Rosario, 30 de octubre de 2015. La problemática de medio ambiente es un factor que cala cada vez más profundo en la vida de las personas y debe necesariamente hacerse carne en la agenda de las organizaciones gremiales indefectiblemente.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado, a través de su Instituto de Estudio Sobre Estado y Participación, área de salud (IDEPSALUD) y Médicos del Mundo, hemos iniciado una tarea conjunta a fin promover acciones que nos lleve definitivamente a una sociedad más justa y democrática.

En relación a este convenio con Médicos del Mundo se vienen desarrollando encuentros en la sede de ATE Rosario con la presencia de quien es en la actualidad Presidente y Coordinador para América Latina y el Caribe de Médicos del Mundo, el Dr. Gonzalo Basile.
En una entrevista llevada a cabo por el Equipo de Prensa ATE CTA Rosario Gonzalo Basile nos fue delineando a lo largo de la entrevista, desde la trayectoria de la organización en el campo de la medicina social desde hace 30 años en más de 70 países hasta las dificultades de tomar conciencia sobre tan acuciante problemática social.
Entre los objetivos del encuentro se vislumbra la necesidad de fortalecer de manera integral equipos humanitarios con capacidades técnicas capaces de replicar, adaptar e impartir conocimientos en la búsqueda y concreción de un sistema de salud mas justo y garantizado para todos, que sea universal.
¿De que se trata este convenio entre Mèdicos del Mundo y ATE?
Médicos del Mundo viene trabajando en fortalecer capacidades tanto de los Estados como movimientos sociales en la región en como analizar, abordar y responder a las emergencias socioambientales determinadas por el Cambio Climático y las tensiones de los modelos de desarrollo en su relación con la naturaleza.
Así a partir de un convenio marco más amplio, impulsamos este primer acuerdo para desarrollar una estrategia integral de Gestión Integral de Determinantes y Riesgos ante Emergencias Socioambientales en trabajadores/as públicos nucleados en Asociación de Trabajadores del Estado(ATE) en dos unidades educativas de la ciudad de Rosario y La Plata.
La potencial conformación de Equipos humanitarios de trabajadores/as del Estado con capacidades técnicas para intervención a nivel territorial como promover el desarrollo redes de Equipos Humanitarios de Respuesta Rápida en Salud de GIRD y PMR tanto en los ámbitos urbanos como rurales, para la atención sanitaria y humanitaria en contextos de urgencia ante desastres y emergencias socioambientales es un objetivo de este proceso.
Y la de Promover dinámicas de formación y trabajo a nivel de salud internacional y cooperación Sur-Sur, con el fin de fomentar el intercambio de experiencias en materia de abordajes y accionar ante escenarios de emergencias socioambientales, bajo la modalidad de pasantías regionales también.
¿Qué mirada tiene Médicos del Mundo sobre Sistema de salud en Argentina?
En Argentina hubo una transformación del Sistema de la Seguridad Social nacional construyendo un camino de universalización de derechos sociales desde un sistema de previsión social que alcanza casi al 100% de la población en condiciones de jubilarse y pensionarse. Asociado hoy a un vigente sistema de protecciones sociales que protege a los argentinos/as por el hecho de ser personas y ciudadanos sin importar su condición de ingreso o de empleo, esas protecciones sociales como la universalización de las Asignaciones Familiares (AUH, Asignaciones Familiares, Pensiones Graciables, Asignación por Embarazo y otras), programas como Progresar, Conectar Igualdad y Procrear y otros programas, que vistos estructuralmente implican una re fundación progresiva de un nuevo Sistemas de Seguridad Social de corte universal y garante de derechos de ciudadanía. 
Ahora bien, en la salud pública puntualmente, seguimos con una gran deuda pendiente en refundar y determinar qué hacemos con este sistema de salud fragmentado, estratificado, segmentado donde naturalizamos una salud “para pobres” con escaso financiamiento (asistencia pública), salud para trabajadores formales (el seguro social atado al trabajo formal llamado “Obras Sociales” en Argentina) y salud para “ricos” con pago de bolsillo con aseguradores privados.
Las nuevas realidades sociodemográficas y socioeconómicas del país requieren repensar y actualizar los modos de garantizar el derecho a la salud en el marco del nuevo sistema de seguridad social universal, y no podemos continuar con fórmulas de hace 40 años o dejar la salud a merced del mercado de los negocios de la enfermedad. Este es un debate y problema que atraviesa a toda América Latina y Caribe, y que aún no hemos podido atacar en su complejidad.
¿Que propuestas mas equitativas nos permitirá avanzar en el campo de la salud integral, y que está en juego cuando hablamos de salud universal para todos los ciudadanos?
Sin duda el desafío es instalar en la agenda política cómo refundar el sistema de salud guiados por la universalidad e integralidad del derecho a la salud y protección social con recuperación de la rectoría pública nacional, en primer lugar partiendo de la premisa de integrar lo que está desintegrado. Comenzando primero por lograr unificar lo que es parte de la esfera pública y estatal y esta increíblemente fragmentado: el PAMI, PROFE, Obras Sociales provinciales, subsistema público de salud(Hospitales y centros de atención públicos), en un mismo modelo de cobertura y acceso desarrollando un único Sistema Universal de Salud de carácter público y nacional en camino al desarrollo de un nuevo Sistema Universal de Seguridad Social.
Desde Médicos del Mundo, como parte de una multiplicidad de actores sociales que están en este mismo camino, somos parte de diferentes movimientos e instancias a nivel nacional y regional asumiendo la incidencia política de este tema hacia nuestras sociedades y Gobiernos/Estados. En Argentina el desarrollo de la plataforma de los “22 Puntos por la Salud del Bicentenario“, fue y es la guía programática que construimos allá por el año 2010 un conjunto de actores y movimientos sociales en el país en el Foro Nacional de Salud. Actualmente consideramos fundamental vincular Salud al marco de un debate estratégico y estructurante sobre una “Seguridad Social Universal” que permita refundar la mirada política y societal en la construcción de un universalismo de derechos en nuestras sociedades.
Crear un nuevo Sistema de Salud por una calidad de vida saludable en Argentina, significa enfrentarse a importantes intereses de corporaciones como el complejo médico-industrial-financiero farmacológico que lucran con la enfermedad y la muerte. En el enunciado muchos actores estamos de acuerdo el problema crucial es el poder social y politico que tenemos capaz de generar una ruptura y cambios en un campo donde estan en juego 10% del PBI del país.
¿Que desafíos crees que tenemos los trabajadores del estado referido al cambio de paradigma que necesita el sistema de salud en la actualidad?
Primero la precarización laboral y las malas condiciones de trabajo son deudas pendientes que se convierten en determinantes de nudos críticos en los servicios públicos de salud y sociales, ahora eso no lo puede explicar todo. Una mujer o varón, tirado en un pasillo de cualquier Hospital Público con una manta durante horas, o miles de otras situaciones de deshumanización en la atención, cuidado, y respuesta en los servicios públicos hacia la sociedad es una cuestión social a repensar de quiénes, para qué y por qué de los servicios y bienes públicos.
Segundo, apostar a la formación permanente, a una nueva subjetividad colectiva como servidores públicos en tanto productores de conocimientos de la gestión-gobierno de lo público y no tan sólo como “administradores” de la cosa pública.
Tercero: Nuestras sociedades se hicieron más complejas, donde hay movimientos sociales y nuevos actores sociales que no se construyen desde la “identidad” de clase obrera. La oleada neoliberal de los ´90 nos ha puesto en la situación histórica que distintos sectores o colectivos sociales nos hemos fragmentado peleando por “un pedacito” de derechos, por “nuestra” cobertura, por “lo mínimo” para mi sector X o Y o nuestra reparación, profundizando la segmentación social y las propias luchas.
Considerando nuestra ”lucha”, nuestro “derecho” como el único centro de la escena. Así para algunos será el centro el Ambiente sano, para otros el Trabajo, para otros la Justicia, para otros la Educación, para otros la Vivienda, para otros la Salud, para otros la Equidad de Género, para otros la Niñez, la Discapacidad, la Justicia, la Alimentación y así podríamos continuar.
La actual etapa permite asumir como hipótesis que cualquier cambio y radicalidad como democratización de la esfera pública sólo es posible con una sociedad, un pueblo como protagonista de esos cambios. Digamos que los cambios vienen de “afuera” hacia “adentro” del Estado, y no al revés. Donde el movimiento obrero y los propios trabajadores que hacen al Estado son una parte sustancial pero no única de ese proceso.
Más allá de la voluntad política y social, como lo decía Alvaro García “nos piden que transformemos en 10 o 15 años, lo que se construyo en 500“. Boaventura de Sousa Santos lo describe muy bien al Estado de la herencia occidental-liberal: “el punto de partida es, en el mejor de los casos, el Estado de derecho liberal, el cual tiene una antropología occidental congénita: es individualista, racionalista indolente, secularista reluctante, universalista en abstracto y muy particularista en la práctica concreta, dócil ante los poderes de hecho (fácticos) y arrogante ante el pueblo de abajo, de quien espera docilidad y obediencia”.
Este es el desafío de una reforma política integral del Estado como parte de la reforma universalista y humanista de nuestros sistemas de salud y seguridad social.
*Equipo de Comunicación ATE – CTA Rosario.