Rosario, 17 de noviembre de 2012. Los trabajadores que desde el 09 de octubre pasado vienen esperando una respuesta del Gobierno provincial a sus demandas, finalmente la obtuvieron el viernes. Esta consistió en amenazas a los compañeros/as que pelean y bravuconadas varias, entre ellas, la sugerencia de “trasladar” de su lugar de trabajo a algunos compañeros que el director Jorge Moore cree que “lideran” el conflicto, demostrando una absoluta ignorancia sobre la forma en que se organiza ATE en los lugares de trabajo, a partir de las asambleas de trabajadores.
Luego de una reunión mantenida el viernes 09 de este mes, Pablo Olivares, quien desempeña algún cargo en el Ministerio de Economía de la Provincia prometió una respuesta para este último viernes. En primara instancia, a pesar de haberse comprometido, al funcionario lo tuvieron que llamar los trabajadores para ver si finalmente tenía una respuesta. Posteriormente Olivares sólo planteó que los trabajadores debían “levantar” la medida de fuerza, y que el tema del adicional “estaba solucionado” porque se trataba en marzo, por lo que la medida de los compañeros/as del IPEC estaba “fuera de la ley”. Por otra parte, el director del organismo – o quien en los papeles figura como tal – en lugar de buscar soluciones a los ya largamente conocidos reclamos de los laburantes, decidió apuntar algunos compañeros para “trasladarlos” de sus habituales funciones, aunque claro, son funciones sin ningún reconocimiento ya que en el IPEC nunca hubo algo parecido siquiera a una “asignación de funciones”, por lo que el Director podría de forma arbitraria, mandar a tal trabajadora allá, y a otro más acá, siguiendo sólo su gusto y su buen o mal parecer. Esto sucede porque el Gobierno con su incumplimiento negó a los trabajadores/as la posibilidad de tener una carrera administrativa.
Lo que parece no entender los funcionarios de este Gobierno es, por un lado, que las acciones gremiales son legales y un derecho constitucional inalienable, contenido inclusive por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sólo así se entiende el descuento sufrido por los trabajadores por realizar una medida de fuerza exigiendo ganar un poco más de los 3.500 pesos que obtienen mensualmente.
Lo que tampoco parecen entender es que los reclamos surgen de sus propias equivocaciones y falta de cumplimientos no sólo de promesas hechas, sino de paritarias firmadas oportunamente que el Ejecutivo provincial ha incumplido.
Por otra parte, la Asociación Trabajadores del Estado, no sólo de Rosario, sino de todo el país, toma con muchísima seriedad las amenazas contra todos los trabajadores y trabajadoras del IPEC que han decidido decir basta a tantas mentiras y pelear por su dignidad.
Por último, los trabajadores y trabajadoras del IPEC ratificaron el estado de asamblea permanente, lo que implica que no habrá estadísticas en Gran Rosario y en Aglomerado Villa / San Nicolás hasta que no haya una verdadera solución a los planteos de los trabajadores, así como la adhesión al Paro nacional de ATE – CTA del próximo 20 de noviembre en donde una vez más denunciarán la política antiobrera de este Gobierno provincial.
{{Equipo de Comunicación ATE – CTA Rosario}}