Para vivir con un poco más de dignidad los jubilados/as necesitan más de $3000 mensuales

Miércoles 7 de Diciembre de 2011. El defensor de la ciudad autónoma de Buenos Aires de la Tercera Edad, Dr. Eugenio Semino, emitió desde este organismo de garantí­a un comunicado sobre los valores de la canasta básica para Adultos Mayores, marcando los lí­mites de la condición ciudadana para esa franja etarea que en Argentina según el último censo nacional supera los 4 millones de habitantes. Compartir Facebook




CANASTA BASICA DE LOS MAYORES
1 de Diciembre/2011

Más del 80 % no supera los $2300 pesos, que es el valor fijado por el consejo del salario y fuera fuertemente criticado por la CTA. Salario cuyo concepto bajo el marco jurí­dico que da la Constitución Nacional Argentina establece que salario mí­nimo ví­tal y móvil debe garantizar, salud, educación, vivienda y esparcimiento a toda la población que habita nuestro territorio, incluí­do los adultos mayores. La dieta considerada es normocalórica de 2000 calorí­as por dí­a y no incluye internet, festejos, vacaciones, atención de mascotas, presentes -regalos, movilidad, gastos extras de salud, ni tampoco dietas especiales.-

A los dos años de la primera medición de la Canasta Básica de los Mayores observamos que la misma se ha puesto al servicio de la disputa simbólica (tradicionalmente invisibilizada) sobre las represtaciones adjudicadas a la vejez en nuestra sociedad.

Desde los comienzos de esta tarea señalamos que nuestro empeño no procuraba patentar un sistema de medición “de última generación” para compulsar los requerimientos mí­nimos de los mayores sino poner en discusión entre las “fuerzas vivas” de la sociedad los distintos criterios de los que se parten para considerar la temática de la vejez, para luego proveer a las mediciones y estimaciones respectivas.

En ese marco también aclaramos, que no estábamos dispuestos a otorgar ninguna conformidad para discutir la vejez en tanto preconfigurada como POBREZA.

Hoy volvemos a señalar que la discusión metodológica es solo un aspecto del tema y que debe estar precedido indefectiblemente por una definición sobre los lí­mites diferenciandores claros respecto de lo aceptable y lo inaceptable en lo que hace a0 la situación los mayores

Otro error frecuente que suele quedar solapado por el rí­o de los acontecimientos, radica en la tendencia dominante a la abstracción de los sucesos y aconteceres de los mayores respecto de las condiciones sociales y situacionales en que se producen.

La comprensión de dichas condiciones facilita marcos explicativos que permiten recuperar la inteligibilidad de la actual situación de los adultos mayores.

Para el caso de la medición del mes de diciembre, resulta oportuno destacar, entre otros hechos, la continuidad de la gestión de gobierno otorgada por el voto soberano del pueblo, la crisis financiera internacional, y los anunciaos de las restricciones en la polí­tica de subsidios a servicios y empresas determinada por el gobierno nacional.

Ante estas coordenadas situacionales, se dispara la posibilidad que el Estado decida que sectores van a seguir beneficiándose con tarifas sociales (subsidiadas), siendo el espacio de los jubilados (a predominio de los que cobran haberes mí­nimos) uno de los que se ubicarí­a dentro de los alcances de dichos descuentos.

Todas estas noticias de enorme eficacia simbólica nos alertan sobre las consecuencias que las mismas comienzan a irradiar en la subjetividad de los adultos mayores.

La zona gris declarada por los decisores de la sociedad oficial respecto del
destino de sus mayores se amplia claramente tras el anuncio de estas medidas.

A esta consideración habrí­a sumar el hecho tortuoso que implica para cualquier trabajador activo, asumir su próximo pasaje a la condición de jubilado

Las diferencias señaladas CALUMNIAN EN LO PROFUNDO LA CONDICIí“N DE CIUDADANíA..

El contenido de lo que se discute actualmente y lo extendido en el número de personas y grupos acreedores de estos beneficios generan un cono de sombra sobre la capacidad cierta que tienen estos actores para acceder a un pleno ejercicio de sus derechos ciudadanos.

Dicho ejercicio debe partir de la generación cierta de aquellas condiciones suficientes y necesarias para garantizar igualdad de oportunidades en el acceso a los servicios y otros beneficios.

Desde dicha concepción no estarí­an garantizadas las condiciones ciudadanas si debe asistirse a estos grupos en un a posteriori de producirse social y polí­ticamente hechos que restringen las condiciones de su acceso.

La focalización ampliada a niveles exponenciales no puede ser comparada con la asistencia que deberí­a ser brindada en oportunidad de la emergencia de contingencias desfavorables ocurridas en la vejez.

En este caso no se asiste a sectores desfavorecidos sino a la mayorí­a de un sector poblacional por su pertenencia a un grupo cronológico

Las preguntas deben ser dirigidas a formular, con la debida antelación, la generación de acciones y dispositivos garantistas de los derechos de todos los mayores.

La solución de esta problemática no puede provenir de una “a posteriori”del desconocimiento de los derechos de los mayores mediando gestos emanados de la gracia o de la buena fe de los gobernantes.

Estamos convencidos que las condiciones reseñadas confluyen en la configuración de un estado que podrí­amos definir como de SENSACIí“N DE INSEGURIDAD por afuera de las consideraciones mediáticas asociadas con el uso de este término

Dicha situación de malestar y de alerta al interior de este colectivo amerita una consideración especial en términos de los efectos y consecuencias epidemiológicas dichas decisiones, las que no son inocuas para la vida de los mayores.

Por todo lo expuesto las nuevas mediciones correspondientes a la Canasta Básica de los Mayores vuelven a tallar en el espacio simbólico en disputa, desde la perspectiva de una Gerontologí­a Crí­tica Social y Contextualizada, en este oportunidad alertando sobre los lí­mites de la condición de ciudadaní­a de los adultos mayores

Canasta Básica de los Jubilados
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 1 de diciembre del año 2011

Perí­odo Valor Canasta Básica Diferencia absoluta por perí­odo* Diferencia relativa acumulada por perí­odo*
may-10 $ 2.053,00 – –

dic-10 $ 2.458,81 $ 405,81 19,76%

may-11 $ 2.691,48 $ 232,67 9,46 %

Nov/11 $ 3.059.17 $ 367.69 13,66%

Total $1.006.17 42,88 %

Notas:
*Perí­odo de referencia Mayo 2010

Dr. Eugenio Semino
Ombusdman de la Tercera Edad
Defensorí­a del Pueblo
de la Ciudad de Buenos Aires

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