Documento de la CTA Rosario, 1º de Mayo de 2008

Venimos a alzar, en el punto donde otros las dejaron, las viejas banderas de luchaDesde de la CTA Rosario junto a la multisectorial queremos conmemorar este 1ero de mayo realizando un balance de la situación que nos toca vivir en esta etapa que nos permita fijar posiciones para emprender un conjunto de acciones que aporten a fortalecer, organizar, y hacer más eficaz la lucha por la defensa de los intereses de la clase obrera.

A 120 años de la primera conmemoración en nuestra ciudad y a 40 años del programa de la C.G.T. de los argentinos queremos, en este momento, dar un homenaje a nuestros hermanos de clase que en el pasado forjaron con su lucha y militancia el camino para la transformación social y polí­tica que merecemos y necesitamos, hoy más que nunca.

Nos sentimos y nos reconocemos herederos legí­timos de todos esos compañeros que dieron hasta su vida por los intereses de su clase, la clase trabajadora. Queremos dejar constancia del ví­nculo de estos hitos históricos que han contribuido a forjar las conquistas de nuevos derechos de la clase obrera y el pueblo en el camino de una sociedad sin explotados ni explotadores. Compromiso que venimos a ratificar en este acto de los trabajadores porque hoy{{ {…”agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar, en el punto donde otros las dejaron, las viejas banderas de lucha”.} }}Este 1 ero de mayo nos encuentra a los trabajadores luchando por romper una pauta salarial del 19,5% impuesta por el gobierno nacional, cuando la inflación del 2007 fue del 28,7%.

Los trabajadores no podemos ni queremos quedar entrampados en una falsa contradicción a la cual nos quieren llevar junto al pueblo, una vez más, como furgón de cola de proyectos ajenos a nuestros intereses de clase. Para ello hay que poner en evidencia cual es el modelo de paí­s que esta en juego en esta pretendida economí­a de “inclusión social” donde el gobierno nacional se apropia de la riqueza que producen los trabajadores de la ciudad y el campo para pagar la deuda externa y para ser distribuida entre los empresarios amigos.

Decimos esto porque los trabajadores de la ciudad y el campo, tenemos similares problemas: nuestro salario, las condiciones de trabajo, las condiciones de vida, la falta de trabajo para todos. Esta es nuestra primera y gran preocupación para la CTA y Multisectorial de Rosario. Y en esta disputa nada se hace ni desde el gobierno y mucho menos desde las patronales por como mejorar tales condiciones.

Se profundiza el modelo latifundista en el campo, donde dí­a a dí­a desaparecen pequeños chacareros, absorbidos por la vieja oligarquí­a terrateniente, asociada a la nueva oligarquí­a – pooles de siembra y fondos de inversión – que junto a las multinacionales del cereal, son los grandes beneficiarios de la polí­tica agropecuaria actual. Lo reiteramos una vez más, oligarquí­a terrateniente implica por ejemplo que 6900 propietarios sean dueñas del 49.7 % de la superficie cultivable y productiva del paí­s.

Decimos que la polí­tica de retenciones a la producción agropecuaria serí­a socialmente justificable si se la integra a una polí­tica impositiva progresiva, que alivie a los que menos tienen y grave a los más ricos y que su destino vaya para resolver las necesidades populares.
Lo que queda fuera de esta discusión es el modelo agrario, la tenencia y concentración de la tierra, y la apropiación de la riqueza por parte de las multinacionales.

Nosotros ponemos en discusión la tenencia, la concentración y el uso de la tierra.

{{Por consiguiente el pueblo trabajador de Rosario se manifiesta de la siguiente manera:}}

Estamos en contra de que el gobierno venda las tierras patagónicas, con sus recursos naturales y peor aún, con sus dueños originarios que son despojados de sus derechos.
Nada ha hecho el gobierno por impedir que las empresas transnacionales mineras se lleven la riqueza dejando envenenado nuestro suelo.

Denunciamos que no ha hecho nada por combatir el trabajo en negro de los trabajadores del campo y la ciudad.

Nos pronunciamos claramente contra los beneficiarios de siempre, los grandes terratenientes y las multinacionales.

Exigimos la justa distribución y socialización de las riquezas que garantice tierra, trabajo y soberaní­a alimentarí­a para todo el pueblo argentino.

Nos pronunciamos por la reforma agraria y por la nacionalización de nuestros recursos naturales.
Advertimos que el gobierno nacional persiste hoy en una distribución desigual que ya no puede sólo atribuirse a la herencia de la crisis y es responsable en continuar con una matriz distributiva que favorece la {{concentración}}.

El paí­s lleva varios años de crecimiento, el aumento del PBI, superávit fiscal, aumento de las exportaciones, balanza comercial favorable, etc., pero con una caí­da en el poder adquisitivo de los asalariados estando hoy, muy lejos del 48,7 % de 1975. Este crecimiento no se refleja en mejores condiciones de vida y de trabajo de la mayorí­a de los trabajadores. A modo de ejemplo podemos mencionar:
El 20% de la población de mayores recursos se apropian del 50% de los ingresos.

La contra cara de esta brutal apropiación de los ingresos es la constatación que el 70% restante de la población es retribuida con apenas el 37.5%.

La conclusión es obvia, en el marco de la recuperación de la actividad económica, la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen se mantiene inalterable.

La preocupante subida de precios de los productos básicos, el aumento desmedido de los alquileres, el transporte y otros servicios hacen que la mayorí­a de los trabajadores tengamos grandes dificultades para llegar a fin de mes. Mientras la burocracia sindical tiene su principal preocupación en ponerle techos a las negociaciones salariales para obtener del gobierno algunos privilegios como el aumento a los subsidios de sus obras sociales, verdaderas cajas negras.

La canasta básica de alimento sufrió un incremento del 40% y el análisis de la proyección inflacionaria para el 2008 es superior al 2007, deteriorando dí­a a dí­a el poder de compra de los salarios.

La precariedad laboral, el empleo temporal y los accidentes de trabajo, (seguidos en muchos casos por la muerte de trabajadores) se erigen como una caracterí­stica de este modelo económico. La tragedia y muerte de los obreros en Villa Constitución, como así­ también del trabajador aceitero en el cordón y otros en la construcción son el ejemplo cruel y vergonzoso.

Y encima de tener que padecer todos estos dramas nos convocan a “un acuerdo institucional que va a garantizar la novedad del cambio”. Un nuevo pacto social.
Para esto el gobierno llama a todos los sectores a consensuar y adoptar como un patrimonio común el sostenimiento de los equilibrios macroeconómicos.

En este marco: “Los empresarios más concentrados reclaman mayores ganancias para la inversión. Es decir, pretenden las rentas extraordinarias de la crisis bajo la promesa de invertir lo que no invirtieron cuando las tuvieron. Promociones, subsidios, poner a raya los reclamos salariales, menor presión impositiva, etc., constituyen el discurso oficial y de las grandes multinacionales, que ahora nos llaman en esta desigualdad a la concertación.
Este pretendido acuerdo intenta poner en caja y que no se desbarate el reclamo social.

Como todo Pacto social tiende a preservar niveles de productividad y de ganancias empresariales buscando potenciar la acumulación en detrimento de la clase trabajadora, la verdadera generadora de la riqueza.

Por estos motivos en este 1 ero de mayo y a pocos dí­as de conmemorarse el natalicio del Che, verdadero ejemplo de lucha contra las injusticias, debemos prepararnos para enfrentar la embestida de nuevos tarifazos y la profundización de la entrega del patrimonio nacional (petróleo, gas, minas, etc.).

Debemos potenciar las luchas por aumentos salariales y por condiciones de trabajo digno, articulándolo con un programa que rompa con el proyecto hegemónico actual que vino a renovar a favor de las clases dominantes y profundizar el modelo neoliberal.

Por eso necesitamos un programa autónomo de la clase obrera y el pueblo que contribuya a cambiar la actual correlación de fuerzas.
Un programa que se proponga la lucha contra el capitalismo con definiciones antiimperialistas, democráticas y profundamente latinoamericanas, que tienda a un horizonte hacia una sociedad emancipada, humanista y fraterna.

Los dignos ejemplos de los pueblos latinoamericanos nos permiten encarar el futuro con esperanza para construir un mundo mejor.
En ese sentido asumimos como propias la lucha de todos los trabajadores del mundo y saludamos la nacionalización de SIDOR en Venezuela, triunfo histórico de los trabajadores de ese paí­s.
Sabemos que nuestro accionar ha contenido muchas limitaciones y es por eso que debemos concentrar energí­as ayudando a organizarse a la mayor cantidad de trabajadores posibles para combatir esta polí­tica regresiva y neoliberal.

Impulsar la unidad en la lucha y organizar nuestra clase es indispensable para superar los diferentes niveles de dispersión y fragmentación.

Avanzar en la organización en los lugares de trabajo y sumar más delegados que tengan una identidad plural, de clase y lucha.
Estimular a los trabajadores precarios a organizarse y empiecen a representar a ese universo de jóvenes, y mujeres que son el paradigma de la explotación capitalista de esta etapa.

{{Hoy nos pronunciamos por este pliego de reivindicaciones inmediatas:}}

– Salario mí­nimo, vital y móvil – igual al costo de la canasta familiar.

– No al pacto social. No a los techos salariales. Reapertura inmediata de paritarias.

– No a la precarización laboral ni al trabajo en negro en el estado nacional, provincial y municipal.

– Urgente aumento de salarios.

– 82% móvil para los jubilados.

– Asignación universal para todos los menores de 18 años.

– Extender la asignación por escolaridad para todos los hijos de trabajadores, sean estos formales, no registrados o desocupados.

– Triplicación del monto de los planes sociales.

– Anulación de los regimenes de Afjp. Volver al sistema de reparto.

– Modificar el regresivo sistema impositivo argentino, que sostiene el IVA como uno de los impuestos con los que más se recauda y castiga a los que menos tienen.

– Por la aprobación de una ley para crear Comités Mixtos de Higiene y seguridad en el trabajo, que garanticen plenamente los derechos laborales.

– Solidaridad con los trabajadores de MAFISA.

– Solidaridad con trabajadores municipales del jardí­n de niños.

– Repudiamos la criminalización y judicialización de las protestas obreras y populares, así­ como la participación activa de patotas contra los trabajadores para profundizar la represión.

{{En el mismo sentido reafirmamos:}}

– El derecho a la libertad y democracia sindical para todos los trabajadores.

– Respeto a los delegados elegidos por la base y satisfacción de sus reclamos con respeto pleno al garantismo sindical y a la organización de los trabajadores sin la intromisión de las patronales y los burócratas sindicales.

– Por la defensa de la salud y educación publica. Los derechos sociales no son mercancí­a.

– Por el derecho a la vivienda digna.

– Defensa del Medio ambiente, en contra del saqueo de los recursos naturales.

{{Teniendo como norte estratégico los pronunciamientos históricos de la clase trabajadora argentina, a saber:}}

– La propiedad solo debe existir en función social.

– Los trabajadores tenemos derecho a intervenir no sólo en la producción sino en la administración de las empresas y la distribución de los bienes.

– Los sectores básicos de la economí­a pertenecen a la nación. El comercio exterior, los bancos, el petróleo, la electricidad, la siderurgia y los frigorí­ficos deben ser nacionalizados.

– Los compromisos financieros firmados a espaldas del pueblo no pueden ser reconocidos. No al pago de la deuda externa.

– Los monopolios que arruinan nuestra industria y que durante años nos han estado despojando deben ser expulsados sin compensación de ninguna especie.

– Sólo una profunda reforma agraria, con la expropiación que ella requiere, puede efectivizar el postulado de que la tierra es de quien la trabaja.

A los que nos dicen que estas posiciones polí­ticas no tienen nada que ver con el momento actual de un mundo globalizado, a los que nos invitan a las desmemoria y a abandonar nuestros puestos de lucha junto al pueblo les decimos: que no nos vamos a transformar en ese sector de dirigentes sindicales que entregaron todas las conquistas de la clase obrera y que llegaron al colmo de convertirse en patrones de sus propios compañeros. Teniendo en cuenta los antecedentes de estos burócratas sindicales tenemos la obligación y responsabilidad de que no quede un solo vestigio de estos traidores a la clase en los sindicatos. De esta forma demostraremos que la unidad desde abajo esta intacta y nos permitirá seguir denunciando y resistiendo las polí­ticas neoliberales vigentes. Hoy no esta nada cerrado, más allá de los intentos del poder hegemónico de seguir manteniendo el disciplinamiento social a través de la desocupación y el trabajo en negro y precarizado, porque en el último tiempo salieron a tallar nuevos contingentes de trabajadores que no se dejan amedrentar e impulsan luchas por sus derechos.

La experiencia de la unidad en la lucha nos permitió reconocer lo que no querí­amos.

Ahora se trata de ir construyendo la fuerza y la organización que nos permita abrir un camino hacia lo que queremos, una sociedad justa.
Tenemos que hacer el esfuerzo para que toda esa potencialidad unitaria se empiece a transformar en posibles sí­ntesis.

Tenemos esta tarea por delante, difí­cil pero necesaria. Por los que nos legaron sus sueños y esperanzas, por nosotros que resistimos, por los nuevos que no se merecen tanta pobreza, tanta injusticia.

¡Viva la clase obrera ¡

¡Viva el 1ero de mayo!

Por una sociedad sin explotadores ni explotados.

Porque sólo los trabajadores salvarán a los trabajadores.

{{Adhieren:}}

C.T.A Rosario- A.T.E.- AMSAFE- COAD- Mesa coordinadora de jubilados y pensionados – AMMAR- Sindicato Aceitero – Asociación Bancaria – Asociación Empleados de Comercio – Sindicato de Prensa Rosario – agrupaciones de trabajadores de prensa, telefónicos Lista Blanca, de la industria lechera, no docentes y municipales – MPSL- Corriente Clasista y Combativa – Juventud de CTA – Corriente de intransigencia social – A.P.D.H – Centro de estudiantes de Psicologí­a y humanidades y artes – Agrupación estudiantes Gei, de ciencia económicas – Santiago Pampillon – ALDE – Partidos polí­ticos : Proyecto Sur – Partido Comunista – Movimiento Socialista de los Trabajadores – Partido Intransigente

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