Raúl Suffriti es maestro de formación sindical (director de la histórica Escuela de Formación Sindical “Libertario Ferrari” de ATE), integrante de ANUSATE desde 1984, y hoy es candidato a 1º Congresal por la Lista Verde en la Provincia de Santa Fe, su provincia. En una charla en la que dio clase de historia y trabajo gremial, el dirigente compartió reflexiones acerca de ATE al día de hoy. A continuación la entrevista completa.
Historia de ATE en la provincia de Santa Fe
Durante la última dictadura militar se intervinieron muchos gremios para encolumnarlos a todos dentro de los objetivos del gobierno de facto. En realidad en esa época no fue necesario intervenir ATE porque ya estaba inficionado por los servicios de inteligencia de la marina y de la aviación. Aquí en la Mesopotamia lo hacían a través de la base aérea de Paraná controlando Santa Fe desde el “˜76 hasta el “˜83. Con el advenimiento de la democracia en la presidencia de Raúl Alfonsín, se produce la regularización de los sindicatos, se convoca a elecciones y desde fuera del gremio, tanto en el orden nacional y provincial, los compañeros nos ungieron directivos: primero por nuestra filosofía y segundo porque habíamos sido expulsados del propio gremio y teníamos prohibida la entrada. Luego de ganar las elecciones pudimos entrar al sindicato con edictos judiciales porque los dirigentes se negaban a entregar el gremio. A partir de allí ATE empezó a crecer con la conducción en el orden nacional de Víctor De Gennaro, Germán Abdala en la provincia de Bs. As, Héctor Quagliaro en Rosario, en fin, empezamos a crecer en todo el país mediante una política de una democracia permanente para consultar a los compañeros e interpretar todo lo que los afiliados tenían como necesidad. Porque el estatuto del empleado público es distinto de las condiciones de la actividad privada. Por lo tanto tenemos elementos favorables y elementos en contra. El gran elemento en contra es la politización, la partidización o la influencia del gobierno respecto de los empleados. Nosotros tenemos unas características especiales que debemos interpretar para que el trabajador estatal permanezca en los distintos períodos en que gobiernan los partidos políticos con la dignidad suficiente para que se sientan intérpretes de la historia del país también. Así crecimos hasta los 240 mil afiliados que nos convierte en el gremio estatal más grande del país. Por lo tanto es un mayor desafío pero también una mayor responsabilidad.
¿Cómo ve la situación del gremio en Santa Fe?
Mientras nosotros mantuvimos una autonomía con respecto a los partidos políticos y sus estrategias estatales fuimos creciendo. Recordemos que el PJ gobernó durante 25 años. Hubo un proceso de re afiliación, en la Ciudad de Santa Fe éramos 37 afiliados y fuimos en aumento para que hoy en toda la provincia haya casi 20 mil afiliados. Esto significaba un modelo sindical de UPCN que siempre estuvo acollarado a los dictados del gobierno o del partido político que gobernaba. Esta distinción es la que nos permitió a nosotros crecer. Contrariamente a lo que se podía pensar en una política de complacencia con el gobierno podía haber sido un motivo para expandir el crecimiento, sin embargo, la defensa de los derechos del trabajador fueron lo que nos caracterizó siempre y nos permitió aumentar nuestro número.
Una de las características no escritas en el estatuto dentro de esa filosofía esta la renovación de los cuadros. Siempre apostamos a las escuelas de formación y la renovación de los dirigentes. Buscamos que crezcan otros dirigentes y es por eso que no nos perpetuamos en los cargos. Esto es una apuesta que a veces sale bien y a veces no. ATE es un gremio que no pacta, que no traiciona, y que tiene una característica de movilidad en el que permite que hoy Julio Fuentes que fue Secretario General de los trabajadores de Neuquén pueda convertirse en el nuevo Secretario General de ATE Nacional. Esto demuestra que la movilidad dirigencial para nosotros es una cuestión ética y que cuando decimos que somos un nuevo modelo sindical, lo decimos en serio. Aunque la inmensa mayoría no nos cree porque la inmensa mayoría de los dirigentes sindicales se ha atornillado al poder, como por ejemplo la conducción en la Provincia de Santa Fe que lleva 25 años y queremos cambiarla porque creemos que eso no es bueno para la representación de los trabajadores.
{{¿Su visión de la situación sindical en el presente argentino?}}
¿Como te lo podría expresar para no caer en banalidades? Pienso que hemos sido coherentes con la historia del país. La historia del país no empieza en 1810 sino un poco antes y ya allí se verificaban dos corrientes. Esas dos posiciones se han mantenido a lo largo del tiempo, porque no es que la historia se repita, lo que se repite son los actores sociales. Quienes miraban afuera y quienes mirábamos adentro. Quienes entendíamos la distribución de la riqueza, la igualdad, la fraternidad. En fin, yendo a tu pregunta, cuando veo el recorrido que ha hecho toda la gente del Noroeste, la gente de la Patagonia, los de Misiones, y de todos los rincones del país, para mí significa una satisfacción, porque esa corriente de autenticidad en la demanda de cariño por el país, la sociedad y la dignidad se ha mantenido respondiendo a aquellos clarines de 1810 con Belgrano, Moreno, con Estanislao López en Santa Fe, con Gí¼emes y por supuesto con San Martín. Nosotros nos vemos reflejados porque San Martín se despojó del aparato, un ejemplo que a nosotros siempre nos ha servido. Por eso con varios años recorridos ATE a sido fiel a ese mandato histórico y que ha superado lo meramente administrativo o estatal. Nuestro modelo no sólo busca mejores condiciones de trabajo sino también mejores condiciones de vida. Educación, familia, salud, vivienda, cultura. Las primeras sociedades de resistencia del movimiento obrero tenían junto a los periódicos las bibliotecas como una simbología de que el trabajador no es un bruto. Si el trabajador es digno, tiene una mirada de la realidad sustanciada por las grandes filosofías sobre la vida. No eran ajenos al movimiento del pensamiento mundial en esas bibliotecas muchas de las cuales todavía siguen como acá en Santa Fe. La Emilio Zola, por ejemplo, que desde su nombre ya marca ideología política. Ese modelo sindical de solo pensar en la materialidad o en las condiciones de vida ha demostrado que siempre ha sido insuficiente. Hay que estar presentes en marcar la política del país en materia de turismo, de vivienda, salud.
{{Prensa ANUSATE Nacional}}