Dolor y pesar por la pérdida de Héctor Quagliaro

Los restos de nuestro histórico dirigente Héctor Quagliaro fueron despedidos el martes 26 de enero en el cementerio de Ibarlucea. Sus hijos Leticia y Héctor, y a sus nietos Franco, Santiago, Lautaro, Genaro y Paulo, fueron acompañados por la militancia de ATE, entre quien se destacó uno de sus más queridos compañeros, Ví­ctor De Genaro. También acompañó a la familia el secretario adjunto de ATE Julio Fuentes, entre otros dirigentes y militantes llegados de diversos lugares del Paí­s. Hermes Binner, gobernador de la Provincia rindió respetuoso homenaje al ex secretario general de la CGT de los argentinos de Rosario. Fueron numerosos los mensajes llegados a nuestra seccional desde todas los CDP y seccionales del paí­s, así­ como de diversos sectores de la CTA y la CGT, acompañando a la familia en este momento de dolor. Desde acá el agradecimiento de ATE Rosario a todos los compañeros.Sus restos fueron velados en Córdoba al 2900 durante todo el dí­a lunes y sepultados en el cementerio de la localidad de Ibarlucea el martes 26 de enero.

{{Emociones}}

Victor De Gennaro expresó que: “Para ser un gran militante polí­tico, sindical o religioso, hay que ser primero un gran tipo. Y eso era Héctor Quagliaro. Un tipo que fue capaz de dar lo que tení­a en los momentos más difí­ciles y sacar lo mejor de cada uno de nosotros. El fue nuestra referencia y nos empezó a transmitir esas cosas que nos permitieron no sólo empezar a abrir la cabeza, sino también el corazón”.

De Gennaro siempre recuerda la primera vez que conoció a Quagliaro. “Llegamos a la primera reunión con el secretario general del gremio, Héctor Quagliaro. Nos recibe en el Concejo Directivo, en una oficinita chica. íbamos como para pasarles por encima a esos dirigentes. Atrás de Quagliaro, en un pizarrón leo dos frases: “no basta participar un dí­a de exaltación en la batalla si no se está preparado de cuerpo y alma para perseverar”. Así­, no más. Y abajo decí­a “el que afloja pierde, y el que se va es un cobarde”.

Hugo Yasky y Pedro Wasiejko, secretario general y adjunto de la CTA, y Victorio Paulón, secretario gremial de la Central, lamentaron lo que definieron como “una pérdida irreparable”.

Hugo Yasky, secretario general de la CTA expresó que “la pérdida de Héctor genera un profundo dolor. Fue un referente del movimiento obrero que contagió a sucesivas generaciones de dirigentes sindicales en la ética de la representación y la autonomí­a de los poderes de turno. Un ejemplo de resistencia de los trabajadores a las sucesivas dictaduras militares”.

“Quagliaro fue un ejemplo tanto desde el punto de vista ético como moral en lo que se refiere a la conducta que debe tener un dirigente sindical y en su lucha por los derechos de los trabajadores, enfrentando con el propio cuerpo las situaciones más adversas. Yo lo conocí­ cuando apenas iniciaba mi militancia y siempre fue una referencia en relación a trabajar para lograr el beneficio de los compañeros a los que uno representa y no traicionar el mandato en función de un interés personal”, señaló Pedro Wasiejko, titular del Sindicato íšnico de los Trabajadores del Neumático.

Por su parte, Paulón señaló: “Despedimos a un compañero que fue un ejemplo de vida y militancia para muchos de nosotros, además de ser la expresión más genuina del movimiento nacional y popular, comprometido con la justicia social y la transformación de nuestro paí­s”.

Hermes Binner a su vez destacó “la coherencia y el espí­ritu luchador” de nuestro dirigente, y lo caracterizó como un “incansable defensor de los derechos de los trabajadores”.

La vida de este rosarino entró por la puerta grande en la historia del
movimiento obrero de nuestro paí­s. Voluntad de hierro, militante
inquebrantable, supo demostrar su valor por más de 55 años de lucha
sindical. Incluso en momentos terribles para la clase trabajadora, fue
protagonista en la organizació de la resistencia a las diferentes
dictaduras militares que ensombrecieron a nuestra patria.

Pero sobretodo, Héctor Quagliaro supo abrir el camino para que lo
transiten esos nuevos y necesarios compañeros, que van a desarrollar la
conciencia necesaria para ganar “esta lucha que parece interminable”. La
lucha que él mismo definirí­a como la pelea por “un futuro y un paí­s con el
que venimos soñando desde hace tiempo. Mejores. Donde un Estado sea
eficiente y justo y verdaderamente garantice la salud, la vivienda y la
educación para todos”.

Damos el último saludo a este hombre enorme que hizo de su vida el acto
consecuente de sus pensamientos, y de paso enriqueció maravillosamente la vida de muchos otros que hoy lo toman como ejemplo.

Desde ATE Seccional Rosario, acompañamos a sus hijos Leticia y Héctor, y a sus nietos Franco, Santiago, Lautaro, Genaro y Paulo, en este momento de profunda tristeza y de dolor.

“A los compañeros” *

“Las experiencias que uno va acumulando en su vida, sean éstas buenas o
malas, le hacen valorar algunos hechos por las vivencias mismas; logros o
fracasos donde se entrelazan lo humano, lo afectivo y lo polí­tico.
Desde que me incorporé a la lucha social traté de poner mis mejores
esfuerzos en el compromiso asumido. No sé si en un balance final, esto
figurará en el debe o en el haber. Pero estos relatos, estos pedazos de
historia que fuimos armando… no buscan justificar actitudes ni resaltar
nada, sino compartir mi memoria junto a la de los demás compañeros que
siguen aferrados a la utopí­a de pelear por lo nuestro, los que siguen
creyendo en una sociedad mejor, en un hombre más dignificado y en una
justicia que socialmente incluya a todos…

Rosario, mi querida ciudad a través de su Concejo Deliberante me nombró
Ciudadano Distinguido. No dudo en decir que esa distinción, ese
reconocimiento es hacia todo el movimiento obrero rosarino, hacia cada uno de esos compañeros con los que compartimos la lucha en cada rincón de nuestro paí­s… y que estuvieron junto a nosotros codo a codo en esta lucha interminable. Dejar esta historia es tan difí­cil como empezarla…”

{{Héctor Quagliaro}}

* fragmento del libro La vida de un Rosarino en la historia del movimiento
obrero, recopilación de escritos y charlas con Héctor Quagliaro, realizado
por Hugo Ojeda.

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Biografí­a de Héctor Quagliaro}}

{{
Quagliaro, un incansable defensor de los derechos de los trabajadores}}

Héctor Quagliaro nace en Rosario en 1933, cursa sus estudios en la Escuela Nro. 565 y comienza a trabajar como ayudante de un lechero, a los 12 años.

A los 20 años ingresa en los talleres del Ministerio de Obras Públicas
de la Nación, donde se va a encontrar con una vida de militancia.
Cuando lo derrocan a Juan Domingo Perón en 1956, participa activamente de la llamada resistencia peronista por aquellos años.

En 1957 participa en el congreso de la Lista Azul de ATE y al año
siguiente de la fundación de la Lista Unidad y Acción de la Asociación
Trabajadores del Estado y de la huelga de los trabajadores del Ministerio
de Obras Públicas, conflicto que lo encuentra como delegado sindical.

Fue electo Secretario General de ATE – Rosario en el año 1959 siendo
reelecto en 1961 e integra las 62 Organizaciones (Pre-vandoristas) desde
donde surgieron los documentos liminares de la LA FALDA (1957) Y HUERTA GRANDE (1962) antecedente histórico del Programa de Huerta Grande enarbolado por la CGT de los argentinos a finales de los años 60, en cuyos párrafos se plantean caminos de unidad de acción para los empresarios nacionales, los pequeños y medianos empresarios, los profesionales, los estudiantes, los intelectuales, los artistas, los religiosos.
Durante 1963 fue electo por primera vez Secretario General de la CGT
Rosario, desde donde desplegará una incasable labor en favor de los
derechos de los trabajadores y las instituciones democráticas, cargo que
ocupo en reiteradas oportunidades.

Desde la CGT Rosario organiza el “Operativo 7″ en el cordón industrial
Villa Constitución – Puerto San Martí­n, siendo las fábricas tomadas por
los obreros en defensa de las fuentes de trabajo, integrando las 62
Organizaciones DE PIE, en clara oposición al denominado “neoperonismo”
que encabezaba Augusto Timoteo Vandor.

Durante los dí­as 26 al 28 de marzo del año 68, en el congreso
normalizador de la CGT “Amadeo Olmos” se constituye la CGT DE LOS
ARGENTINOS, donde confluyeron distintos sectores del activismo sindical
con una clara concepción clasista, bajo las consignas “”Más vale honra
sin sindicatos que sindicatos sin honra”, y “Unirse desde abajo y
organizarse combatiendo”, quienes de esa manera marcaron claras
diferencias con el sindicalismo colaboracionista que habí­a participado del
movimiento encabezado por el Dictador Juan Carlos Ongania que destituyó a Arturo Illia en junio del año 1966.

A semanas de un hecho de tanta trascendencia histórica, un sector del
movimiento obrero de Rosario y del Cordón Industrial lanzó una
convocatoria titulada ‘Por una CGT sin compromisos o ataduras espurias’
en donde se afirmaba “Asumimos la responsabilidad que el momento nos
exige, UNIR en torno a esta Regional de la CGT, a todos los que, sin
compromisos o ataduras espurias, entendemos que a los trabajadores se los arma de fe y de ansias de lucha, con posiciones claras, que no dividen,
sino que unifican y sirven para hacer surgir dirigentes leales a las
ideas e intereses del pueblo trabajador”. Posteriormente, el 17 de abril
en un plenario de 27 gremios, presidido por Héctor Quagliaro, se conforma
la ‘CGT de los Argentinos Regional Rosario’, aprobando lo resuelto en el
congreso normalizador, y se lo designa Secretario General de la CGT de
los Argentinos en la región Rosario.

Asimismo resulta insoslayable recordar aquí­, el protagonismo de la CGT
de los Argentinos regional Rosario presidida por Quagliaro en su
enfrentamiento al Onganiato, impulsando verdaderas gestas de resistencia
popular a la tiraní­a militar que se expresaron las históricas jornadas
del Rosariazo, en el marco de la lucha que el pueblo argentino llevó
adelante a favor de las libertades democrática y que culminaron con la
renuncia de Ongania.

Sin lugar a dudas Hector Quagliaro, junto a innumerables luchadores
sociales, protagonizó una de las etapas más rica de la historia del
movimiento popular en argentina, que tuvo como referentes a Agustí­n
Tosco, Rodolfo Walsh, Elpidio Torres, Raimundo Ongaro, Julio Guillan,
entre otros, que contribuyeron decididamente a la construcción de una
sociedad edificada sobre la ética de la igualdad, la solidaridad y la
democracia.

Hector Quagliaro padeció el accionar del terrorismo de estado, siendo
cesanteado en setiembre del año 1976 por la dictadura militar y en
diciembre del mismo año separado de la conducción nacional de ATE y
siendo finalmente expulsado del gremio en un congreso claramente
fraudulento. Supo generar los espacios de resistencia civil a la
dictadura militar, junto a jóvenes militantes sindicales y polí­ticos como
Germán Abdala y Victor De Gennaro organizando la AGRUPACIí“N NACIONAL DE ATE (ANUSATE), agrupación que en el año 1984 recuperó la conducción nacional de la Asociación Trabajadores del Estado.

Como fruto de la lucha del movimiento sindical, en el año 1985 es
reincorporado a su antiguo puesto de trabajo en el Distrito Inferior de
la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Ví­as Navegables. En
el mismo año es designado Director de la Escuela de Capacitación Sindical
de ATE. En 1987 es elegido Secretario General de ATE, cargo en el que fue
reelecto hasta el año 1999, siendo en el 2003 nombrado Presidente del
Centro Nacional de Jubilados de ATE y de la Federación de Jubilados de
CTA, cargo que ocupa hasta la actualidad.

Es sabido que Héctor Quagliario ha dedicado su vida a defender y a
ejercer los derechos de los trabajadores argentinos ante la explotación y
abusos ejercidos por parte de la patronal, producto del avance sin
solución de continuidad de un capitalismo salvaje cuya expresión más
inhumana e injusta lo ha expresado el neoliberalismo que impero durante
la década de los 90.

En este marco, y ante el avance de la experiencia neoliberal sobre los
trabajadores y el pueblo argentino, que se tradujo en la sistemática
reducción de los espacios democráticos, y retomando las históricas
banderas enarboladas por la CGT de los Argentinos, contribuyo a
principios de la infame década de los 90, a la construcción de una nueva
experiencia polí­tico-sindical, como lo es la Central de Trabajadores
dela Argentina.

La historia contemporánea del movimiento popular de nuestra región, más
allá de las lógicas diferencias de una sociedad democrática, va a
destinar a la CTA un lugar preponderante por su invalorable aporte a la
incorporación de los nuevos emergentes sociales, además de la autonomí­a ydemocracia sindical y la ética gremial entre otros valores, que son fundantes de un nuevo modelo sindical que pretende ocupar un lugar
protagónico en la sociedad argentina.

El sindicalismo es la expresión legí­tima de la clase obrera organizada,
y Héctor Quagliaro supo contribuir desde su militancia inquebrantable a
la unidad y la organización del movimiento sindical, sobreponiéndose a la
persecución de los distintos gobiernos de facto. Por lo que gracias a
ello y sobre todo a su honestidad supo conseguir el respeto de los
diversos actores del mundo social, sindical y polí­tico de nuestra región
independientemente de su origen ideológico y/o partidario. Entendemos que es imprescindible que el Estado Provincial reconozca, la trayectoria de
un “simple” trabajador del estado, incansable luchador social, como
Héctor Quagliaro, por sus profundas convicciones democráticas, su ejemplo de conducta y por su intachable trayectoria probada a lo largo de más de 50 años de vida pública.

{{Equipo de comunicación ATE – CTA Rosario}}

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