Fernanda Casarotto y Natalia Sebben, Psicólogas, que comenzaron trabajando ad honoren en el Hospital provincial San Carlos de la ciudad de Casilda desde el año 2002 y que en la actualidad cumplen sus tareas habituales con un contrato de locación de servicios desde el año 2005, denuncian a las autoridades del Ministerio de Salud la inmediata regularización de sus contratos de trabajo.
En el año 2005 la Dirección de Salud Mental a pedido de las autoridades del Hospital realiza un llamado de concurso interno para elaborar un orden de merito, quedando en primer y segundo lugar del concurso, con la promesa de un contrato de doce horas y con un pago acorde a un empleado que cumple funciones en planta permanente. Nunca se cumplió con esta promesa y hoy en el presente cobran 6 horas, la mitad de lo prometido, avalando las autoridades las condiciones precarias en su trabajo cotidiano.
Las promesas del Ministerio fueron por insistencia de estos trabajadores a regularizar la injusta relación que nunca llegaron a cumplir, inclusive en la reunión última en diciembre pasado se volvió a plantear el problema y la respuesta fue sólo un promesa de aumentar la carga horaria elevando las 6 horas semanales que actualmente cumplen, hasta llegar a veinticuatro horas como cualquier trabajador de la salud que cumple las mismas funciones.
El Contrato de locación firmado en el año 2005 es en la actualidad de 500 pesos a partir del año 2009. Hasta ese momento, el salario era de sólo 200 para luego elevarlo a tan sólo 400.
Natalia y Fernanda se preguntan y nos preguntan “¿quien puede vivir con 500 pesos?”
Estas trabajadoras de salud mental totalmente precarizadas y pensando en su propia salud, entienden que “la única forma de salir de esta situación es afrontando la misma y que las autoridades arbitren los mecanismos adecuados para garantizar nuestra estabilidad laboral a futuro y poder ser escalafonados y evaluados como la gran mayoría de los trabajadores de la provincia”.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado A.T.E, Seccional Rosario exigimos a las autoridades provinciales que regularicen en lo inmediato la grave situación planteada y esperamos se haga justicia de estos legítimos reclamos que estabilicen equitativamente las condiciones de trabajo para el conjunto de los trabajadores del hospital y que sirva para darle a la comunidad el servicio adecuado que la misma merece.