Rosario, 07 de marzo de 2011. El Pami anida una cantidad cercana a 11000 agentes y cerca de 5 millones de afiliados aproximadamente con sueños, frustraciones, padecimientos y esperanzas.
[Compartir en facebook->http://www.facebook.com/sharer.php?u=http://www.aterosario.org.ar/article1421.html]
El análisis del conflicto institucional, recurrente en la institución y en permanente dinámica, por su complejidad y heterogeneidad no puede quedar reducido solo a un conflicto mas en un servicio, que es lo visible ahora. Oftalmología, Servicios de Emergencias solo para dar algunos ejemplos.
Verlo de esa manera nos lleva a un criterio reduccionista impuesto desde la centralidad institucional, Dirección Ejecutiva Central cómo si solo afectaría a unos “pocos actores”.
Hoy es la tercerización de oftalmología y el traslado del servicio de ambulancias. Cuando en realidad el el análisis debe abrirse a una comprensión mayor de las relaciones sociales entre todos los actores implicados. Trabajadores y beneficiarios.
Los antagonismos, suelen verse como factores externos a la institución, la politica de siempre se repite! Vemos la necesidad de no reducir los problemas a las actitudes y poder de la Dirección actual, sino hacer el esfuerzo de incluir en las evaluaciones de los conflictos, el grave problema de la situación de los trabajadores (nosotros fragmentado), en una institución disociada, dividida, en compartimentos estancos.
Por eso es prioritario recuperar una conciencia y un accionar colectivo de trabajo, entre el personal y los jubilados, que se exprese como una integración institucional y de lucha conjunta de todos los actores.
El trabajo que se nos propone, a los distintos sectores, desde áreas y gerencias del Pami, se basa en la modalidad de la fragmentación institucional (sistema de interés, vs. sistema solidario). Este falso dilema nos lleva a una derrota ineludiblemente. Nuestra lucha esta perdida si el poder se filtra de manera tal que la única lógica posible o viable es la “lógica del poder”. La de ellos únicamente. Llamada a ser pensamiento único.
No alcanza con poner en discusión quienes tienen el poder en el Pami, hoy, aquí y ahora, sino también y por ejercicio de crítica y autocrítica, que concepción de poder entendemos.
Cabe preguntarnos, entonces ¿Poder para que,? Si, poder o para entregarlo a sus legítimos dueños, afiliados a la obra social, en su mayoría, jubilados, pensionados, o este que interviene sistemáticamente a casi cuarenta años de existencia generando permanentemente en todos sus actores espacios en el Pami donde no existen sectores libres del conflicto institucional. Porque nadie puede escapar, estamos todos implicados, repitiendo, negando o generando condiciones para que no mejore la calidad institucional por ende la calidad de vida de la gente. Rol del Estado siempre desde una posición crítica.
Algunas reflexiones que pueden ayudar a cambiar este concepto fragmentado que nos impone el poder político institucional y en el Pami específicamente.
Los trabajadores solo podemos comprendernos en términos de las relaciones sociales que establecemos entre nosotros y los afiliados.
Criticar, es reconocer que estamos disociados, y la critica institucional, significa también a nuestra propia complicidad, en la reproducción de lo que esta mal.
No podemos asumirnos como honestos, y sanos, en una institución enferma y perversa, no somos héroes y debemos ver con responsabilidad esa vieja concepción de salud que es la lucha cotidiana- Palabras que aconsejaba ese maestro de la medicina social, Floreal Ferrara.
La lucha por la dignidad y respeto entre el personal, la institución y los afiliados, es integrando y debemos sentirnos parte de un movimiento contrario al proceso que nos invalida..
No es una teoría del miedo, sino fundamentalmente una teoría de la esperanza.
El cambio en el Pami, la transparencia de su gestión y la mayor cobertura útil de sus programas y prestaciones, radica en el compromiso de todos los actores en la construcción de esta nueva relación social colectiva.
Somos un sujeto colectivo, no existe un nuevo modelo innovador socio-sanitario si no modifica en forma profunda las relaciones entre sus actores.
Nuestras relaciones están atravesadas por el poder de lo cotidiano, y la dignidad se visibiliza en militancia social activa por el Pami que queremos y soñamos.
La memoria guarda una parte importante en el movimiento colectivo, y de aporte que es muy complejo por momentos, donde nuevamente nos toca estar posicionados
por afirmar nuevas alternativas del hacer porque las acciones negativas son meramente catárticas.
{{Antonio Morante}}
Trabajador del Pami
Psicólogo Social en el Servicio de Internación Domiciliaria
Integrante de la Junta Interna ATE en Pami Rosario