La crisis definida como sanitaria nos muestra sucesivamente, ribetes escalofriantes sobre las epidemias de dengue y gripe porcina pero oculta la macro – crisis existente al interior del sistema sanitario en su conjunto.
Dicha crisis se ha venido profundizando en los últimos años a expensas del avance del “Complejo medico farmacéutico” y la privatización de servicios y prestaciones sanitarias, con un claro perjuicio para la salud de la población.
{{La profesión de fé “izquierdista” del actual gobierno ha puesto en evidencia una suerte de “doble discurso” en este como en otros campos, entre las declaraciones anunciadas y las acciones ejecutadas, con una suerte de “abstención” en lo que refiere a la decisiones necesarias para hacer efectivo el ejercicio del DERECHO SOCIAL A LA SALUD por parte de toda la población, sin exclusiones.}}
Dicho discurso asienta sobre una matriz esencialmente perversa que toma como “objeto fetiche” para su satisfacción el glorioso enfrentamiento sostenido por los gobiernos nacional y provinciales contra dichas epidemias, en medio de un interminable show televisivo donde se suceden especialistas y ministros de salud varios que se golpean el pecho frente a las cámaras.
{{Nuestra manera de entender el PROCESO SALUD ENFERMEDAD ATENCIí“N,}} nos indica que esta nueva epidemia tiene aspectos que superan largamente las cuestiones destacadas por los medios de difusión.
{{Cuando sostenemos la idea de una GERONTOLOGíA CRíTICA E INTEGRAL auspiciamos la generación de un espacio que resuma muchas miradas y aspiraciones,}} sobre la problemática del envejecimiento, a la vez que el mismo oficie como un “catalizador” de acciones transformadoras en la materia, que jamás pueden quedar reducidas a las visiones “monoculares” de los profesionales “especialistas” en la temática de los mayores.
{{Hoy podemos formular las siguientes preguntas:
“¢ ¿La pobreza y las condiciones de vida son un factor de riesgo para quienes pueden contraer la Gripe A?
“¢ ¿La FALTA DE COORDINACIí“N de tres sub-sectores abocados a la atención de la salud (PíšBLICO, PRIVADO Y DE OBRA SOCIAL) facilita o entorpece la búsqueda de las mejores soluciones frente a la problemática aludida?
“¢ ¿La población , tiene un conocimiento adecuado sobre la distribución, acceso y disponibilidad de los recursos sanitarios?
“¢ ¿La temática de la salud figuró como uno de los temas centrales de los candidatos a ocupar cargos legislativos en las elecciones del 28 de junio/09?
“¢ ¿El pueblo de un modo organizado es partícipe de las soluciones orientadas a conjurar los graves problemas sanitarios existentes?
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Para nosotros como gerontólogos críticos los problemas de un sector de la población pertenecen a toda la población y como decía Ramón Carrillo “La salud tiene un precio que todos debemos pagar…”, del mismo modo los problemas de los mayores caen dentro de la responsabilidad del conjunto conformado por todos los grupos etáreos.
Sería un error el seguir consagrando, desde una perspectiva democrática, la fragmentación de los problemas del campo sanitario, como cuando se pretende “aminorar” las consecuencias de la gripe porcina.
Hoy sabemos que el pánico generado entre la población de todas las edades se debe a los efectos de la gripe, a la negligencia de quienes han venido asumiendo las responsabilidades ejecutivas y legislativas en la materia y a los intereses de los laboratorios orientados a vender sus productos.
La desazón colectiva se expresa en la crisis pero la precede, dado que obedece a la falta de CONFIANZA ante el ejercicio de la “cosa pública”, por hipocresía o por cinismo ejercidos por muchos de sus funcionarios.
Dicha desconfianza asienta en la falta previsión de respuestas adecuadas ante los problemas que hacen a las personas vulnerables, social, económica o sanitariamente.
{{Nos urge clarificar sobre la extensión y gravedad de los problemas aludidos y salir del “sueño embrutecedor” de las encuestas que pasaron de las elecciones a los enfermos y muertos por la gripe porcina.}}
Debemos proponernos penalizar la mentira y decir nuestra verdad, sin temor a ser políticamente incorrectos, y en ese sentido reivindicamos la histórica y rica tradición sanitaria argentina que reconoce entre sus cultores a Juan B. Justo , Alicia Moreau , Ramón Carrillo y Arturo Oñativia entre otros sin dejar de mencionar a los innumerables y abnegados trabajadores del sector que hicieron y hacen posible su funcionamiento más allá de la sobre.-.falta de recursos.
{{Los problemas sanitarios argentinos requieren de un sistema sanitario con una fuerte centralidad del Estado con una imprescindible coordinación y regulación de los subsistemas de obras sociales y de pre-pagos, dado que los intereses corporativos y sectoriales no pueden estar por encima de las necesidades generales.
La presencia de un Sistema Coordinado y Unificado de Salud es lo único que puede garantizar un efectivo ejercicio del derecho a la salud por parte de todos los ciudadanos cualquiera sea su origen o pertenencia social
}}
Si bien hoy no nos resulta posible modificar las condiciones existentes debemos trabajar para despejar ante la opinión pública los verdaderos problemas y procurar que sus soluciones alcancen la legitimidad suficiente, diciendo lo que pensamos, sin eufemismos, iluminismos ni entrismos, para que de una vez por todas LA QUEJA SE RECIBA DE PROTESTA…
{{* Licenciado Roberto Horacio Orden
Psicólogo y Gerontólogo (Magíster en Gerontología Social Universidad Autónoma de Madrid)
Docente de Curso de Gerontología Crítica e Integral SIG-ATE Rosario
Coordinador Filial Moreno Curso de Gestión de Políticas Sociosanitarias organizado por MSPBA y ATE Pvcia de Bs. As..
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