Una rebelión en Europa es posible

Rosario, 19 de abril de 2011. Eric Toussaint estuvo en Rosario invitado por distintas organizaciones sociales (la CTA Rosario entre ellas) y dejó varias definiciones sobre la economí­a mundial y la del sur de América. “La rebelión popular en algunos paí­ses de Europa es posible” afirmó. Alertó también sobre el crecimiento de las tasas de interés en el norte, lo que acarrearí­a graves problemas a las economí­as dependientes. “Hay que investigar la deuda ilegí­tima, no pagarla e invertir en fuentes de financiamiento propio, como el banco del Sur” recomendó para América Latina. Economista e historiador, su primer trabajo “y por diez meses en 1973″ fue periodista deportivo, concretamente comentaba partidos de fútbol para un diario belga, aunque se declara no futbolero ya que detesta el negocio que lo rodea, admite sin embargo que aún simpatiza con el Standard Lieja, el quipo de su ciudad y uno de los más populares de Bélgica.

Compartir Facebook

{{La crisis económica y financiera mundial va a durar entre 10 y 15 años más}}

“La crisis económica y financiera mundial va a durar diez o quince años más en los paí­ses industrializados” rompe el hielo el economista belga en una charla con el equipo de Comunicación de CTA Rosario y el periodista ílvaro Torriglia de La Capital. El belga explica que la situación para los paí­ses del sur es distinta, ya que “tienen una coyuntura favorable gracias a los altos precios de las materias primas, y debido a la situación de China como locomotora de la economí­a mundial”. Otro de los temas alentadores para el sur del mundo – por ahora- son las bajas tasas de interés en los paí­ses del primer mundo “que le permiten a los paí­ses emergentes poder cumplir con los pagos de la deuda sin que esto afecte demasiado sus economí­as ya que pagan un precio relativamente bajo, sostenible” . Pero acá viene la primera advertencia: “Esta bonanza depende de factores que son ajenos a América latina, a ífrica y gran parte de Asia, esta polí­tica sigue dependiendo de las decisiones de los bancos del norte y de la bonanza económica de China”.

Pero esto, según Toussaint de ninguna manera desarma la situación que provocó la crisis internacional. “Las bajas tasas de interés que aplica desde 2008 Estados Unidos y desde 2009 Europa permitió a empresas que estaban al borde de la banca rota refinanciarse y a los bancos que tení­an activos tóxicos, también refinanciarse; esto alivió la crisis, pero con la inyección masiva de dólares y de euros en el sector financiero tenemos una liquidez enorme, gran parte de la cual va a actividades especulativas vinculadas a las materias primas, granos a futuro, alimentos y tí­tulos de la deuda pública de paí­ses europeos, como Grecia, Portugal , España e Irlanda. Lógicamente los bancos centrales deberí­an subir esas tasas ahora, con lo cual disminuirí­an la inflación de estas nuevas burbujas, pero a la vez las harí­an explotar, lo que traerí­a nuevamente banca rota, y apenas se suba la tasa de interés, el costo de la deuda pública aumenta, y de hecho esto está pasando, hace pocos dí­as el banco Europeo aumentó las tasas. De como se de este incremento dependen mucho las economí­as del sur.

{{La alternativa del no pago de la deuda para los paí­ses europeos periféricos}}

Toussaint ve como posible la entrada en default de varios paí­ses europeos. “El caso argentino está en discusión en Europa” asegura. “La suspensión de pagos de la deuda pública es una posibilidad cierta en paí­ses como Grecia, Portugal o Irlanda e inclusive España”. Y para que no parezca una locura, enfatiza: “Es una discusión evidente, y está en el The Financial Times o lo puede ver en el último número de The Economist. A todo esto, los movimientos sociales como el nuestro – El Comité por la Anulación de la Deuda en el Tercer Mundo- venimos sosteniendo eso . Toussaint propone la suspensión de pagos, realización de auditorí­as – “esta es la diferencia con Argentina” aclara- para detectar la parte ilegí­tima y forzar a los tenedores de bonos a aceptar anulaciones o reestructuración con reducción del stock de la deuda” propone el economista belga.

{{Insisten con las viejas recetas neoliberales}}

A pesar de esta discusión sobre la salida de la crisis de varios paí­ses europeos a través de la cesación de pagos, las polí­ticas que los gobiernos están aplicando son las mismas recetas neoliberales de siempre, explica Toussaint. “Insisten con privatizaciones millonarias, como en Grecia, un pequeño paí­s donde piden privatizaciones por 70 mil millones de dólares” dice para ejemplificar el modelo seguido, “pero la protesta es también fuerte” aclara, y se va acercando a una idea que es el tí­tulo de esta nota, “no se debe descartar que pueda haber un viraje en un momento dado producto del crecimiento de estas protestas”, se acerca aún más:”Yo digo que estamos en una situación tipo gobierno de De la Rúa, Domingo Cavallo, en Europa esta es la situación actual, pero después ocurrió lo que ocurrió en diciembre de 2001 en Argentina” .Toussaint ve que este tipo de “virajes” es posible en paí­ses como Irlanda, Portugal o Grecia. Pero luego hace una aclaración; “esto puede también demorar años, porque está claro que las izquierdas tradicionales europeas cuando llegan al poder, siguen las recetas neoliberales, por lo que para que haya un cambio debiera haber también una crisis en este tipo de orientación, es decir, la crisis de los partidos tradicionales de izquierda europeos. “Lo vemos con los gobiernos socialistas de Portugal y Grecia” ejemplifica.

{{En Europa puede haber una rebelión popular de las magnitudes del Argentinazo o de los levantamientos contra las dictaduras del norte de ífrica}}

Ante la pregunta de si veí­a condiciones objetivas para levantamientos populares en los paí­ses de la periferia europea (Grecia, Irlanda o Portugal), Toussaint fue tajante. “Sí­, definitivamente que sí­”. Hasta ahora las protestas han ido por el camino tradicional, explica el belga, “huelgas generales, sin desbordamientos, salvo en Islandia donde hubo rebelión en las calles” – Islandia es un paí­s de apenas 350 mil habitantes, a pesar de lo cual las protestas contra los culpables de la Crisis se convirtieron en un hito- “y dos veces en distintos referendum rechazaron el pago de la deuda externa de Islandia”. Luego, Eric Toussaint elige un camino de pensamiento según el cual las últimas rebeliones en el norte de ífrica podrí­an tener también algún rebote en los paí­ses más afectados por la crisis en Europa. La cercaní­a con el área mediterránea de Europa, en especial de Portugal y España, y una importante masa de trabajadores cuyo origen son esos paí­ses africanos dan sustento a esta posibilidad. Sin llegar a decir que serí­an el “sujeto de la rebelión europea”, explica que “si se han enfrentado en noráfrica con regí­menes absolutistas y violentos, porque no hacerlo contra gobiernos, como los europeos, que no respetan la voluntad popular”.

{{El hartazgo se ve reflejado también en el voto}}

Posteriormente “leyó” el voto europeo, y en todos los casos Toussaint ve un hartazgo que se refleja en buscar alternativas opositoras, inclusive en la extrema derecha. Es, según el belga, una muestra más del hartazgo con respecto a la polí­tica económica llevada a cabo por los tradicionales partidos europeos, tanto de centro izquierda como de centro derecha. Obviamente, en donde el electorado se corre a la derecha, la rebelión parece alejarse. Bulgaria y Finlandia son ejemplos de este viraje a la derecha, y un voto ya no demasiado marginal de derecha en Francia.

{{¿Hacia el final del Euro?, Centro / periferia europea}}

La crisis europea tiene otros signos además de los movimientos sociales de izquierda que propugnan el no pago de las deudas ilegí­timas o de un voto más o menos marginal a la derecha o a la izquierda. “El Euro está en crisis” afirma Toussaint, “Son varios los paí­ses que están pensando en salirse de esta moneda, es una discusión abierta”.

Luego el economista propone una agenda con los temas más importantes: “Tema principal: deuda, auditorí­a de deuda, pagar o no. Segundo tema: salir o no del Euro de parte de paí­ses como Grecia, Portugal e Irlanda. En los paí­ses de la Europa periférica, explica el economista, la Zona Euro tení­a mucha popularidad entre los paí­ses más atrasados de Europa a fines de los 60 y principio de los 70, porque significaba incluso alejarse de experiencias totalitarias que se habí­an dado en España, Portugal y Grecia. Hoy ese contexto ya no existe. También habí­a transferencia de capitales del Benelux (fundamentalmente de Alemania, Francia y Gran Bretaña) hacia esos paí­ses, hecho que hoy tampoco existe. “Más bien hoy tenemos una relación Centro – Periferia dentro de la Unión Europea desfavorable a la periferia” indica el belga. “¿Quiénes son los dueños de los tí­tulos de la deuda de Grecia?” se pregunta, para contestar: “banqueros alemanes y franceses en un 50 por ciento, seguido de belgas, holandeses y británicos; lo mismo sucede con las deudas de España, Portugal e Irlanda”, por lo cual los paí­ses más pobres de Europa están transfiriendo sus recursos a los paí­ses centrales de ese continente. Esto está generando un sentimiento de antipopularidad en estos paí­ses. “En los medios de comunicación dominantes de Europa se quiere presentar a Alemania ayudando a los paí­ses europeos periféricos, cuando no es así­, esa “ayuda” alemana vuelve al sector privado financiero de ese paí­s”.

{{Los paí­ses del Sur y la deuda}}

“El problema en América Latina, por ejemplo, es que los gobiernos descuidan lo que puede ocurrir en el futuro, consideran que el pago de la deuda es sostenible, por las actuales tasas de interés que son bajas, y entonces no hacen nada, o peor, se endeudan rápidamente” afirma Toussaint, aunque aclara que “Argentina no es el caso, no se ve un nuevo endeudamiento acelerado” aunque sí­ lo están haciendo los paí­ses cuya entrada de divisas se debe fundamentalmente al petróleo. “Es un descuido muy grave” alerta Toussaint, porque lo que habrí­a que hacer es “aprovechar esta situación en la cual las reservas son altas para hacer dos cosas: Auditar la deuda, identificar la parte ilegí­tima, y suspender esta última para reducir de manera radical el stock y acelerar el ritmo de la integración regional”.

{{El Banco del Sur, objetivo necesario}}

Una polí­tica necesaria y viable que deben emprendes los paí­ses de Latinoamérica, según Toussaint es activar el Banco del Sur, colocar parte de las reservas en ese banco y lograr financiar proyectos regionales gracias a este banco latinoamericano sin tener que pedir dinero prestado al BID, al Banco Mundial o al FMI o a los mercados financieros internacionales. Toussaint marca aquí­ una alerta para los paí­ses emergentes: “se está perdiendo un tiempo precioso y la situación puede degradarse rápidamente por falta de previsión, por lo que quiero alertar a la opinión pública de los peligros, que no son inmediatos, pero no se puede preveer el ritmo de aumento de las tasas de interés en el norte, pero es claro que el aumento de las tasas es la tendencia, y eso va afectar a los paí­ses del sur.”

Toussaint termina su café con leche en el bar del microcentro rosarino en donde se realizó la entrevista; le pregunta al cronista de La Capital la tirada de ese diario, lo que sirve de argumento para contarle el intento de atropello de la patronal de ese multimedios y la respuesta de trabajadores primero, y del pueblo rosarino después. ¿Y cómo terminó?, pregunta y ante el ganamos nosotros, los trabajadores, esboza una sonrisa y dice “Muy bien” más para si que para sus interlocutores.

{{Por David Muratore, Sec. Comunicación ATE – CTA Rosario}}

{{Equipo de Comunicación CTA Rosario}}

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *