Rosario, 07 de mayo de 2014. Con la presencia del Secretario Gremial del Consejo Directivo Nacional de ATE Alejandro Garzón, y de Silvia León, secretaria de organización se desarrolló ayer un Plenario de Trabajadores/as del Estado nacional en el auditorio Héctor Quagliaro de ATE Rosario. El lanzamiento de la campaña por un millón de firmas para conseguir el 82 por ciento móvil para los/as jubilados/as y cómo enfrentar las políticas de “negocio” que el Gobierno nacional ha impreso a la gestión pública fueron algunos de los temas debatidos. Se viene Un Plenario Provincial de estatales nacionales.
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“No podemos vivir delegando. Debemos hacernos cargo de la política, discutir la política de cada organismo; para qué está, para qué sirve, al servicio de quiénes está, debemos, en definitiva discutir qué Estado queremos, y seguir luchando para que esté al servicio del pueblo” arengó el secretario gremial del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado anoche en Rosario en el marco de un Plenario de trabajadores y trabajadoras del Estado nacional. El encuentro, que se desarrolló durante casi cinco horas de discusión, sirvió para conocer las problemáticas concretas de los sectores de trabajo en la ciudad, pero también como marco de la política gremial que se viene dando ATE en el contexto de un gobierno nacional en retirada y que deja un Estado orientado más hacia las necesidades de los empresarios que de los ciudadanos, concretamente, un Estado que hizo y hace negocios con el sector privado, como se ve claramente en la privatización de los servicios de la mayor obra social de América Latina, el PAMI (que tiene un presupuesto de 55 mil millones de pesos), así como en la dirección que se ha dado a las políticas de investigación del Conicet, por poner dos ejemplos que parecen lejanos, pero que cuando se los analiza tienen en común la marca de un Gobierno que ha puesto el Estado al servicio de los empresarios.
Ante este cuadro de situación, el dirigente gremial santacruceño aseguró que el país necesita una “profunda transformación social y política”, a la vez que invitó a la tarea de construir una ATE que “comience esta transformación en los pueblos, en las ciudades, en las provincias para llegar a la Capital. La lucha debe organizarse en cada provincia”. Garzón no hizo más que apelar al mandato histórico de nuestro sindicato, agregando que “quienes estamos en este sindicato claro que luchamos por salario, pero también luchamos por otro tipo de sociedad, luchamos por poner el Estado al servicio del pueblo”.
En el mismo sentido, la secretaria de organización de ATE, Silvia León planteó también el desafío de cómo enfrentar una política de Estado que precariza al 20 por ciento de sus trabajadores y que ha transformado al Estado en pequeñas unidades de negocios, generando una fatal división de los trabajadores. León llamó a “no conformarse con lo que queda del Estado” y a salir a plantear qué clase de Estado queremos; pero para eso “debemos organizarnos más, ser más para fortalecer la organización”.
{{Plenario}}
Del Plenario participaron delegados de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), del Conicet, Vías Navegables, Pami, Ansés, IOSE, Migraciones, Fabricaciones militares, Ministerio de Trabajo e INTI entre otras reparticiones nacionales que tiene delegaciones en Rosario y el Gran Rosario. Todos/as los/as trabajadores/as presentes realizaron un diagnóstico de cada uno de sus lugares de trabajo, en los cuáles, obviamente, hubo coincidencias.
Por otra parte el Plenario decidió convocar a otro que incluya a toda la provincia de Santa Fe (ya que el Consejo Directivo Provincial ha mostrado una falta total de interés hacia la problemática de los trabajadores/as del Estado nacional) en un tiempo breve.
Así mismo el Plenario expresó su adhesión y compromiso militante para lanzar la campaña por una Nueva Ley Previsional que garantice al 82 por ciento móvil a todos nuestros Jubilados, impulsada por el diputado nacional de la CTA, Víctor de Gennaro. Se buscan un millón de firmas y el lanzamiento se llevará a cabo el próximo 14 de mayo en Rosario.
{{Denominadores comunes}}
Los denominadores comunes fueron la demanda por una Paritaria que no se la última y más larga, y que sea además una Paritaria, un lugar de discusión serie entre partes y no sólo un espacio en donde funcionarios y la UPCN decretan un aumento. Otros de los temas comunes de algunos sectores es el del Impuesto a las ganancias, así como la nula inversión (salvo excepciones) en infraestructura en la ciudad de Rosario por parte del Estado nacional en lo que a política social se refiere. Los casos emblemáticos de lo dicho son el PAMI y la ANSES.
{{PAMI}}
El Pami, cuyo presupuesto creció de 5 mil a 55 mil millones de pesos en diez años, abandonó completamente los dos hospitales que tiene en Rosario, vaciándolos y entregando una cápita de 17 mil personas al sector privado (sólo en Rosario) que suman 25 mil si se cuentan a los compañeros del Cordón Industrial, donde hay además montado un negocio de traslado de pacientes de las localidades del norte del Gran Rosario al centro de la ciudad. La privatización de los servicios de emergencia y los 230 trabajadores precarizados son señales de hacia dónde ha ido la política de salud en el Estado nacional.
{{ANSES}}
Desinversión, precarización, edificios destruidos, y trabajadores que no dan más con la demanda en una ciudad de 1.200.000 habitantes que sólo cuentan con dos lugares de atención (destruídos). Los trabajadores son además utilizados políticamente, y perseguidos si plantean cuestiones de mejora de las condiciones laborales o si denuncian es descalabro edilicio de los últimos diez años, cuando el enorme crecimiento de la demanda no se vio compensado por el de la infraestructura ni en la cantidad de trabajadores.
{{ANAC}}
La estructura de trabajo (misiones, funciones, ascensos) está congelada por decreto, por lo que los trabajadores civiles de la Aviación viven su dificilísima tarea con angustia permanente por no saber ni su destino (si el control de vuelos en Argentina seguirá siendo civil o si se volverá al esquema militarizado) ni la posibilidad de hacer una carrera administrativa.
{{Ministerio de Trabajo}}
Política reducida a negocios con empresas amigas (que compran cursos de capacitación para sus empleados), imposibilidad de controlar el trabajo en negro en todo el país con 400 inspectores (se calcula que sólo en el sector textil hay 50 mil talleres clandestinos)Enorme precarización laboral del personal del Ministerio, ya sea mediante contratos o a través de los grises que plantea el artículo 9 (donde tienen algunos derechos y otros no y se los puede echar al finalizar el año). Los trabajadores del Trabajo denunciaron que hay despidos y que la función de estos es disciplinar a los trabajadores/as que planteen asuntos gremiales.
{{Conicet}}
En el Conicet, al contrario de otros sectores la inversión ha sido amplia (aunque el presupuesto nacional sigue invirtiendo algo más del 1 por ciento), y se ha potenciado con la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología en manos de Lino Barañao. Esto que parecen ser buenas sñales ocultan en realidad toda una ingeniería política que ha puesto la ciencia y la tecnología en la Argentina al servicio de los grandes grupos empresarios, como Grobocopatel. En nuestro país se han desechado el estudio de las ciencias sociales, para invertir en el sector duro de la ciencias, especialmente en Biotecnología, Nanotecnología e Informática y comunicaciones. Los primeros dos tienen que ver con el perfil agroexportador que ha profundizado nuestro país y está puesto al servicio de empresas tanto nacionales como extranjeras (especialmente alemanas en el caso de la salud, por ejemplo). No ha habido al pueblo ningún tipo de consulta sobre qué perfil debiera tener la ciencia en la Argentina. Esto se da en un marco de divorcio planificado de la ciencia y la sociedad que comenzó con la dictadura sacando los lugares de investigación del Conicet de las Universidades nacionales y por ende de la sociedad.
En lo laboral, el personal del Conicet sigue desde hace 50 años esperando la concreción de un Convenio Colectivo de Trabajo, en tanto que la mitad de los investigadores son becarios/as que perciben un “estipendio” de 7 mil pesos mensuales, carecen de todo tipo de derechos laborales, llegando a casos en donde no se le ha renovado la beca a investigadoras por haber quedado embarazadas.
{{Vías navegables}}
Este sector (histórico en nuestro sindicato ya que aquí nació ATE) vive un proceso de degradación ya que al Estado no le interesa controlar qué pasa en nuestros ríos, ni mucho menos el corredor que incluye a las 40 terminales portuarias del Gran Rosario de la cual parte el 80 por ciento de las exportaciones argentinas. Los trabajadores se encuentran dentro del convenio Sinep, el cual permite tener carrera administrativa mediante cursos y por los informes de los “jefes”. Estos cursos no llegan a Rosario, habiendo sólo capacitación mediante soportes digitales, que muchos compañeros y compañeras de cierta edad desconocen. El traspaso del Ministerio de Planificación al de Interior ha sido un claro retroceso para el sector, ya que se perdió plata y funciones.
{{IOSE}}
La obra social del Ejército (que pronto se fucionará con la de la Armada y la Fuerza Aérea) sigue esperando un convenio colectivo que les permita tener carrear administrativa para que, trabajadores/as que tiene más de 30 años de antigí¼edad, puedan salir de la categoría 1. Siguen los problemas de persecución y abuso patronal, que además son militares. También se denuncia injerencia de los militares en trabajos que son de los civiles como forma de disciplinar a los trabajadores y evitar que éstos hagan medidas de fuerza. El salario de ingreso es de 3.600 pesos. Quieren estar enmarcados dentro de un convenio que dé cuenta del trabajo que realizan y que es dentro del sector público de la salud.
{{Fábrica Militar}}
360 trabajadores sobre 500 están en negro en la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán. Esto, y la falta de un Convenio Colectivo Sectorial son las principales demandas del sector. Por otra parte, fruto de la lucha de los compañeros/as se ha logrado llegar a una jornada de 8hs de trabajo en lugar de nueve y blanquear el por ciento del salario que tenían en negro, lo que ve a repercutir positivamente en las jubilaciones. También exigen que sean los hijos de los trabajadores los que tengan prioridad en el ingreso y no los “militantes” de la agrupación política kirchnerista La Cámpora, que en los últimos tiempos está intentando tomar el control de la Fábrica y romper con la histórica y sólida organización de ATE dentro de la Fábrica, que hay que decirlo, sólo existe por la enorme pelea que dieron los compañeros fabriqueros de ATE durante los 90 y el gobierno de De La Rúa.
Hay un proyecto del compañero Víctor de Gennaro para que se suprima de una vez por todas el “sujeto a privatización” que sigue vigente en la ley de fabricaciones desde la época del desguace del Estado nacional llevado adelante por Menem mediante la llamada Ley Dromi…. Sí el Dromi de quel: “todo lo que deba ser del Estado… no lo será”. Recordamos esa frase criminal (porque realmente lo llevaron a cabo), porque nuestra Asociación está en las antípodas de ese pensamiento neoliberal conservador rancio, y es por eso que nos organizamos para generar un Estado definitivamente al servicio de nuestro Pueblo.
{{Equipo de Comunicación ATE – CTA Rosario}}