Gustavo Martínez, secretario adjunto de ATE Rosario, es candidato por la Lista 7 Abdala – Tosco a la Secretaría Adjunta de la CTA Regional Rosario, junto al compañero Gustavo Terés. Esta lista conforma a nivel nacional la Lista 1 Germán Abdala.
La CTA es bienrecibida por los trabajadores que quieren organizarse y luchar por sus derechos, la CTA es reivindicada y valorada por quienes sienten como propias aquellas máximas históricas de lo mejor de la lucha obrera del siglo XX como son “sólo el pueblo salvará al pueblo”, “es preferible honra sin sindicato a sindicato sin honra”, “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”, o las que aprendimos a través de la Carta Abierta de Rodolfo Wlash, del programa de Huerta Grande, La Falda, el Manifiesto de la CGT de los Argentinos, el programa de Cámpora, la Carta de Valle a Aramburu, la Constitución del 49 , el artículo 14 bis y cada una de las líneas escritas al calor de aquel encuentro de Burzaco del 91.
Pero la CTA como la entendemos quienes hoy integramos la 7 en la provincia y la 1 en el orden nacional también molesta, y mucho. Molesta a los que han comenzado a hablar el lenguaje del no se puede, del conformismo y del “está todo bien”. Ahora resulta que para algunos compañeros de la CTA reclamar el 82% “es desestabilizar”, que el “hambre dejó de ser un crimen” para una parte de la dirigencia de la CTERA. Que se puede coquetear y hasta integrar espacios en la UOM que reivindiquen a “José Ignacio Rucci”. Parece que está permitido para algunos aportar su silencio en listas de Bancarios que no condenen al rufián de Zanolla o en el caso de algunos dirigentes provinciales de nuestro sindicato, ATE, les haya sido más fácil y “correcto” priorizar los acuerdos con Maguid que con las seccionales y delegados más combativos de Santa Fe.
Desde esta lista 7 decimos a todo esto mil veces NO. En un país donde la mitad de los pobres son pibes y la mitad de los pibes son pobres: No está todo bien.
En un país donde el 70 por ciento de los jubilados cobran miserables $ 1.100 NO está todo bien y no será nunca correcto ni digno proponer la resignación, el conformismo y convertirse en el eco bobo del no se puede, mucho más mientras continúe el festival de subsidios a los grandes grupos económicos por mas de 40.000 millones de pesos, mientras continúe la impunidad de los bancos y exportadores, importadores, de los que multiplican sus ganancias con los pools sojeros, con la minería química a cielo abierto, con los que permiten y comercializan el glifosato y los agroquímicos ya prohibidos en otros países.
Ahí esta la renta petrolera, la renta sojera, la renta minera, la renta financiera y ahí están los que reprivatizaron y prorrogaron concesiones, contratos, licitaciones de pozos petroleros, licencias de medios, explotaciones y exploraciones mineras, forestales, pesqueras etc.
Y también acá estamos los que no dudamos en apoyar medidas gubernamentales como las que reconocieron y van dando respuesta a la larga lucha de organizaciones populares por una Ley de servicios audiovisuales, por la Asignación Universal por hijo/a, por terminar con la impunidad de los genocidas y el juicio y castigo a todos los culpables, por el matrimonio igualitario, reestatización de los fondos de las afjp, como las medidas y leyes que devolvieron el derecho a la jubilación a miles de trabajadores y trabajadoras.
Acá estamos los que vamos por más, por lo nuestro, por lo de todos y todas. Porque No estamos dispuestos a renunciar a nuestros sueños, a ese proyecto popular amasado durante años por varias generaciones de luchadores obreros y populares. Cambio en serio, sin maquillaje, sin mentirnos con verdades a medias, porque Salario es salario y no un subsidio, porque la jubilación, la salud, la vivienda, la tierra, la seguridad social, la educación etc, son derechos de todos y todas, y seguimos sosteniendo aquello de que “es pa’ todos los cobija o es pa’ todos el invierno”
Mil veces NO a esa propuesta de esperar que desde el gobierno y desde el poder se vuelvan a acordar de la teoría del derrame y las migajas para el pueblo.
No hicimos lo que hicimos durante todos estos años para convertir a la CTA en un moyanismo de buenos modales o en los inventores de justificaciones mientras los dirigentes políticos se dedican a transar con lo peor del pejotismo y decretan que la oposición que el pueblo tiene que escuchar son las hilachas de la Alianza que nos llevó a la crisis del 2001.
Vamos por más, hay un NOSOTROS a construir que lo exige: “Nuestra sed tiene derecho a un enorme vaso de agua”.