a “romper cabezas de agitadores anarquistas”.

Ese grupo se conformó como Liga Patriótica Argentina el 16 de enero de 1919. Domecq Garcí­a ocupó la presidencia en forma provisional hasta abril de 1919, cuando las brigadas eligieron como presidente al abogado rosarino Manuel Carlés. (10)


Manuel Carlés y Monseñor Botaro, arzobispo de Bs. As., quien recibe de la Liga Patriótica la medalla de oro al mérito

Eran jóvenes, impregnados por una combinación de nacionalismo y catolicismo, que habí­an formaron dos organismos civiles terroristas: “Orden Social” y “Guardia Blanca”, transformados posteriormente en “Liga Patriótica Argentina” y “Comité Pro Argentinidad”, que crearon brigadas armadas con el visto bueno de la policí­a y el Ejército y el apoyo financiero de la “Asociación Nacional del Trabajo”, entidad patronal presidida por Joaquí­n S. Anchorena. Los integrantes provení­an de la Asociación de la Juventud, Asociación del Trabajo, Jockey Club, Cí­rculo de Armas, Asociación Damas Patricias y la Iglesia.

Durante la “Semana Trágica” sembraron el terror en las calles. Atacaron sedes sindicales, locales anarquistas, incendiando bibliotecas, imprentas, apaleando militantes.

La “Liga Patriótica” se “cubrió de gloria”, según La Prensa, en numerosos ataques a centros y reuniones obreras. Una de esas “proezas” fue el asalto a un local de la FORA (Federación Obrera Regional Argentina), cerca de Plaza Once, donde resultaron dos muertos, uno de ellos el chofer Bruno Canovi. Con el tiempo, también atacó una pací­fica manifestación obrera en Gualeguaychú (Entre Rí­os), con diversos muertos y heridos como saldo. Por otra parte, en 1928, asesinó en Rosario a la obrera anarquista Luisa Lallana, y en el puerto de Buenos Aires fue muerto de manera similar el trabajador íngeles Améndola.


Luisa Lallana, obrera portuaria, fue asesinada en 1928 por un miembro de la Liga Patriótica Argentina.

La burguesí­a luego de esas jornadas, hasta nuestros dí­as siguió creando grupos parapoliciales para reprimir a los trabajadores. En la década del 30, los nacionalistas se organizaron en cuerpos armados, como la “Legión Cí­vica Argentina”, inspirados en el ejemplo de la Italia Fascista de Mussolini, a la cual se le concedió por decreto carácter oficial. Ese cuerpo paramilitar, tuvo corta vida, pero entre otras manifestaciones, desfilaron en la celebración del 25 de mayo de 1931. Vendrí­an luego los “Comandos Civiles” tras el golpe del 55, asaltando sindicatos y apaleando gremialistas. En los años 70, parieron la “Triple A”, que sembró de muerte y terror las calles del paí­s. Y hoy se terceriza la represión, y es así­ como asesinaron a Mariano Ferreyra.

{{La Plaza “Martí­n Fierro”}}

Una vez demolidos los establecimientos de la metalúrgica Vasena, se levantó en esos terrenos una plaza, que se propuso llamar “Parque Mártires de la Semana Trágica”, y el dirigente metalúrgico Augusto Vandor se opuso y decidió que se llamara “Plaza Martí­n Fierro”. Nombre que hoy lleva.

Para el 1° de mayo de 1952, en Buenos Aires, el presidente Perón participó de un acto organizado por la UOM en dicha plaza para colocar una placa en honor a los caí­dos en enero de 1919. En la ocasión, pronunció un discurso en el cual expresó: “Es este un episodio de la vida argentina que representa una época de oprobio y de injusticia para los trabajadores argentinos. La semana de enero no fue sino la culminación de una lucha entre el capital y el trabajo cuando los obreros metalúrgicos se lanzaron a la calle después de aguantar muchos años de vergí¼enza y esclavitud. Se ha dicho en la campaña electoral que yo tuve intervención en esta zona en la semana de enero. Yo era teniente y estaba en el arsenal de guerra. Hice guardia acá precisamente, al dí­a siguiente de los sucesos. Pude ver entonces la miseria de los hombres, de esos hombres que fingen y de los otros que combaten a la clase trabajadora. Allí­ una vez más reafirme el pensamiento de que un soldado argentino, a menos que sea un criminal no podrí­a jamás tirar contra su pueblo”. (11)

{{Perón en la represión: el debate}}

Por suerte, son muchos los que han escrito y lo siguen haciendo sobre la Semana Trágica. Pero son varios los que no dicen ni una palabra de que Perón participó de la represión, cuando el mismo lo cuenta y lo confirma. ¿Por qué ese silencio? Denuncian a todos los responsables de la represión, y eso está muy bien, pero ¿por qué ocultan ese dato, tan importante? Mientras que otros historiadores, ensayistas y actores de esas jornadas dan cuenta de ese detalle que no es menor en la vida de nada menos que el Gral. Perón.

Roberto C. Neira escribió: “Pero, el que mejor puede relatar estos hechos y sus implicancias fue un teniente de apellido Perón (Juan Domingo) que habí­a ingresado en el Ejército Argentino en 1911 y los vivió estando a cargo del arsenal militar Esteban de Luca. Los siguientes párrafos pertenecen a “La novela de Perón” del escritor Tomás Eloy Martí­nez: “En 1918, cuando me destinaron al arsenal Esteban de Luca, el capitán Bartolomé Descalzo, uno de los mejores jefes que ha tenido nuestro ejército dijo al despedirme: “estamos entrando en la oscuridad, teniente Perón. A las puertas de nuestra casa golpea la más atroz de las tormentas, y el presidente (Yrigoyen) no quiere o no sabe oí­rla. En Europa, la guerra ha terminado con la derrota del mejor ejército del mundo. Los anarquistas vuelven ahora sus ojos hacia nosotros.


Juan Perón y Ma. Estela Martí­nez de Perón junto a López Rega, quien organizó la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A)

“Sus palabras me emocionaron. “Voy a pedirle un favor personal”, dijo Perón. “Cuando llegue la hora de hacerle frente a ese enemigo, llámeme. Quiero pelear a su lado, mi capitán.” La profecí­a del capitán Descalzo se cumplió antes de lo pensado. Los anarquistas volvieron sus ojos hacia nosotros, 1918 habí­a terminado con unas escaramuzas de huelga en los talleres metalúrgicos de Pedro Vasena. Algunos operarios, alentados por los ácratas, exigieron salarios más altos y condiciones de trabajo más relajadas. Hubo muchos que no quisieron plegarse y el movimiento fracasó, pero ya estaba sembrado el descontento. El 3 de enero de 1919 se armó la maroma.

Luego Perón relató las jornadas de represión y concluyó: “Mi función en el arsenal consistí­a en asegurar la provisión de municiones para la tropa. Tuve muchí­simo trabajo porque solo en la ciudad de Buenos Aires estaban acuartelados entre ocho y diez regimientos. Tal como se esperaba los funerales degeneraron en combates callejeros. Murieron más de 600 personas. El general Luis J. Dellepiane convocó el 11 de enero a Sebastián Marotta, uno de los jefes anarquistas, y aplacó los ánimos. Los obreros de la fábrica Vasena consiguieron algún beneficio de aquella tragedia: la empresa redujo la jornada de trabajo a 8 horas y aumentó los salarios en un 30 por ciento.

“Pero las heridas, cuando son profundas, no cicatrizan de un dí­a para otro. Hay que estar vigilándolas. Mi antiguo profesor Manuel Carlés, apoyado por el vicealmirante Domecq Garcí­a, fundó la “Liga Patriótica Argentina”, en la que se inscribieron muchos jóvenes católicos y nacionalistas. Disponí­an de una tropa de choque cuya misión principal era poner en vereda a los agitadores extranjeros. A veces usaban métodos violentos, pero eran bien intencionados….”. (12)


Domecq Garcí­a ocupó la presidencia en forma provisional de la Liga Patriótica

Por su parte, Milciades Peña en su obra “Masas, Caudillos y Elites. La dependencia Argentina de Yrigoyen a Perón” escribió que “frente a la fábrica donde se habí­a iniciado la huelga (los Talleres Vasena), un destacamento del ejército ametralla a los obreros. Lo comanda un joven teniente, llamado Juan Domingo Perón”. (13)

Según el testimonio de Diego Abad de Santillán, dirigente de la FORA del V Congreso, en un reportaje de la revista Panorama, al evocar los acontecimientos, expresó: “entre los oficiales del ejército que reprimieron a las manifestaciones en esa sangrienta jornada, se encontraba un joven teniente: Juan Domingo Perón. Quizás ahí­ afirmó su polí­tica demagógica, al ver que la represión sólo produce el divorcio del gobierno con el pueblo”. (14)

Norberto Galasso en su libro “Perón, Formación, ascenso y caí­da (1893-1955)” se pregunta cuál fue la participación de Perón en esos acontecimientos. Cita a la obra colectiva “El hombre del destino” dirigida por Enrique Pavón Pereyra, luego a Fermí­n Chávez, la opinión de Tomas Eloy Martí­nez en la novela mencionada y en “Las Memorias del General”, y la opinión del mayor Vicenta Aloe. Finalmente concluye que “aunque no es posible asegurar la veracidad de una u otra de las distintas versiones parece más creible el relato que el propio Martí­nez adjudica a Perón -colaborando en la entrega de material en el Arsenal de Guerra- que la opinión de Aloe, así­ como más probable que las otras conjeturas de Pavón Pereyra. Es decir, se tratarí­a de un teniente, sometido a la disciplina castrense, en su tarea de aprovisionamiento de material bélico. Por otro lado, su evidente animadversión hací­a los anarquistas -en aquellos tiempos,”los anarquistas tirabombas” en el lenguaje común- no sorprende en un hombre del Ejercito, habida cuenta de que el anarquismo profesa la abolición del Estado y de la Fuera Armada….”. (15)

Por su parte, Luis Alberto Romero, en su libro “Breve historia contemporánea de la Argentina”, se explaya sobre esta temática.

La versión peronista, en cambio, sostiene “que Perón no tiró contra los obreros, por el contrario, habrí­a dialogado con ellos, en el tono paternal que caracterizarí­a treinta años más tarde su relación con el movimiento sindical”.

Por lo que hemos investigado, luego de conocer la opinión del propio Perón y de distintos investigadores, y como surge de estos relatos, Perón no sólo participó de la represión a los trabajadores en aquellas jornadas de 1919, sino que elogió a su profesor “Manuel Carlés, apoyado por el vicealmirante Domecq Garcí­a, fundadores de la “Liga Patriótica Argentina”.


“Una arenga patriótica”, escrito de Manuel Carlés, publicado en Caras y Caretas

{{Antisimetismo}}

Herman Schiller nos comenta que “El antisemitismo estaba muy arraigado en las clases altas de entonces. Algunos ejemplos: en 1890 apareció en La Nación, en forma de folletí­n, una furiosa novela antisemita llamada La bolsa de Julián Martel; en enero de 1888 (apenas ocho meses antes de morirse), el mismí­simo Domingo Faustino Sarmiento publicó varios artí­culos antijudí­os en El Nacional; el diario La Prensa, en distintas oportunidades, manifestó su oposición a que los judí­os formen comunas agrarias en Entre Rí­os y Santa Fe; y, sobre todo, la “acción” del 15 de mayo de 1910, diez dí­as antes del Centenario, cuando jóvenes de clase alta, salidos de la muy exclusiva “Sociedad Sportiva Argentina” bajo la conducción del barón Demarchi, asaltaron las sedes del Avangard, órgano del “Bund”, agrupación obrera socialista judí­a, y la denominada “Biblioteca Rusa”, para quemar luego sus libros en Plaza Congreso.

“El ensañamiento de esos sectores vinculados con el poder contra los trabajadores judí­os durante la “Semana Trágica” produjo en América latina el primer “pogrom” (vocablo ruso de antigua data que significa matanza de judí­os). Muchos lo consideraron una suerte de venganza por la acción del joven judí­o Simon Radowitzky diez años antes, aunque el régimen, ya en ese entonces, inmediatamente después de producirse la ejecución del coronel Falcón el 14 de noviembre de 1909, se habí­a cobrado una buena dosis de revancha al encarcelar a más de 3000 obreros y deportar a Europa a centenares de anarquistas y socialistas.

“En aquellos dí­as fue detenido un joven periodista judí­o -Pedro Wald- que también ejercí­a el oficio de carpintero. La acusación, tan burda que parecí­a tragicómica, fue aceptada durante bastante tiempo por los voceros del régimen: Wald estaba destinado por los maximalistas a convertirse en el primer presidente del Soviet argentino. Wald fue salvajemente torturado en la 7ª (ubicada en el mismo lugar donde está hoy: Lavalle, entre Paso y Pueyrredón), pero se negó a “confesar”. La intensa movilización popular logró que se lo dejara en libertad y, diez años después, en el libro titulado Koshmar (Pesadilla), relató algunos episodios de la represión durante la Semana Trágica. Uno de ellos decí­a: “Salvajes eran las manifestaciones de los ‘niños bien’ de la Liga Patriótica, que marchaban pidiendo la muerte de los maximalistas, los judí­os y demás extranjeros. Refinados, sádicos, torturaban y programaban orgí­as. Un judí­o fue detenido y luego de los primeros golpes comenzó a brotar un chorro de sangre de su boca. Acto seguido le ordenaron cantar el Himno Nacional y, como no lo sabí­a porque recién habí­a llegado al paí­s, lo liquidaron en el acto. No seleccionaban: pegaban y mataban a todos los barbudos que parecí­an judí­os y encontraban a mano. Así­ pescaron un transeúnte: ‘Gritá que sos un maximalista’. ‘No lo soy’ suplicó. Un minuto después yací­a tendido en el suelo en el charco de su propia sangre”. (16)


Jinetes de la Liga Patriótica “desfilan” por la calle 25 de Mayo

{{Donaciones de las familias patricias}}

Los miembros de la burguesí­a se mostraron muy agradecidos con los miembros de las fuerzas represivas y quisieron premiarlas con lo único que a ambas partes les interesa a la hora de los homenajes: dinero. Las empresas beneficiadas con la “disciplina social”, las “damas de beneficencia y otras entidades “de bien público” iniciaron colectas “pro defensores del orden”. Así­ lo detalla La Nación: “En el local de la Asociación del Trabajo se reunió ayer la Junta Directiva de la Comisión pro defensores del orden, que preside el contralmirante Domecq Garcí­a, adoptándose diversas resoluciones de importancia. Se resolvió designar comisiones especiales que tendrán a su cargo la recolección de fondos en la banca, el comercio, la industria, el foro, etc., y se adoptaron diversas disposiciones tendientes a hacer que el óbolo llegue en forma equitativa a todos los hogares de los defensores del orden. […] Un grupo de jóvenes radicados en la sección 15 de la policí­a ha iniciado una colecta entre los vecinos con objeto de entregar una suma de dinero a los agentes pertenecientes a la citada comisarí­a, con motivo de su actuación en los últimos sucesos”.

“La comisión central pro defensores del orden recibió ayer las siguientes cantidades: Frigorí­fico Swift $ 1.000, Club Francais 500, Eugenio Mattaldi 500, Escalada y Cí­a. 100, Leng Roberts y Cí­a. 500, Juan Angel López 200, Matí­as Errázuriz 500, Horacio Sánchez y Elí­a 7.000, Jockey Club 5.000, Cí­a. Alemana de electricidad 1.000, Arable King y Cí­a 100, Elena S. de Gómez. 200, Las Palmas Produce Cí­a. 1.000, Mac Donald 300, Frigorí­fico Armour 1.000.” (17)

{{El tango: “Se viene la maroma!”}}

Los hechos de la Semana Trágica fueron y siguen siendo investigados, se han publicado varios libros, documentales y pelí­culas. Además, varios años después se conoció el tango “Se viene la maroma!”, con música de Enrique Delfino y letra de Manuel Romero. Testimonios de esos dí­as dicen que el mismo se refiere a aquellas jornadas de huelgas, luchas y una terrible represión.

{“Cachorro de bacán,
anda achicando el tren;
los ricos hoy están
al borde del sartén.
El vento del cobán,
el auto y la mansión,
bien pronto rajarán
por un escotillón.
Parece que está lista y ha rumbiao
la bronca comunista pa’ este lao;
tendrás que laburar pa’ morfar…
¡Lo que te van a gozar!
Pedazo de haragán,
bacán sin profesión;
bien pronto te verán
chivudo y sin colchón.

¡Ya está! ¡Llegó!
¡No hay más que hablar!
Se viene la maroma sovietista.
Los orres ya están hartos de morfar salame y pan
y hoy quieren morfar ostras con sauternes y champán.

Aquí­ ni Dios se va a piantar
el dí­a del reparto a la romana
y hasta tendrás que entregar a tu hermana
para la comunidad…
Y vos que amarrocás
vintén sobre vintén,
la plata que ganás
robando en tu almacén.
Y vos que la gozás
y hacés el parisién,
y sólo te tragás
el morfi de otros cien…

¡Pa’ todos habrá goma, no hay cuidao…!
Se viene la maroma pa’ este lao:
el pato empezará a dominar…
¡cómo lo vamo’ a gozar!

Pedazo de haragán,
bacán sin profesión;
bien pronto te verán
mangando pa’l buyón.}


{{Imagen de la Semana Trágica}}

{{A modo de conclusión}}

Desde su origen en las últimas décadas del Siglo XIX, la clase obrera de nuestro paí­s fue protagonista de las más variadas experiencias, con derrotas y triunfos, con luchas en la legalidad y la clandestinidad, años de negociaciones y enfrentamientos, con poder creciente como clase y de sus organizaciones sindicales, sufriendo fuertes represiones y persecuciones. Pablo Pozzi en su libro “Oposición obrera a la dictadura” puntualizó que “este peso del movimiento obrero sobre la evolución socio-polí­tica y económica de la Argentina ha originado numerosas polémicas, análisis y discusiones. La clase obrera como factor de desestabilización y crisis social, como gestora de un futuro mejor; base del autoritarismo fascistoide o combativa y latentemente revolucionaria; una clase consciente y madura o poco desarrollada y aburguesada; estas son todas interpretaciones parciales del pasado social argentino”.

Debemos ver a la huelga de los metalúrgicos de los Talleres Vasena, la posterior represión y resistencia, que pasó a la historia como la “Semana Trágica”, como uno de esos heroicos hitos de la clase obrera, que nos ha dejado muchas enseñanzas.

Se reclamó por sus derechos, se fue a la huelga, se realizaron asambleas, se recibió la solidaridad de todos los trabajadores, se resistió, se luchó en las calles y no se dudó en enfrentar a las fuerzas policiales, al Ejército y a la Liga Patriótica, en una clara muestra de autodefensa de clase.

Y lo que quedó en claro fue la decisión de la clase dominante de recurrir a la represión, que fue despiadada y cruel, para solucionar un conflicto entre el capital y el trabajo. Esas jornadas forman parte de la larga lista de “Esa Maldita Costumbre de Matar”.

Esta nota es un homenaje a todos los que lucharon y perdieron su vida en esas jornadas heroicas de la clase obrera del paí­s.

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{{CITAS}}

– 1.- La Semana Trágica. Edgardo Bilsky. Ed. CEAL 1985.
– 2.- Godio, Julio, “La Semana Trágica de Enero de 1919”
– 3.- La Protesta 8/1/1919, 9/1/1919.
– 4.- Godio, Julio, opo. cit.
– 5.- La Prensa, 10/1/1919.
– 6.- La Prensa 10/01/1919.
– 7.-Babini, Nicolás, “La Semana Trágica”
– 8.- El Diario 9/1/1919. Historia Integral Argentina Tomo 6 La clase media en el poder. Pág. 72 a 76 Centro Editor de América Latina S.A. Buenos Aires. 1971.
– 9.- Babini, Nicolás, op. cit.
– 10.-Revista Primera Plana, 29 de abril de 1969. Tomado de Mágicas Ruinas
– 11.- La Capital, 2 de mayo de 1952, pág. 4.
– 12.- Roberto C. Neira, cita a “La novela de Perón” del escritor Tomás Eloy Martí­nez (Legasa – 1985),
– 13.- Milciades Peña, “Masas, Caudillos y Elites. La dependencia Argentina de Yrigoyen a Perón”, Pagina 8, Ediciones Fichas, Bs.As 1973
– 14.- Diego Abad de Santillán
– 15.- Norberto Galasso, “Perón, Formación, ascenso y caí­da (1893-1955)”. Tomo I, paginas 56, 57,58. Ediciones Colihue)
– 16.- Herman Schiller, “El primer “pogrom” en la argentina”.
– 17.- Agencia Walsh de “La Semana Trágica de Enero de 1919”, Julio Godio.

{{FUENTES CONSULTADAS}}

– Luchas obreras y represiones sangrientas, de Diego Abad de Santillán.
– La Semana Trágica, de Hugo del Campo.
– La Semana Trágica de Nicolás Babini.
– La Semana Trágica y los judí­os, de Nahum Solomisky.
– La clase media en el poder. Centro Editor de América Latina S.A. Buenos Aires. 1971.
– El primer “pogrom” en la Argentina, Herman Schiller.
– Agencia Walsh de “La Semana Trágica de Enero de 1919”, Julio Godio.
– “La novela de Perón”, Tomás Eloy Martí­nez, Legasa – 1985.
– “Breve historia contemporánea de la Argentina”, Luis Alberto Romero. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires, 1994.

Trabajadores de la Agencia de Seguridad Vial reclaman el ingreso de 26 compañeros

Rosario, 11 de enero de 2012. Trabajadores/as de la Agencia de Seguridad Vial de la zona sur de la Provincia exigen a las autoridades el ingreso de todos los compañeros/as que ganaron la selección abierta de personal para cubrir las demandas de la mencionada secretarí­a.

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En noviembre de 2011 se resolvió, según orden de mérito quiénes eran las 43 personas que debí­an comenzar a cumplir funciones en la Secretarí­a de Seguridad Vial en la zona sur de la Provincia (Nodos Rosario y Venado Tuerto). Sin embargo el Ejecutivo implementó una prórroga de 24 meses para el ingreso. Recién este mes se incorporaron 17 trabajadores/as, por lo que está faltando el ingreso de las restantes 26.

La exigencia de esta Asociación se basa en dos cuestiones fundamentales. La primera, el reconocimiento de los derechos a quienes ganaron una selección de personal y hace 14 meses que no cumplen con lo establecido. En segundo lugar, las necesidades propias de la Agencia para poder funcionar correctamente, teniendo en cuenta que sus funciones son de vital importancia.

{{Equipo de comunicación ATE – CTA Rosario}}

Paritarias: Discutir las reales necesidades de los trabajadores/as

Rosario, 15 de enero de 2013. Es hora de ir por un verdadero aumento de salarios, fijado por las reales necesidades de los/as trabajadores/as y dejar de correr detrás de la inflación. La definición que más se acerca a este precepto es la Canasta Familiar. Esta mide las reales necesidades de una familia y va más allá del dinero necesario para alimentarse y eventualmente vestirse e incluye datos como esparcimiento, es decir; se acerca más a un concepto que muchas veces desde el poder se plantea como inviable. Ser trabajador/a y tener una vida digna.

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Pero no sólo estamos planteando un aumento de salario. El impuesto a las ganancias sobre los salarios debe ser eliminado, al igual que la precarización laboral en todos los ámbitos del Estado, Nacional, Provincial y municipal. La actualización de las asignaciones familiares, la implementación de los comités mixtos de higiene y salud, así­ como la creación de Convenio Colectivo de Trabajo para los estatales de la provincia de Santa Fe son necesidades insoslayables.
Un salario que permita a los jubilados y jubiladas vivir dignamente sigue siendo una pelea más moral que ideológica. Exigimos el pago del 82 por ciento móvil. Tener al 70 por ciento de nuestros jubilados en la pobreza es una inmoralidad.

{{Canasta Familiar}}

Más allá de las mediciones inflacionarias oficiales y privadas, hay una verdad absolutamente palpable. Los salarios de la enorme mayorí­a de los estatales no alcanzan a cubrir la canasta básica (Esta, como se dijo, va más allá de la alimentación, la vestimenta y la vivienda, y debe brindarle a las familias la capacidad de obtener educación, esparcimiento, acceso a la cultura, a las nuevas tecnologí­as y todo a lo que hace a la vida normal, plena y digna de una familia en esta etapa del siglo XXI) Para cubrir parte de estas necesidades, un estudio reciente de la Universidad Nacional de Rosario ha establecido la Canasta en $ 7.646, por lo que desde ATE Rosario planteamos que hay que salir de las discusiones de porcentajes, y las necesidades del Ministerio de Economí­a de la Provincia y tomar muy en serio las reales necesidades de los trabajadores y sus familias.

{{
Canasta de los Jubilados}}

Según los datos difundidos por Eugenio Semino, Defensor del Pueblo de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, la Canasta para este sector de la población rondarí­a el doble del haber mí­nimo que hoy están cobrando nuestros jubilados. Y en los últimos meses subió, por lo menos, un 30 por ciento. Más de dos tercios de los jubilados del paí­s cobran hoy el haber mí­nimo. Las estimaciones realizadas establecen que con 30 años de aportes, un/a trabajador/a se jubila con un haber equivalente a la mitad del sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años. Hacemos extensiva la pregunta que se realiza Semino, ¿qué trabajador jubilado puede vivir con esto? La respuesta es no. Nuestra exigencia fue, es y será el 82 por ciento móvil para todos los jubilados.

{{No al impuesto a las ganancias}}

Por otra parte, dentro del ámbito del Estado nacional, en los casos que los trabajadores alcanzan a una cifra cercana a la Canasta Familiar, $ 7.900 por ejemplo, y tienen una familia con dos hijos escolarizados, o a $ 5.782 en el caso de un trabajador soltero, inmediatamente bajan sus remuneraciones con el llamado Impuesto a las “ganancias”, cuarta categorí­a. Más allá de nuestra postura en contra de este impuesto, desde la perspectiva de que “el salario no es ganancia”, la realidad indica que a quienes se le aplica este impuesto no sólo le apropian sus “ganancias”, sino que lo dejan fuera de la posibilidad de vivir dignamente.

{{Precarización laboral}}

Peor aún es la situación de los compañeros y compañeras precarizados, que además de no contar con ninguno de los derechos que constitucionalmente le corresponden a los trabajadores, tales como vacaciones pagas, licencias, posibilidad de concursar, tener una carrera administrativa, y estabilidad laboral entre otras, tienen en la mayorí­a de los casos salarios inferiores a quienes desarrollan las mismas tareas en planta permanente. El gobierno provincial tiene una gran deuda en este tema que debe ser saldada.

{{Asignaciones familiares}}

Santa Fe comparte con otras tres provincias argentinas el triste récord de pagar las asignaciones familiares más bajas del paí­s, hecho éste denunciado por nuestra Asociación en numerosas ocasiones. Estas apenas alcanzan los 120 pesos por hijo.

{{Comité mixto de Seguridad e higienes Ley 12913 /2008}}

Otras de las asignaciones pendientes de este Gobierno es la implementación en el ámbito del Estado de los Comité Mixtos de Higiene y Seguridad, Ley propuesta por la administración Binner, cuando el Dr. Carlos Rodrí­guez era Ministro de Trabajo. Esta Ley no se cumple en los ámbitos laborales estatales, ni siquiera en los de mayor siniestralidad, como es el caso del sector de salud.

{{Convenio colectivo de trabajo en Santa Fe}}

Muchos de estos problemas tienen su raí­z en la falta de un Convenio Colectivo de Trabajo en la Provincia. Lo que hay es un sustrato de leyes que se fueron superponiendo sobre la base de un decreto de la Dictadura militar. Es hora de que, tanto desde el Ejecutivo, como del poder legislativo, así­ como desde los distintos sindicatos que actúan en este ámbito, se emprenda la construcción de un verdadero Convenio Colectivo de Trabajo para los estatales santafesinos.

Un convenio colectivo que nos permita debatir las condiciones válidas sobre el Estado que necesitamos los trabajadores.

{{Comisión Administrativa ATE Rosario}}

Opciones para las vacaciones

Si pensás viajar, desde ATE Rosario te proponemos una amplia serie de destinos tanto en el paí­s, como el Brasil, Uruguay y Chile.
Carlos Paz, La Falda, Mar del Plata, Villa Gesell, San Rafael (Mza), Cataratas, Bariloche, Las Grutas, Pení­nsula de Valdes, Piriápolis (URU), Punta del Este (URU), Bombinhas (BRA), Torres (BRA), Viñas del Mar (CHI), entre otros destinos.

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Los viajes los organiza la empresa turí­stica Heredia y Cia.

Comunicate al (0341) 424 3980 / 425 7614.

Otro capí­tulo de la lucha contra la privatización

Viernes 4 de enero de 2013.- Final Abierto para la carpa de los trabajadores. Parece que pasó tanto tiempo desde aquella Asamblea por la Privatización del 139, en donde se decide montar la Carpa de la resistencia. Allá por fines de octubre. El tiempo pasó y pesó, por eso se vivió como una ruta de viaje hacia nuestras reivindicaciones por derecho, rumbo firme y decidido, pero con piedras en el camino de toda naturaleza. La resistencia es la fuerza natural que se ejerce contra quien quiere desposeernos de lo nuestro. ¿Por qué cuesta tanto defender la naturaleza, lo genuino de una lucha? ¿Por qué cuesta tanto unir el sentir de cada uno en una fibra común, en un colectivo? Todos los que hemos sostenido esta resistencia, sin medir energí­a, para que nos devuelvan lo que nos quitaron y quieren continuar quitándonos, todos sentimos el calor de la unidad. Compartir Facebook




Y es que se trata de nuestro trabajo, de nuestro PAMI, de nuestros jubilados, de nuestra salud pública. También de nuestra función de trabajadores, de nuestras familias, de proyectos que encarnamos en el PAMI más allá de nuestros salarios.

La Carpa marcó el calor del inicio, la unidad lógica por el golpe en el ánimo de un brutal avasallamiento a nuestros derechos. Los gremios salieron a la calle, bancaron la necesidad de reclamo de sus bases. Luego, luego… Cada uno sabrá que argumento ofrece a sus trabajadores. Lo cierto es que las explicaciones “nunca” deben poner en duda la militancia, al activismo, a cada asamblea, a cada volanteo, a la propia Carpa, al paro por tiempo indeterminado, a la radio abierta, al corte de calle, etc. Estas son las herramientas de los trabajadores en el PAMI y en el mundo.

ATE no cuestiona el método de lucha, lo reivindica.

El plan de vaciamiento y privatización de los efectores propios de PAMI Rosario, debe ser analizado en su destino final. ¿Cuál?: Vienen por la Salud Pública y ésta está sostenida por Trabajadores Estatales, ¿cómo piensan que continúa este cuento? Nos adelantamos en pronosticar, el plan monstruoso definió, ni Salud ni Trabajadores con el presupuesto del estado. Esto implica una venta de la Salud Pública y un remate de sus Instituciones y Trabajadores. A no confundir, no es una pesadilla, es la realidad, así­ como la lucha no debe ser una utopí­a, debe ser de carne y hueso.

Seguimos en pié, éste es el saldo positivo; no hay despidos en Rosario, valió la pena el esfuerzo, y vendrán otras batallas. Estar al lado de los compañeros siempre, es la razón de ser y el orgullo de ATE y así­ seguirá siéndolo.
La lucha continúa. Vienen por todo, deben encontrarnos a todos unidos.

Trabajadores del PAMI Rosario

Cronograma de pago de haberes a los estatales, a los jubilados y pensionados

Rosario, 03 de enero de 2012. El Ministerio de Economí­a dio a conocer el cronograma de pago de sueldos para los agentes provinciales, correspondientes al mes de diciembre, que se desarrollará a partir del miércoles 2 de enero, así­ como también el cronograma de pago de jubilaciones y pensiones que se desarrollará entre el 10 y 15 de enero.Compartir Facebook




{{El cronograma se desarrollará de la siguiente manera:}}

>> Miércoles 2 de enero: personal del Iapip y Seguridad. Estos haberes están disponibles desde el martes 1 de enero, en los cajeros automáticos de la Red Link.

>> Jueves 3: Ministerios de Desarrollo Social y de Salud; y Assal.

>> Viernes 4: Ministerios de la Producción; de Trabajo y Seguridad Social; de Innovación y Cultura; de Economí­a; de Educación; de Gobierno y Reforma del Estado; de Seguridad; de Justicia y Derechos Humanos; de Obras Públicas y Vivienda; de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente; Ente Zona Franca; Secretarí­a de Estado de Ciencia, Tecnologí­a e Innovación; API; Catastro; Dirección Provincial de Vivienda; Dirección Provincial de Vialidad; y Fiscalí­a de Estado; Sindicatura General de la Provincia.

>> Lunes 7: Docentes (primer turno). Estos haberes están disponibles desde el sábado 5 de enero, en los cajeros automáticos de la Red Link).

>> Martes 8: personal de planta de los poderes Legislativo y Judicial; Tribunal de Cuentas y Defensorí­a del Pueblo; y docentes (segundo turno).

>> Miércoles 9: Docentes (Tercer turno).

{{Asistentes Escolares:}}

– Lunes 7: documentos terminados en 6, 7 y 8.

– Martes 8: documentos terminados en 0,5,1 y 9.

– Miércoles 9: documentos terminados en 2,3 y 4.

{{Jubilados y pensionados}}

Entre el 10 y el 15 de este mes.

Cronograma de pago de diciembre a jubilados y pensionados provinciales

La Caja de Jubilaciones de la provincia dio a conocer el cronograma detallado del pago de sueldos para los pasivos provinciales correspondientes al mes de diciembre último, que se desarrollará entre el 10 y 15 de enero.

“La definición del mismo contempla el esfuerzo financiero que significó la cancelación en tiempo y forma del aguinaldo correspondiente al segundo semestre del año 2012″, se indicó desde la repartición provincial.

El pago se desarrollará de la siguiente manera:

>> Jueves 10: primer turno de jubilados y pensionados (jubilados y pensionados con haberes lí­quidos o de bolsillo hasta 6.000 pesos y documentos terminados en 0, 1, 2, 3 y 4).

>> Viernes 11: segundo turno de jubilados y pensionados (jubilados y pensionados que perciban hasta 6.000 pesos lí­quidos o de bolsillo, con documentos terminados en 5, 6, 7, 8 y 9).

>> Lunes 14: tercer turno de jubilados y pensionados (jubilados y pensionados que perciban más de 6.000 pesos lí­quidos o de bolsillo, con documentos terminados en 0, 1, 2 y 3). Estos haberes estarán disponibles en cajeros de la red Link a partir del sábado 12 de enero.

>> Martes 15: cuarto turno de jubilados y pensionados (jubilados y pensionados que perciban más de 6.000 pesos lí­quidos o de bolsillo, con documentos terminados en 4, 5, 6, 7, 8 y 9).

>> Miércoles 16: se realizará el pago a las autoridades superiores de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

{{Ministerio de Economí­a provincia de Santa Fe}}

Se normaliza el pago de salarios en el Samco de Villa Constitución

Villa Constitución, 02 de enero de 2012. Gracias a la movilización de los compañeros y a las denuncias realizadas por nuestro gremio, llegaron las respuestas de las autoridades, haciéndose efectivo el pago del 50 por ciento de los salarios en tanto que hoy se hizo efectivo el resto, sumándose además el pago de guardias adeudadas a un gran número de compañeros.

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El Paro tuvo lugar los dí­as 27 y 28 de diciembre, y allí­ se denunciaron las irregularidades que afectan el buen funcionamiento de ese efector de salud del sur provincial.

Hoy se realizó una nueva Asamblea donde se constató el cumplimiento de lo que se habí­a pautado y se avanzó con otras propuestas.

ATE entiendo que estos acontecimientos se generaron, y se seguirán dando, en primer lugar por la incapacidad absoluta de las autoridades del Samco en resolver problemas urgentes del hospital. Por tanto realizaremos una denuncia al Ministerio de Salud de la Provincia ya que es de su responsabilidad la administración de este hospital. Como así­ también en las denuncias a los integrantes de la Comisión Samco por incumplimientos e irregularidades en su administración.

Desde ATE Rosario venimos insistiendo que hace falta la implementación de una nueva ley de salud que derogue la ley Samco, comprobadamente ineficaz y que sólo sirve para que las comunas y municipios realicen administraciones fraudulentas y además de falsear la idea misma de salud pública ya que incorpora el concepto de ganancia o pérdida en términos monetarios, lo que ha permitido en la década anterior, en la misma ciudad de Villa Constitución el cierre de Neonatologí­a.

Otro tema de gran importancia es el número elevado de trabajadores contratados por el Samco y un número de compañeros eventuales que se encuentran en negro.

Como parte de las resoluciones de la asamblea fue la necesidad que se regularice esta situación y se transparente cuántos son los compañeros reconocidos por la dirección del hospital.

La junta interna de delegados de ATE releva alrededor de 50 compañeros precarizados con distintas modalidades y por tanto reclamamos que el Ministerio de Salud tome las medidas pertinentes para pasar a planta permanente a todo el personal.

Una vez más con organización y recurriendo a la asamblea como método se dieron las respuestas necesarias.

{{Comisión Gremial}}

{{Nota Relacionada:}} [El Sur (Villa Constitución)->http://www.elsurdiario.com.ar/noticia-1739_este-jueves-hay-paro-en-el-hospital-de-nuestra-ciudad]