Desde que ATE es identidad e historia, nuestra principal campaña ha sido la de mejorar todos los días las condiciones de vida y de trabajo. Por eso creemos que esta decisión de decretar la emergencia sanitaria y no resolver la verdadera emergencia que los trabajadores de la salud tenemos, con el transcurrir de los días, no es más que un paliativo que no resuelve la situación de profunda crisis que los trabajadores del Estado, y en especial los trabajadores de la salud, venimos soportando hace muchos años. Hoy, a raíz de esta emergencia sanitaria decretada por el gobierno provincial queda una vez más reflejado las deficiencias que tiene este sistema de salud: sobrecarga de trabajo y deterioro de las condiciones de labor, precarización laboral, elevado ausentismo por enfermedad, escasez de trabajadores en lugares clave, alto riesgo de transmisión de enfermedades.
La situación hoy no es una emergencia sanitaria bajo el modo de la pandemia de la Gripe A. La situación real de nuestras necesidades no son solo el hoy, también son el ayer y el mañana. La crisis definida como sanitaria nos muestra sucesivamente, ribetes escalofriantes sobre las epidemias de dengue y gripe porcina pero oculta la macro – crisis existente al interior del sistema sanitario en su conjunto.
Es muy importante empezar a crear, desde el llano y con todos los trabajadores de la salud, una gran campaña que promueva el verdadero sentimiento que Ramón Carrillo, siendo Ministro de Salud, propició diciendo claramente al pueblo en su conjunto: “no es posible hablar de salud mientras se tiene hambre. Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas.”
La salud tiene que ver con las condiciones de vida y la alimentación, hablar de la enfermedad, en cambio, tiene que ver, además, con el sistema sanitario y sus componentes. Y acá entran en juego los intereses privados que buscan el negocio en la enfermedad. Es momento de reconocer el fracaso del hospital de autogestión que no ampara a la salud pública sino que dinamiza el negociado de funcionarios corruptos y burócratas cómplices.
Hace años que estamos en colapso crónico. En condiciones insalubres de trabajo que con el paso del tiempo se deterioran más y más. La realidad está al alcance de los ojos cuando vemos como se llegan a nuestros efectores públicos cada vez más gente sin estar la mayoría de las veces preparados para atenderlos como se merecen. Vemos como la gente hace colas y espera, vemos como ante la falta de personal tenemos que atender a más de uno a la vez, y tratamos de procesar varias problemáticas al mismo tiempo.
Por eso estamos convencidos que la verdadera urgencia pasa por terminar de una vez por todas con la precarización laboral, con los contratos basuras, que de una vez por todas se efectivicen los pases a planta permanente que ya están aprobados y que por “falta de presupuestos” no se ejecutan, que se den ingresos acordes a las necesidades reales de cada efector, que se implementen en todos los efectores de salud los comités mixtos de seguridad e higiene que la ley ya puso en vigencia, que se llame a concurso, que se modifique la ley SAMCO y se transformen en hospitales del Sistema de Salud integral, que se termine de una vez por todas con la ley de los hospitales de Autogestión, que en la década menemista se ufanaban como eficaces y eficientes o se presentaban como única salida “para que todos gocemos del derecho a la salud”. Esto fue una verdadera falacia que solo amparó más exclusión y más pobreza.
{{ { {Por todo esto:
– Exigimos abrir las paritarias y discutir todos los problemas de la salud. Todos y cada uno sin excepción ni prioridad alguna. Todos son prioritarios. La paritaria es discusión salarial pero también es condiciones dignas de trabajo.
– El funcionamiento pleno de los comités de higiene y seguridad en todos los efectores públicos de la salud.
– Exigimos el fin del decreto Ley 578/93, de Hospital de Autogestión, y fin de la Ley 6312/67, de Servicio de Atención Médico a la Comunidad, S.A.M.Co.
– Denunciamos que los mil millones de pesos que el Estado Nacional destina para enfrentar los gastos de la pandemia van a subsidiar empresas vinculadas al negocio de la enfermedad: sanatorios, empresas de la salud y grandes laboratorios de la industria del medicamento, deteriorando aún más la situación del sistema público.
– Organizarnos en asambleas en cada sector y en cada hospital, para llevar con fuerza la única conquista posible para un futuro pleno con dignidad. La salud un derecho.
– La creación de un organismo interinstitucional (Ministerio de Salud Provincial, Secretaría de Salud Municipal, Pami, Iapos, etc.), que genere una verdadera campaña para defender y garantizar el derecho a la salud.
– Mayor presupuesto
– Salario mínimo vital y móvil
– Pase a planta permanente
– Basta de trabajo en negro} } }}
{{{
¡Cambiemos esta crisis con más protagonismo!
Solo la presencia de un sistema integral es lo único
que puede garantizar un efectivo ejercicio del derecho a la salud
por parte de todos, cualquiera sea el origen o la pertenencia social.}}}
Comisión Administrativa ATE Rosario