El compañero Raúl Sufritti, quien es candidato a primer congresal titular en la Lista verde Anusate del CDP Santa Fe entiende a las elecciones de ATE del próximo 4 de agosto como un eslabón más de la historia del movimiento obrero. “No es una pelea chiquita, de una jurisdicción sin importancia, sino que es mantener en alto lo que el movimiento obrero ha significado para la historia política y social del país, y seguimos peleando para poner en marcha ese mundo mejor”.
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Con la claridad meridiana que le dan sus años de militancia, el “veterano” dirigente y militante de nuestra ATE explica que la discusión no pasa sólo por las estructuras, sino por la conciencia, el compromiso y la militancia de los compañeros para construir desde el mismo seno de los trabajadores una patria, una sociedad en la que haya distribución de la riqueza y pobreza cero. “Que todos tengamos la posibilidad de ser felices, hay que usar esa palabra” afirma Sufritti.
“Hay que salir a la sociedad a disputar la cabeza, la conciencia de la gente” dice Sufritti. “La dominación puede ser sutil, puede ser simbólica, pero termina siendo concreta” enseña el viejo maestro.
El ex presidente del Centro de Jubilados de ATE Santa Fe y uno de los fundadores de la Escuela de Formación Sindical Libertario Ferrari de ATE explica porqué se suma a este intento de recuperar la Asociación Trabajadores del Estado en la provincia de Santa Fe. “Esta nueva convocatoria de ANUSAT E es para poder transformar el gremio desde las bases y colocarlo al servicio de los trabajadores estatales, de los trabajadores en general y de la misma sociedad” afirma con absoluta convicción.
“En Santa Fe se fueron perdiendo principios que han sido fundacionales tanto de ANUSATE como de la CTA”, plantea Raúl Sufritti, que vio nacer tanto a la agrupación que recuperó a ATE de la autointervención de la dictadura, como el nacimiento de la CTA. El santafesino apela a la claridad a la hora de plantear los objetivos, y a la concientización de los dirigentes y de las bases en cuanto a qué modelo de sociedad queremos. “Y tenemos que empezar por saber qué modelo de gremio queremos: un modelo inclusivo, participativo, democrático, y que ayude a los compañeros a hacerles caer la venda de los ojos con la cual nos tapa el discurso hegemónico, y esto en Santa Fe no se hace”. Sufritti cree que parte del problema está en los dirigentes. “Esto tiene que ver con el criterio y la calidad de quienes han sido ungidos dirigentes para producir el proceso histórico con la participación plena de los trabajadores, y que han abandonado las herramientas para producir ese cambio”. El histórico dirigente gremial pone como ejemplo la lucha de los jubilados por el 82 por ciento móvil. “Los jubilados llegaron a su marcha número mil, y esta fue una iniciativa de ATE, junto con otras organizaciones de crear la Coordinadora de Jubilados, con el compañero Pafundi a la cabeza, y esto debe ser uno de los objetivos de ATE; además de acompañar a los activos debemos fijarnos como prioridad que la vejez o la tercera edad sea motivo de realización y no motivo de penuria y de dolor que ponen en peligro todo lo que a lo largo de su vida ha construido un trabajador”.
{{Junto a Héctor Quagliario}}
Por último Raúl Sufritti dejó un párrafo para quien en vida fue su compañero y amigo. “Decir Héctor Quagliaro es decir una palabra mayor, y lo digo honestamente, no desde la hipocresía de otras manifestaciones que, muerto Quagliaro, significó que dejara de cuestionar, y entonces se lo ensalza a las sombras de lo que era realmente. Un hombre que vivió siempre en su misma casa, que cuando fue dejado cesante se ganó la vida con un taxi, un hombre que ocupó toda la escala dirigencial de ATE, que también estuvo con los jubilados, y la verdad es que si uno recoge a las figura emblemáticas del movimiento obrero argentino, Quagliaro tiene ahí un asiento reservado, un lugar en donde reflejarnos todos nosotros” cuenta el viejo maestro. “Yo tuve el privilegio de contar con su sincera amistad compartiendo sus ideales en las buenas y también cuando nos tocó pasar las malas”, recordó un emocionado Raúl Sufritti.
{{Prensa ANUSATE Santa Fe}}