Taller de formación sindical: El mundo del trabajo y los trabajadores

La Secretarí­a de Formación de ATE Rosario comienza con este taller abierto a todos los trabajadores el viernes 18 de abril a partir de las 15 en la sede de ATE, San Lorenzo 1879.

El taller recorrerá la larga historia del movimiento obrero argentino hasta llegar a los problemas actuales que enfrentan los trabajadores. Estarán las formas de lucha que que los trabajadores opusieron y el desafí­o que se nos presenta en la actualidad.

{{Los temas a tratar serán:}}

– Las organizaciones obreras.
– Formas de lucha de los trabajadores.
– Leyes y planes antiobreros.
– Programas de los trabajadores.
– Los trabajadores y la cultura.

{{Dí­as en que se llevará a cabo el taller:}}

Siempre a partir de las 15.

– Viernes 18 de abril.
– Viernes 2 de mayo.
– Viernes 16 de mayo.
– Viernes 30 de mayo.
– Viernes 6 de junio.
– Viernes 20 de junio.
– Viernes 4 de julio.

Estos encuentros serán acompañados por material documental, pelí­culas y compilaciones.
El material se publicará en este sitio digital de ATE Rosario, para que todos los compañeros puedan tener acceso al mismo.

{{Anotate en ATE Rosario, San Lorenzo 1879 o llamá a nuestros teléfonos: 424 3980/ 424 7614.}}

Comienza el encuentro de autoformación sobre convenios colectivos

El jueves 17 de abril a las 18 comienza el Encuentro de Autoformación sobre Convenios Colectivos de Trabajo para las paritarias jurisdiccionales. El mismo se llevará a cabo en nuestra sede gremial de San Lorenzo 1879.Para pelear por nuestros derechos debemos prepararnos y estar organizados. Por eso es importante capacitarnos, reunirnos, compartir nuestros saberes y experiencias.

La capacitación es una herramienta fundamental en la organización de un sindicato, en definitiva, de los trabajadores que lo conformamos.

Para que otros no decidan por nosotros sumate a esta propuesta de autoformación.

{{LAS PARITARIAS LAS DISCUTíS VOS, O LAS DISCUTEN POR VOS.}}
Para participar, preguntale a tus delegadas/os o llamá a ATE (424 3980 / 425 7614)

La ATE Rosario paró y se movilizó el miércoles 9 de abril

En el marco de la Jornada de Protesta Nacional de ATE, la Asamblea Extraordinaria de la Asociación Trabajadores del Estado Seccional Rosario decidió realizar un Paro general con movilización que abarcó a los trabajadores estatales de la nación, de la provincia de Santa Fe y de las distintas municipalidades del Gran Rosario.Bajo la consigna de ” Al salario lo fijan las necesidades de los trabajadores y sus familias, centenares de trabajadores estatales rosarinos se reunieron en la puerta de la Seccional y marcharon por calle San Lorenzo, hasta Paraguay, para volver por Santa Fe a la Plaza San Martí­n. Allí­ se realizó un acto en el que el Secretario General de ATE Rosario Jorge Acedo manifestó el pedido de aumento de un mí­nimo del 35 por ciento para los trabajadores estatales de la nación. Posteriormente fustigó el aumento obtenido en las paritarias provinciales haciendo incapié en que el aumento del 20,4 por ciento no cubre los í­ndices inflacionarios sufridos por los trabajadores. “La discusión salarial debe permanecer abierta, este es un aumento que en dos meses se lo come la inflación. Debemos ir hacia un nuevo acuerdo salarial tal como hemos propuesto desde esta Seccional. Deben incorporarse al básico todos los adicionales no remunerativos y a partir de ahí­ discutir porcentajes. La ATE Rosario no está de acuerdo con estas paritarias santafesinas en donde la ATE tiene una participación limitada y sus trabajadores no son escuchados” afirmó Acedo.

Luego afirmó que “los trabajadores necesitamos más organización para la lucha, y ATE sabe mucho de esto, tenemos historia de lucha”.

Por otra parte se exhortó a los municipios de Rosario y Villa Constitución a que acaten las resoluciones del Ministerio de Trabajo de la nación y entiendan que ATE es una interlocutora válida de los trabajadores municipales, con 83 años de historia y presonerí­a gremial y jurí­dica número 2. En el mismo sentido se expresó con respecto a los descuentos sufridos por los trabajadores de la salud municipal de Rosario durante el Plan de Lucha realizado en 2007, exigiéndose la devolución de los salarios descontados.

Por último se hizo un llamado al gobierno nacional, para que de una vez por todas y sin dilaciones le dé la personerí­a jurí­dica a la CTA, tal como reclaman más de un millón de trabajadores en la Argentina, y como lo exige la OIT.

No hay justicia con Romina Tejerina

La Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió por mayorí­a rechazar el recurso de queja interpuesto por la defensa de Romina Tejerina.
Debido a ello, queda firme la sentencia de condena a 14 años de prisión decidida por la Cámara en lo Penal de la Provincia de Jujuy.
Fue una noticia que se filtró, en medio de la reunión de la Corte, horas antes de que esta última termine, a través de los medios de propiedad de Hadad, hoy aliado con el gobierno de Kirchner.

A esto debemos sumar que el fallo de la mayorí­a es coincidente con el dictamen del procurador fiscal, Dr. Casal, quien actúa bajo las órdenes del Dr. Righi, amigo y abogado público del matrimonio Kirchner.
Una semana atrás, conforme confirmaron los diarios Página 12 y La Nación, el Dr. Lorenzetti definí­a la mayorí­a que decidí­a reducir la pena a Romina a 8 años de prisión, por lo que obtendrí­a la libertad condicional en el mes de junio de este año.

Algo pasó en estos dí­as para que el Dr. Lorenzetti modificara su postura. Presiones que lo muestran vulnerable al magistrado, y vulnerable por ello al Tribunal Supremo y al propio sistema, especialmente el judicial.

La triste noticia del fallo que deja a Romina en Prisión, con los cambios producidos de una reunión de la Corte a otra, desprestigia profundamente este sistema que deja en evidencia que no decide el derecho, las leyes, las pruebas, los hechos, sino las presiones del poder polí­tico.

No obstante, tres jueces se mantuvieron firmes en la decisión favorable a Tejerina: Los Dres. Fayt y Zafaroni expresaron que “Dejando de lado la remisión “al relato posterior de la imputada”, ya descalificada, no hay otra constancia en el expediente que permita abonar sin resquicio para la duda, la imputabilidad de Tejerina”, ellos votaron por dejar sin efecto la condena a Romina, y plantearon que no se puede combatir con derecho penal el desamparo y que ello es inadmisible y el Dr. Maqueda mantuvo la reducción a la pena a 8 años.

Los Dres. Petrachi, Lorenzetti, Argibay y Higton de Nolasco, decidieron a pesar de la posibilidad que tuvieron, que se mantenga el cruel castigo a Romina, con un argumento formal: no corresponde a los jueces de la Corte revisar cuestiones de hecho y prueba reservados a los jueces de la causa, y que no hay arbitrariedad que justifique considerar admisible la queja.

La denuncia constante del movimiento que lucha por la libertad de Romina desde hace cinco años, del juicio farsa, hoy suma la denuncia a los jueces de la Corte que han decidido seguir castigándola, vendando los ojos de la sociedad para que las jóvenes ví­ctimas de opresión, que terminan en tragedias como las de Romina, sigan resultando culpables, y el Estado, que puede evitar estas tragedias, se lave las manos… y que nada cambie para las mujeres que una y mil veces cotidianamente, son ví­ctimas de violación para luego ser culpabilizadas y avergonzadas, reproduciéndose esto por las propias instituciones del Estado.
Exigimos hoy que se vuelva a incorporar al código penal la figura del infanticidio que contemple la situación de las mujeres que como Romina atraviesan el estado puerperal.
El “progresismo” de la mayorí­a de la Corte, con tres jueces incorporados en la era K que votaron en contra de Romina, desnuda que es un progresismo solo de “cuento”, de doble discurso. La mayorí­a de la Corte votó el mismo dí­a contra Romina y a favor de Patti. Una paradoja.

{{Comisión por la Libertad a Romina Tejerina}}

{{Ahieren:}} Multisectorial de Mujeres Rosario
Mujeres en ATE Rosario

No a los despidos en Cablehogar

La Asociación Trabajadores del Estado A.T.E – C.T.A Seccional Rosario hace conocer su más enérgico repudio a los despidos realizados por la empresa de televisión por cable e Internet CABLEHOGAR.La dirección de esta empresa, siguiendo la más pura y vil lógica
empresarial de la ganancia aplicada a los medios de comunicación, decidió despedir a una decena de trabajadores de prensa, la mayorí­a de ellos periodistas que realizaban la publicación NOTIEXPRESS a la que accedí­an decenas de miles de rosarinos que hoy se quedan sin una valiosa herramienta de información.

El Sindicato de Prensa Rosario ha denunciado además persecución gremial, prohibición de elección de delegados y desconocimiento de los fueros gremiales del Delegado elegido. Cablehogar parece desconocer la Ley de Asociaciones Sindicales, las leyes de trabajo vigentes en nuestro paí­s y especialmente y más grave aún, a la Constitución Nacional.

Cablehogar tiene una larga historia de desprecio por sus trabajadores, no siendo esta la primera vez que vulnera los derechos adquiridos e
inalienables que poseemos quienes trabajamos en este paí­s.

Cablehogar además negrea a sus trabajadores a través de distintas figuras de contratos que sólo precarizan los trabajadores negándoles sus derechos y que son claramente fraudulentos.

El caso Cablehogar es sólo (y lamentablemente) un caso más de los cientos que se dan en todo el mundo laboral de la Argentina y especialmente en los medios de comunicación masiva.

Llevamos 25 años de Democracia ininterrumpida en este paí­s y nuestros
legisladores no han decidido todaví­a generar una nueva ley de
radiodifusión, siguiendo vigente la consagrada en la dictadura por el
genocida Videla.

El de los medios, y las responsabilidades de quienes están a cargo de
ellos es un debate ineludible que Empresas multimediales y gobierno nos
deben a los argentinos.

Los compañeros de la ATE Rosario se ponen a disposición de los
trabajadores despedidos y precarizados de Cablehogar y exigimos su
inmediata reincorporación.

ATE ROSARIO PARA Y SE MOVILIZA EL MIí‰RCOLES 9 DE ABRIL

Los trabajadores estatales nacionales, provinciales y municipales nucleados en la ATE – CTA Rosario realizarán un paro y movilización este miércoles 9 de abril a partir de las 10:30.
La concentración será en la sede de nuestro sindicato, San Lorenzo 1879 para marchar posteriormente hacia Plaza San Martí­n.

Los trabajadores de ATE demandan:

– Aumento del 35 por ciento para los trabajadores dependientes del Estado Nacional y apertura de las paritarias sectoriales.

– Rechazo de la polí­tica salarial y aumento otorgado por el gobierno provincial DE Santa Fe, reiterando nuestra propuesta de modificación de dicha polí­tica, con la conformación de un básico real para cada uno de los distintos agrupamientos.

– Insistir con el reclamo de cumplimiento de las resoluciones del Ministerio de Trabajo de la nación reconociendo a nuestro Sindicato el derechos a afiliar trabajadores municipales, derecho que es negado por las municipalidades de Rosario y Villa Constitución a pesar de las resoluciones del Ministerio de Trabajo.

La ATE defiende los derechos de los trabajadores estatales desde 1925, con personerí­a jurí­dica y gremial Nº 2, y nadie puede discutir su representatividad.

– Exigir el reintegro de los dí­as de paro descontados a los trabajadores de la salud municipal de Rosario.

– Solicitar el urgente Pase a Planta de los setenta trabajadores pasantes del Jardí­n de los Niños (de la Municipalidad de Rosario) y la reincorporación de los 20 despedidos.

– Convocar a una nueva Asamblea Extraordinaria en la sede de ATE Rosario el 9 de abri a las 14 luego de la movilización a Plaza San Martí­n.

CGT de los Argentinos, Mensaje del 1º de Mayo de 1968, Huerta Grande, La Falda, El Rosariazo

{{CGT de los Argentinos, Sólo el pueblo salvará al pueblo}}

En 1967, la CGT, liderada por Francisco Prado y tutelada por Augusto Vandor, ensaya un fallido acto de resistencia contra la dictadura de Onganí­a denominado “Plan de Acción de Principios”. Lo levantan a poco de empezar echándole la culpa a “la falta de espí­ritu combativo de los trabajadores”. Horas después se sentaban con los militares a negociar.
Mientras tanto, los sindicatos más rebeldes eran puestos al margen de la ley, presionados y reprimidos. La voluntad de resistir crecí­a entre las bases ante el avance de las polí­ticas oligárquicas de los dictadores de turno mientras algunos dirigentes seguí­an sentados en la mesa del poder.
A principios de 1968, la necesidad de convocar a un congreso normalizador de la central era ineludible. La detención del lí­der portuario, Eustaquio Tolosa, la lucha de los ferroviarios y la presión de las CGT Regionales, que veí­an desarmar sus economí­as locales, hací­an impostergable la normalización de la lucha.

Una Comisión Delegada de quince “notables” buscaba la manera de ningunearla pero un grupo importante de dirigentes de distintos gremios reunidos en ATE consiguió frenar la maniobra y forzar la convocatoria.

Tras muchas dilaciones y postergaciones, y con la decisión de que participen todos los gremios intervenidos por la dictadura, se convoca en Buenos Aires para el 28, 29 y 30 de marzo al Congreso Normalizador de la CGT en el teatro de la UTA para elegir un nuevo secretariado, representativo – esta vez- de los trabajadores.

El Congreso fue denominado Amado Olmos en homenaje al histórico dirigente de Sanidad, héroe de la Resistencia Peronista y mentor del Programa de Huerta Grande, fallecido unos meses antes en circunstancias nunca aclaradas.

El deseo de los dirigentes “participacionistas” del régimen militar era evitar, precisamente la participación de los gremios intervenidos. La excusa era que adeudaban cuotas de la Caja Confederal.
El objetivo: silenciar la bronca que traí­an.

Muchos sindicatos no concurren y otros se retiran con el afán de deslegitimarlo. Pero la jugada no prospera.

La noche del 28 ya eran casi 300 los delegados acreditados con ganas de expresarse, votar y salir a pelear.

A las 10 del dí­a 29 se constituye la Junta Electoral y Carlos Custer, por entonces delegado del sindicato del vidrio, es el encargado de nombrar a los miembros de la lista Azul y Blanca, la única que se presenta. 275 votos a favor y 5 en blanco consagran a las nuevas autoridades de la CGT con mandato hasta 1970. En la madrugada del 30 se canta el himno y se da por finalizado el congreso.

Las nuevas autoridades presentan su declaración jurada porque nadie se enriquecerí­a en la CGTA. Se pide por la libertad de Eutaquio Tolosa y todos los compañeros detenidos y se informa a la OIT de los cambios de aire.

La experiencia de la CGT de los Argentinos irrumpí­a en la historia de las luchas obreras declarando su voluntad de luchar para transformar al paí­s.

{{ {
“La sangre derramada no será negociada”} }}

Elegidas las nuevas autoridades de la nueva CGT, se pone la mira en el 1ero de Mayo. Actos en La Matanza con Pafundi, en Rosario con Guillán y Héctor Quagliaro, en Córdoba con Raimundo Ongaro y Benito Romano de la FOTIA en Tucumán.

En la oportunidad se lanza un mensaje claro a los trabajadores, el Programa del 1º de Mayo, y se inicia la experiencia de un medio gráfico propio con el Semanario CGT.

La respuesta del régimen no se hace esperar y los multitudinarios actos de Rosario, Tucumán y Gran Buenos Aires son ferozmente reprimidos.
Mientras las CGT regionales se plegaban a la nueva conducción, el edificio de Azopardo quedaba en manos de los que no querí­an luchar y buscaban impugnar lo ya legitimado.

Convocatoria a todos los sectores (menos los entreguistas y los corrompidos), aumento general de salarios (largamente congelados) y la derogación de la ley de arbitraje obligatorio (una barrera para las huelgas) fueron los primeros reclamos directos.

El dictador Onganí­a habla de paz con el garrote en la mano y la CGTA habla de lucha contra el gobierno de los monopolios y convoca nuevamente al pueblo a expresarse.

“que nadie se quede en su casa” es la consigna para el 28 de junio en Once, Rosario, Córdoba, Tucumán y Mendoza. Millares de obreros y estudiantes irrumpen en las grandes ciudades esquivando caballos y policí­as. No habí­a paz con Onganí­a.

Las presiones se sumaban: campañas de prensa, operaciones del gobierno, pedidos de falsa unidad intentaban refrenar el espí­ritu combativo pero los conflictos se sucedí­an.

Los curas rebeldes en la toma de Villa Ocampo, la huelga de Electroclor en santa Fe, los petroleros de Ensenada, la pelea de los gráficos en la Fabril y en Tucumán que no dejaban de arder en los ingenios.
Así­ se llegaba a mediados de mayo del 69 y empiezan, según la prosa del semanario, “los 15 dí­as que sacudieron al paí­s”.

El 12 se aumenta el precio de los tickets en los comedores de las universidades del noroeste y los estudiantes, con sus profesores, van al paro y se comen la represión indiscriminada.

En Corrientes se arma un comedor estudiantil en la CGTA. Lo mismo sucede en la Catedra de Resistencia. Por otro lado, a SMATA Córdoba le reprimen una Asamblea y va al paro de 48 horas.

En Corrientes, matan al estudiante Juan José Cabral y la ciudad estalla de indignación. En La Plata, Córdoba, Santa Fe, Rosario y Tucumán se extienden la bronca y la protesta. También las cargas de caballerí­a.
Se suman bahí­a Blanca, Salta, Capita y Mendoza a la rebelión obrero – estudiantil y el 21 de mayo es Rosario la que estalla con la CGTA a la cabeza. Dí­as después lo hace Córdoba. La historia le puso nombre a esos dí­as: Correntinazo, Rosariazo y Cordobazo como sinónimo de puebladas.

La CGTA decreta un paro nacional para el 30 de mayo, que consigue altí­sima adhesión, expresando que “La sangre derramada no será negociada. Las ideas que ustedes defendieron no serán traicionadas. La lucha que ustedes iniciaron no será interrumpida”.

Los militares responden con Consejos de guerra y la central con otro paro para el 19 de julio. Pero el plan de lucha se anticipa cuando varios gremios son intervenidos y la CGT de los Argentinos es clausurada por decreto.

El 1º de julio el paí­s se paraliza en apoyo a la central, ya por entonces, clandestina con su Consejo Directivo de Emergencia funcionando en “algún lugar del paí­s”.

“El movimiento obrero es la voluntad organizada de pueblo y como tal no se puede clausurar ni intervenir. Tengan fe compañeros” es el mensaje.

En agosto, llega otro paro mientras Ongaro formulaba su “Mensaje de los 10 puntos” desde Caseros. El periódico llega al millón de ejemplares con 33 semanas de vida y la CGT de régimen comenzaba a juntar sus porotos. La experiencia de la CGT de los Argentinos llegaba al lí­mite de sus fuerza con dirigentes encarcelados, gremios intervenidos, clausuras, persecuciones y represión masiva.

Onganí­a era reemplazado por Lanusse y Perón desafiado a volver “si le daba el cuero”.

La anteúltima dictadura militar se preparaba a guardarse en cuarteles de invierno, las organizaciones armadas crecí­an y el mazo del sindicalismo argentino volví­a a bajarse.
La CGTA pasaba a formar parte del mejor pasado y a estar presente en el mejor futuro.

{{Periódico CGT}}

“Todos los peronistas estamos en deuda con el autor de Operación Masacre” dijo el general Perón al presentar a Rodolfo Walsh y Raimundo Ongaro en la antesala de sus casa de Madrid, durante su exilio.
El primero vení­a de fundar en Cuba la agencia de Prensa Latina y de descifrar los cables secretos con el plan de la invasión norteamericana a la isla desde Guatemala. El otro era un joven linotipista al que se le encargaba la normalización de la CGT.

Un mes después la central hbí­a sido ya normalizada y Rodolfo Walsh era convocado a dirigir la experiencia de un medio gráfico propio de los trabajadores: el Periódico CGT.

Fueron 55 números, entre mayo del ’68 y febrero del ’70, en los que se recogieron y divulgaron los afanes combativos de la central, se denunció al poder polí­tico y económico, se expusieron opiniones polí­ticas, se agitó, propagandizó y se libró una dura batalla a favor de la claridad, la coherencia y la capacidad comunicativa.

Walsh convocó a Rogelio Garcí­a Lupo y a Horacio Vertbistky y estos a su vez a Luis Guagnini (hoy desaparecido) y a José Marí­a Pasquini Durán. Los talentosos y comprometidos artistas plásticos Ricardo Carpani y León Ferrari, entre otros, ilustraron sus páginas. Raimundo Ongaro y De Luca fueron los responsables polí­ticos.

En su número 33 el periódico anunció la puesta en circulación de un millón de ejemplares desde su nacimiento en medio de procesos judiciales, boicots, clausuras y persecuciones a los kioscos, canillitas y playas de distribución.

Aún así­ 30 mil ejemplares se distribuí­an entre sindicatos, regionales y vendedores voluntarios convirtiéndose en la publicación polí­tica de mayor circulación en el paí­s.

Fue allí­ donde Rodolfo Walsh escribió en entregas semanales su inolvidable “¿Quién mató a Rosendo? Y Pajarito Garcí­a Lupo su serie “Mercenarios y Monopolios”.

La experiencia del Periódico CGT como herramienta de expresión de todas las corrientes opositoras a la dictadura de Onganí­a comenzó a debilitarse en 1969. Los paquetes con ejemplares del periódico empezaron a acumularse sin posibilidad de garantizar su distribución a todo el paí­s. En 1970 Walsh escribió y diagramó prácticamente solo las últimas ediciones.

La experiencia llegaba a su fin, no su legado. Sus páginas, aun hoy, son una crónica de tallada de cada bronca que estalló en el paí­s a fines de los sesenta.

{{Mensaje a los trabajadores y el pueblo – Mayo de 1968
Programa del 1º de Mayo
}}

1- Nosotros, representantes de la CGT de los Argentinos, legalmente constituida en el congreso normalizador Amado Olmos, en este Primero de Mayo nos dirigimos al pueblo.
Los invitamos a que nos acompañen en un examen de conciencia, una empresa común y un homenaje a los forjadores, a los héroes y los mártires de la clase trabajadora.

En todos los paí­ses del mundo ellos han señalado el camino de la liberación. Fueron masacrados en oscuros calabozos como Felipe Vallese, cayeron asesinados en los ingenios tucumanos, como Hilda Guerrero. Padecen todaví­a en injustas cárceles.
En esas luchas y en esos muertos reconocemos nuestro fundamento, nuestro patrimonio, la tierra que pisamos, la voz con que queremos hablar, los actos que debemos hacer: esa gran revolución incumplida y traicionada pero viva en el corazón de los argentinos.

2- Durante años solamente nos han exigido sacrificios. Nos aconsejaron que fuésemos austeros: lo hemos sido hasta el hambre.
Nos pidieron que aguantáramos un invierno: hemos aguantado diez. Nos exigen que racionalicemos: así­ vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos. Y cuando no hay humillación que nos falte padecer ni injusticia que reste cometerse con nosotros, se nos pide irónicamente que “participemos”.

Les decimos: ya hemos participado, y no como ejecutores sino como ví­ctimas en las persecuciones, en las torturas, en las movilizaciones, en los despidos, en las intervenciones, en los desalojos.
No queremos esa clase de participación.

Un millón y medios de desocupados y subempleados son la medida de este sistema y de este gobierno elegido por nadie. La clase obrera vive su hora más amarga. Convenios suprimidos, derechos de huelga anulados, conquistas pisoteadas, gremios intervenidos, personerí­as suspendidas, salarios congelados.

La situación del paí­s no puede ser otro que un espejo de la nuestra. El í­ndice de mortalidad infantil es cuatro veces superior al de los paí­ses desarrollados, veinte veces superior en zonas de Jujuy donde un niño de cada tres muere antes de cumplir un año de vida. Más de la mitad de la población está parasitada por la anquilostomiasis en el litoral norteño; el cuarenta por ciento de los chicos padecen de bocio en Neuquén; la tuberculosis y el mal de Chagas causan estragos por doquier. La deserción escolar en el ciclo primario llega al sesenta por ciento; al ochenta y tres por ciento en Corrientes, Santiago del Estero y el Chaco; las puertas de los colegios secundarios están entornadas para los hijos de los trabajadores y definitivamente cerradas las de la Universidad.

La década del treinta resucita en todo el paí­s con su cortejo de miseria y de ollas populares.

Cuatrocientos pesos son un jornal en los secaderos de yerba, trescientos en los obrajes, en los cañaverales de Tucumán se olvida ya hasta el aspecto del dinero.

A los desalojos rurales se suma ahora la reaccionaria ley de alquileres, que coloca a decenas de miles de comerciantes y pequeños industriales en situación de desalojo, cese de negocios y aniquilamiento del trabajo de muchos años.

No queda ciudad en la República sin su cortejo de villas miserias donde el consumo de agua y energí­a eléctrica es comparable al de las regiones interiores del Africa. Un millón de personas se apiñan alrededor de Buenos Aires en condiciones infrahumanas, sometidas a un tratamiento de gheto y a las razzias nocturnas que nunca afectan las zonas residenciales donde algunos “correctos” funcionarios ultiman la venta del paí­s y donde jueces “impecables” exigen coimas de cuarenta millones de pesos.

Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha.

3- Grandes paí­ses que salieron devastados de la guerra, pequeños paí­ses que aún hoy soportan invasiones e implacables bombardeos, han reclamado de sus hijos penurias mayores que las nuestras. Si un destino de grandeza nacional, si la defensa de la patria, si la definitiva liquidación de las estructuras explotadoras fuesen la recompensa inmediata o lejana de nuestros males, ¿qué duda cabe de que los aceptarí­amos en silencio?

Pero no es así­. El aplastamiento de la clase obrera va acompañado de la liquidación de la industria nacional, la entrega de todos los recursos, la sumisión a los organismos financieros internacionales. Asistimos avergonzados a la culminación, tal vez el epí­logo de un nuevo perí­odo de desgracias.

Durante el año 1967 se ha completado prácticamente la entrega del patrimonio económico del paí­s a los grandes monopolios norteamericanos y europeos. En 1958 el cincuenta y nueve por ciento de lo facturado por las cincuenta empresas más grandes del paí­s correspondí­a a capitales extranjeros; en 1965 esa cifra ascendí­a al sesenta y cinco por ciento; hoy se puede afirmar que tres cuartas partes del gran capital invertido pertenece a los monopolios.

La empresa que en 1965 alcanzó la cifra más alta de ventas en el paí­s, en 1968 ha dejado de ser argentina. La industria automotriz está descoyuntada, dividida en fragmentos que han ido a parar uno por uno a los grupos monopolistas. Viejas actividades nacionales como la manufactura de cigarrillos pasaron en bloque a intereses extranjeros. El monopolio norteamericano del acero está a punto de hacer su entrada triunfal. La industria textil y la de la alimentación están claramente penetradas y amenazadas.

El método que permitió este escandoloso despojo no puede ser más simple. El gobierno que surgió con el apoyo de las fuerzas armadas, elegido por nadie, rebajó los aranceles de importación, los monopolios aplicaron la ley de la selva –el dumping–, los fabricantes nacionales, hundiéronse. Esos mismos monopolios, sirviéndose de bancos extranjeros ejecutaron luego a los deudores, llenaron de créditos a sus mandantes que con dinero argentino compraron a precio de bancarrota las empresas que el capital y el trabajo nacional habí­an levantado en años de esfuerzo y sacrificio.

Este es el verdadero rostro de la libre empresa, de la libre entrega, filosofí­a oficial del régimen por encima de ilusorias divisiones entre “nacionalistas” y “liberales”, incapaces de ocultar la realidad de fondo que son los monopolios en el poder.

Este poder de los monopolios que con una mano aniquila a la empresa privada nacional, con la otra amenaza a las empresas del Estado donde la racionalización no es más que el prólogo de la entrega, y anuda los últimos lazos de la dependencia financiera. Es el Fondo Monetario Internacional el que fija el presupuesto del paí­s y decide si nuestra moneda se cotiza o no en los mercados internacionales. Es el Banco Mundial el que planifica nuestras industrias claves. Es el Banco Interamericano de Desarrollo el que indica en qué paí­ses podemos comprar. Son las compañí­as petroleras las que cuadriculan el territorio nacional y de sus mares aledaños con el mapa de sus inicuas concesiones. El proceso de concentración monopolista desatado por el gobierno no perdonará un solo renglón de la actividad nacional. Poco más y sólo faltará desnacionalizar la tradición argentina y los museos.

La participación que se nos pide es, además de la ruina de la clase obrera, el consentimiento de la entrega. Y eso no estamos dispuestos a darlo los trabajadores argentinos.

4- La historia del movimiento obrero, nuestra situación concreta como clase y la situación del paí­s nos llevan a cuestionar el fundamento mismo de esta sociedad: la compraventa del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción.

Afirmamos que el hombre vale por sí­ mismo, independientemente de su rendimiento. No se puede ser un capital que rinde un interés, como ocurre en una sociedad regida por los monopolios dentro de la filosofí­a libreempresista. El trabajo constituye una prolongación de la persona humana, que no debe comprarse ni venderse. Toda compra o venta del trabajo es una forma de esclavitud.

La estructura capitalista del paí­s, fundada en la absoluta propiedad privada de los medios de producción, no satisface sino que frustra las necesidades colectivas, no promueve sino que traba el desarrollo individual. De ella no puede nacer una sociedad justa ni cristiana.
El destino de los bienes es servir a la satisfacción de las necesidades de todos los hombres. En la actualidad prácticamente todos los bienes se hallan apropiados, pero no todos los hombres pueden satisfacer sus necesidades: el pan tiene dueño pero un dueño sin hambre. He aquí­ al descubierto la barrera que separa las necesidades humanas de los bienes destinados a satisfacerlas: el derecho de propiedad tal como hoy es ejercido.

Los trabajadores de nuestra patria, compenetrados del mensaje evangélico de que los bienes no son propiedad de los hombres sino que los hombres deben administrarlos para que satisfagan las necesidades comunes, proclamamos la necesidad de remover a fondo aquellas estructuras.

Para ello retomamos pronunciamientos ya históricos de la clase obrera argentina, a saber:

– La propiedad sólo debe existir en función social.

– Los trabajadores, auténticos creadores del patrimonio nacional, tenemos derecho a intervenir no sólo en la producción, sino en la administración de las empresas y la distribución de los bienes.

– Los sectores básicos de la economí­a pertenecen a la Nación. El comercio exterior, los bancos, el petróleo, la electricidad, la siderurgia y los frigorí­ficos deben ser nacionalizados.

– Los compromisos financieros firmados a espaldas del pueblo no pueden ser reconocidos.

– Los monopolios que arruinan nuestra industria y que durante largos años nos han estado despojando, deben ser expulsados sin compensación de ninguna especie.

– Sólo una profunda reforma agraria, con las expropiaciones que ella requiera, puede efectivizar el postulado de que la tierra es de quien la trabaja.

– Los hijos de obreros tienen los mismos derechos a todos los niveles de la educación que hoy gozan solamente los miembros de las clases privilegiadas.

A los que afirman que los trabajadores deben permanecer indiferentes al destino del paí­s y pretenden que nos ocupemos solamente de problemas sindicales, les respondemos con las palabras de un inolvidable compañero, Amado Olmos, quien dí­as antes de morir, desentrañó para siempre esa farsa:
El obrero no quiere la solución por arriba, porque hace doce años que la sufre y no sirve. El trabajador quiere el sindicalismo integral, que se proyecte hacia el control del poder, que asegura en función de tal el bienestar del pueblo todo. Lo otro es el sindicalismo amarillo, imperialista, que quiere que nos ocupemos solamente de los convenios y las colonias de vacaciones.

5- Las palabras de Olmos marcan a fuego el sector de dirigentes que acaban de traicionar al pueblo y separarse para siempre del movimiento obrero. Con su experiencia, que ya era sabidurí­a profética, explicó los motivos de esa defección.

“Hay dirigentes –dijo–, que han adoptado las formas de vida, los automóviles, las casas, las inversiones y los gustos de la oligarquí­a a la que dicen combatir. Desde luego con una actitud de ese tipo no pueden encabezar a la clase obrera”.

Son esos mismos dirigentes los que apenas iniciado el congreso normalizador del 28 de marzo, convocado por ellos mismos, estatutariamente reunido, que desde el primer momento sesionó con el quórum necesario, lo abandonaron por no poder dominarlo y cometieron luego la feloní­a sin precedentes en los anales del sindicalismo de denunciar a sus hermanos ante la Secretarí­a de Trabajo. Son ellos los que hoy ocupan un edificio vací­o y usurpan una sigla, pero han asumido al fin su papel de agentes de un gobierno, de una oligarquí­a y de un imperialismo.

¿Qué duda cabe hoy de que Olmos se referí­a a esos dirigentes que se autocalifican de “colaboracionistas” y “participacionistas”? Durante más de un lustro cada enemigo de la clase trabajadora, cada argumento de sanciones, cada editorial adverso, ha sostenido que no existí­a en el paí­s gente tan corrompida como algunos dirigentes sindicales. Costaba creerlo, pero era cierto. Era cierto que rivalizaban en el lujo insolente de sus automóviles y el tamaño de sus quintas de fin de semana, que apilaban fichas en los paños de los casinos y hací­an cola en las ventanillas de los hipódromos, que paseaban perros de raza en las exposiciones internacionales.

Esa satisfacción han dado a los enemigos del movimiento obrero, esa amargura a nosotros. Pero es una suerte encontrarlos al fin todos juntos –dirigentes ricos que nunca pudieron unirse para defender trabajadores pobres–, funcionarios y cómplices de un gobierno que se dice llamado a moralizar y separados para siempre de la clase obrera.
Con ellos, que voluntariamente han asumido ese nombre de colaboracionistas, que significa entregadores en el lenguaje internacional de la deslealtad, no hay advenimiento posible. Que se queden con sus animales, sus cuadros, sus automóviles, sus viejos juramentos falsificados, hasta el dí­a inminente en que una ráfaga de decencia los arranque del último sillón y de las últimas representaciones traicionadas.

6- La CGT de los Argentinos no ofrece a los trabajadores un camino fácil, un panorama risueño, una mentira más. Ofrece a cada uno un puesto de lucha.

Las direcciones indignas deben ser barridas desde las bases. En cada comisión interna, cada gremio, cada federación, cada regional, los trabajadores deben asumir su responsabilidad histórica hasta que no quede un vestigio de colaboracionismo. Esa es la forma de probar que la unidad sigue intacta y que los falsos caudillos no pueden destruir desde arriba lo que se ha amasado desde abajo con el dolor de tantos.
Este movimiento está ya en marcha, se propaga con fuerza arrasadora por todos los caminos de la República.

Advertimos sin embargo que de la celeridad de ese proceso depende el futuro de los trabajadores. Los sectores interesados del gobierno elegido por nadie no actúan aún contra esta CGT elegida por todos; calculan que la escisión promovida por dirigentes vencidos y fomentada por la Secretarí­a de Trabajo bastará para distraer unos meses a la clase obrera, mientras se consuman etapas finales de la entrega.

Si nos limitáramos al enfrentamiento con esos dirigentes, aun si los desalojáramos de sus últimas posiciones, serí­amos derrotados cuando en el momento del triunfo cayeran sobre nosotros las sanciones que debemos esperar pero no temer.

El movimiento obrero no es un edificio ni cien edificios; no es una personerí­a ni cien personerí­as; no es un sello de goma ni es un comité; no es una comisión delegada ni es un secretariado. El movimiento obrero es la voluntad organizada del pueblo y como tal no se puede clausurar ni intervenir.

Perfeccionando esa voluntad pero sobre todo esa Organización debemos combatir con más fuerza que nunca por la libertad, la renovación de los convenios, la vigencia de los salarios, la derogación de leyes como la 17.224 y la 17.709, la reapertura y creación de nuevas fuentes de trabajo, el retiro de las intervenciones y la anulación de las leyes represivas que hoy ofenden a la civilización que conmemora la declaración y el ejercicio de los derechos humanos.

Aun eso no es suficiente. La lucha contra el poder de los monopolios y contra toda forma de penetración extranjera es misión natural de la clase obrera, que ella no puede declinar. La denuncia de esa penetración y la resistencia a la entrega de las empresas nacionales de capital privado o estatal son hoy las formas concretas del enfrentamiento. Porque la Argentina y los argentinos queremos junto con la revolución moral y de elevamiento de los valores humanos ser activos protagonistas y no dependientes en la nueva era tecnológica que transforma al mundo y conmociona a la humanidad.

Y si entonces cayeran sobre nosotros los retiros de personerí­a, las intervenciones y las clausuras, será el momento de recordar lo que dijimos en el congreso normalizador: que a la luz o en la clandestinidad, dentro de la ley o en las catacumbas, este secretariado y este consejo directivo son las únicas autoridades legí­timas de los trabajadores argentinos, hasta que podamos reconquistar la libertad y la justicia social y le sea devuelto al pueblo el ejercicio del poder.

7- La CGT de los Argentinos no se considera única actora en el proceso que vive el paí­s, no puede abstenerse de recoger las aspiraciones legí­timas de los otros sectores de la comunidad ni de convocarlos a una gran empresa común, no puede siquiera renunciar a la comunicación con sectores que por una errónea inteligencia de su papel verdadero aparecen enfrentados a nuestros intereses. Apelamos pues:

– A los empresarios nacionales, para que abandonen la suicida polí­tica de sumisión a un sistema cuyas primeras ví­ctimas resultan ellos mismos. Los monopolios no perdonan, los bancos extranjeros no perdonan, la entrega no admite exclusiones ni favores personales. Lealmente les decimos: fábrica por fábrica los hemos de combatir en defensa de nuestras conquistas avasalladas, pero con el mismo vigor apoyaremos cada empresa nacional enfrentada con una empresa extranjera. Ustedes eligen sus alianzas: que no tengan que llorar por ellas.

– A los pequeños comerciantes e industriales, amenazados por desalojo en beneficio de cuatro inmobiliarias y un par de monopolios dispuestos a repetir el despojo consumado con la industria, a liquidar los últimos talleres, a comprar por uno lo que vale diez, a barrer hasta con el almacenero y el carnicero de barrio en beneficio del supermercado norteamericano, que es el mercado único, sin competencia posible. Les decimos: su lugar está en la lucha, junto a nosotros.

– A los universitarios, intelectuales, artistas, cuya ubicación no es dudosa frente a un gobierno elegido por nadie que ha intervenido las universidades, quemando libros, aniquilando la cinematografí­a nacional, censurando el teatro, entorpeciendo el arte. Les recordamos: el campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su paí­s es una contradicción andante, y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antologí­a del llanto, no en la historia viva de su tierra.

– A los militares, que tienen por oficio y vocación la defensa de la patria: Nadie les ha dicho que deben ser los guardianes de una clase, los verdugos de otra, el sostén de un gobierno que nadie quiere, los consentidores de la penetración extranjera. Aunque se afirme que ustedes no gobiernan, a los ojos del mundo son responsables del gobierno. Con la franqueza que pregonan les decimos: que preferirí­amos tenerlos a nuestro lado y del lado de la justicia, pero que no retrocederemos de las posiciones que algunos de ustedes parecieran haber abandonado pues nadie debe ni puede impedir el cumplimiento de la soberana voluntad del pueblo, única base de la autoridad del poder público.

– A los estudiantes queremos verlos junto a nosotros, como de algún modo estuvieron juntos en los hechos, asesinados por los mismos verdugos, Santiago Pampillón y Felipe Vallese. La CGT de los Argentinos no les ofrece halagos ni complacencias, les ofrece una militancia concreta junto a sus hermanos trabajadores.

– A los religiosos de todas las creencias: sólo palabras de gratitud para los más humildes entre ustedes, los que han hecho suyas las palabras evangélicas, los que saben que “el mundo exige el reconocimiento de la dignidad humana en toda su plenitud, la igualdad social de todas las clases”, como se ha firmado en el concilio, los que reconocen que “no se puede servir a Dios y al dinero”. Los centenares de sacerdotes que han estampado su firma al pie del manifiesto con que los obispos del Tercer Mundo llevan a la práctica las enseñanzas de la Populorum Progressio: “La Iglesia durante un siglo ha tolerado al capitalismo… pero no puede más que regocijarse al ver aparecer en la humanidad otro sistema social menos alejado de esa moral… La Iglesia saluda con orgullo y alegrí­a una humanidad nueva donde el honor no pertenece al dinero acumulado entre las manos de unos pocos, sino a los trabajadores obreros y campesinos” .Ese es el lenguaje que ya han hablado en Tacuarendí­, en Tucumán en las villas miserias, valerosos sacerdotes argentinos y que los trabajadores quisiéramos oí­r en todas las jerarquí­as.

8- La CGT convoca en suma a todos los sectores, con la única excepción de minorí­as entregadoras y dirigentes corrompidos, a movilizarse en los cuatro rincones del paí­s para combatir de frente al imperialismo, los monopolios y el hambre. Esta es la voluntad indudable de un pueblo harto de explotación e hipocresí­a, herido en su libertad, atacado en sus derechos, ofendido en sus sentimientos, pero dispuesto a ser el único protagonista de su destino.

Sabemos que por defender la decencia todos los inmorales pagarán campañas para destruirnos. Comprendemos que por reclamar libertad, justicia y cumplimiento de la voluntad soberana de los argentinos, nos inventarán todos los rótulos, incluso el de subversivos, y pretenderán asociarnos a secretas conspiraciones que desde ya rechazamos.

Descontamos que por defender la autodeterminación nacional se unirán los explotadores de cualquier latitud para fabricar las infamias que les permitan clausurar nuestra voz, nuestro pensamiento y nuestra vida.
Alertamos que por luchar junto a los pobres, con nuestra única bandera azul y blanca, los viejos y nuevos inquisidores levantarán otras cruces, como vienen haciendo a lo largo de los siglos.

Pero nada nos habrá de detener, ni la cárcel ni la muerte. Porque no se puede encarcelar y matar a todo el pueblo y porque la inmensa mayorí­a de los argentinos, sin pactos electorales, sin aventuras colaboracionistas ni golpistas, sabe que sólo el pueblo salvará al pueblo.

{{Programa de La Falda de 1957}}

El golpe del 16 de septiembre del 55 encontró resistencia entre la clase obrera. La intervención de la CGT, los asaltos a los sindicatos y la inhabilitación y el encarcelamiento de cientos de dirigentes sindicales generaron movilizaciones, huelgas y sabotajes donde surgieron nuevos dirigentes al calor de la resistencia peronista.

En julio del 57, tras la realización de un Paro Nacional acatado en todo el paí­s, nacen las 62 Organizaciones, fruto de la ecuación de los 94 gremios de la Intersindical menos los 32 amarillos que desertan. El mismo año 2 millones de electores votan en blanco contra la reforma de la Constitución del 49 y la proscripción del peronismo.

Es en ese marco que la CGT Córdoba convoca a un Plenario Nacional de Delegaciones Regionales de la Central y las 62 Organizaciones en la localidad de La Falda donde formula explí­citamente un programa de gobierno antioligárquico y antiimperialista.

El, ya mí­tico, Programa de La Falda se plantea el control estatal del comecio exterior, la integración económica con los pueblos latinoamericanos, polí­ticas de alto consumo interno, integración de las economí­as regionales, reforma agraria, control obrero de la producción y popular de los precios y la solidaridad de la clase trabajadora con las luchas de liberación nacional de los paí­ses oprimidos.

{{EL PROGRAMA DE LA FALDA}}

Para la Independencia Económica

a) Comercio exterior:

ï‚· Control estatal del comercio exterior sobre las bases de la forma de un monopolio estatal.
ï‚· Liquidación de los monopolios extranjeros de importación y exportación.
ï‚· Control de los productores en las operaciones comerciales con un sentido de defensa de la renta nacional. Planificación del proceso en vista a las necesidades del paí­s, en función de su desarrollo histórico, teniendo presente el interés de la clase laboriosa.
ï‚· Ampliación y diversificación de los mercados internacionales.
ï‚· Denuncia de todos los pactos lesivos de nuestra independencia económica.
ï‚· Planificación de la comercialización teniendo presente nuestro desarrollo interno.
ï‚· Integración económica con los pueblos hermanos de Latinoamérica, sobre las bases de las experiencias realizadas.

b) En el orden interno:

ï‚· Polí­tica de alto consumo interno; altos salarios, mayor producción para el paí­s con sentido nacional.
ï‚· Desarrollo de la industria liviana adecuada a las necesidades del paí­s.
ï‚· Incremento de una polí­tica económica tendiente a lograr la consolidación de la industria pesada, base de cualquier desarrollo futuro.
ï‚· Polí­tica energética nacional; para ello se hace indispensable la nacionalización de las fuentes naturales de energí­a y su explotación en función de las necesidades del desarrollo del paí­s.
ï‚· Nacionalización de los frigorí­ficas extranjeros, a fin de posibilitar la eficacia del control del comercio exterior, sustrayendo de manos de los monopolios extranjeros dichos resortes básicos de nuestra economí­a.
ï‚· Soluciones de fondo, con sentido nacional a los problemas económicos regionales sobre la base de integrar dichas economí­as a las reales necesidades del paí­s, superando la actual división entre “provincias ricas y provincias pobres’.
ï‚· Control centralizado del crédito por parte del Estado, adecuándolo a un plan de desarrollo integral de la economí­a con vistas a los intereses de los trabajadores.
ï‚· Programa agrario, sintetizado en: mecanización del agro, “tendencia de la industria nacional”, expropiación del latifundio y extensión del cooperativismo agrario, en procura de que la tierra sea de quien la trabaja.

Para la Justicia Social:

ï‚· Control obrero de la producción y distribución de la rique­za nacional, mediante la participación efectiva de los trabajadores:

ï‚· en la elaboración y ejecución del plan económico gene­ral, a través de las organizaciones sindicales;

ï‚· participación en la dirección de las empresas privadas y públicas, asegurando, en cada caso, el sentido social de la riqueza;

ï‚· control popular de precios.

ï‚· Salario mí­nimo, vital y móvil.

ï‚· Previsión social integral:

ï‚· unificación de los beneficios y extensión de los mismos a todos los sectores del trabajo.

ï‚· Reformas de la legislación laboral tendientes a adecuarla al momento histórico y de acuerdo al plan general de transformación popular de la realidad argentina.

ï‚· Creación del organismo estatal que con el control obrero posibilite la vigencia real de las conquistas y legislaciones sociales.

ï‚· Estabilidad absoluta de los trabajadores.

ï‚· Fuero sindical.

Para la Soberaní­a Polí­tica:

ï‚· Elaboración del gran plan polí­tico-económico-social de la realidad argentina, que reconozca la presencia del movimiento obrero como fuerza fundamental nacional, a través de su participación hegemónica en la confección y dirección del mismo.

ï‚· Fortalecimiento del estado nacional popular, tendiente a lograr la destrucción de los sectores oligárquicos antinacionales y sus aliados extranjeros, y teniendo presente que la clase trabajadora es la única fuerza argentina que representa en sus intereses los anhelos del paí­s mismo, a lo que agrega su unidad de planteamientos de lucha y fortaleza.

ï‚· Dirección de la acción hacia un entendimiento integral (polí­tico-económico) con las naciones hermanas latinoamericanas.
ï‚· Acción polí­tica que reemplace las divisiones artificiales internas, basadas en el federalismo liberal y falso.

ï‚· Libertad de elegir y ser elegido, sin inhabilitaciones, y el fortalecimiento definitivo de la voluntad popular.

ï‚· Solidaridad de la clase trabajadora con las luchas de liberación nacional de los pueblos oprimidos.

Polí­tica internacional independiente.

{{El Programa de Huerta Grande de 1962}}

Agotada la experiencia “fusiladora” con Aramburu y Rojas, el paí­s se prestaba a volver a las urnas con el peronismo proscrito. Corrí­a el año 1958. Los peronistas y el movimiento obrero en general se dividí­an entre el voto en blanco y el apoyo a Frondizi que Perón propiciaba.
En el sindicalismo nací­a la tendencia “integracionista”, primero con Eleuterio Cardozo y luego con Augusto Vandor, hija de polí­ticas de persuación, presión, dádivas y corrupción que aceptaban gustosos a espaldas de los trabajadores. Así­ se integraban al frondizismo mientras el movimiento obrero sufrí­a las consecuencias del Plan CONINTES (la respuesta violenta y masiva del gobierno a la Toma del Frigorí­fico Lisandro de la Torre y la huelga general en solidaridad con os trabajadores de la carne).

El movimiento obrero se reorganiza y lucha por la defensa de la Soberaní­a Nacional y la reconquista de la CGT. Consigue en marzo del 61 la devolución de la Central y se prepara, abierto – a medias – el juego democrático, a participar de la batalla electoral con sus dirigentes más representativos.

Andrés Framini, Sebastián Borro, Jorge Di Pascuale, Roberto Garcí­a y Eustaquio Tolosa se imponen en las elecciones de la provincia de Buenos Aires el 18 de marzo de 1962 y la democracia no lo resiste. Cae Frondizi y asume Guido como testaferro del poder militar.
Bajo una nueva dictadura, el Plenario nacional de las 62 Organizaciones se reúne en Huerta Grande para profundizar los contenidos antioligárquicos del peronismo y la clase obrera. Era el “giro a la izquierda” del general Perón, expresado en el célebre discurso de Andrés Framini y defendido y diseñado por Amado Olmos.

Nacionalizar la banca y el comercio exterior, desconocer los compromisos financieros firmados a espaldas del pueblo, expropiar a la oligarquí­a terrateniente sin ningún tipo de compensaciones, planificar el aparato productivo en función de los intereses de la nación y del pueblo argentino fueron algunos de los puntos que fijó el plenario en la ciudad cordobesa.

{{EL PROGRAMA DE HUERTA GRANDE}}

1- Nacionalizar todos los bancos y establecer un sistema bancario estatal y centralizado.

2- Implantar el control estatal sobre el comercio exterior.

3- Nacionalizar los sectores claves de la economí­a: siderurgia, electricidad, petróleo y frigorí­ficas.

4- Prohibir toda exportación directa o indirecta de capitales.

5- Desconocer los compromisos financieros del paí­s, firmados a espaldas del pueblo.

6- Prohibir toda importación competitiva con nuestra producción.

7- Expropiar a la oligarquí­a terrateniente sin ningún tipo de compensación.

8- Implantar el control obrero sobre la producción.

9.Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales.

10- Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando lí­neas de prioridades y estableciendo topes mí­nimos y máximos de producción.

{{El Rosariazo}}
El 16 de mayo, a causa de la inquietud producida por el repudio a los sucesos de Corrientes, el rector de la Universidad Nacional de Rosario decidió la suspensión de las actividades durante tres dí­as. Los estudiantes se congregaron en el Comedor Universitario, desde donde marcharon al centro de la ciudad. Mientras tanto, desde la Capital Federal se anunció que se habí­an despachado refuerzos policiales a Corrientes y que la Gendarmerí­a Nacional de Formosa estaba acuartelada en previsión de acontecimientos similares.

Al dí­a siguiente un grupo de unos 400 estudiantes se reunió nuevamente frente al Comedor Universitario, lanzando volantes al grito de “Acción, acción, acción para la liberación”. Como fruto de la feroz represión cae asesinado el estudiante Adolfo Bello.

El 20 de mayo, los estudiantes rosarinos anunciaron un paro nacional. Medidas similares tuvieron lugar en otras provincias: en Córdoba se realizó la marcha del silencio, en Corrientes, los docentes pidieron la destitución de las autoridades universitarias y en Mendoza se dispuso un paro de actividades y una marcha del silencio.

El 21 de mayo, las agrupaciones estudiantiles universitarias y de enseñanzas secundarias de Rosario y la CGTA convocaron a una nueva marcha de protesta, que partirí­a desde la olla popular instalada frente al local de la central combativa. Las fuerzas de seguridad, mientras tanto, acordonaron la zona con fuerzas de infanterí­a, caballerí­a y vehí­culos blindados, instando a los manifestantes a disolverse. Cuando iniciaron la movilización fueron reprimidos con gases lacrimógenos y fuerza fí­sica por la policí­a. El enfrentamiento devino campal, montándose barricadas en las calles y encendiéndose hogueras. Durante horas la policí­a intentó contener a los manifestantes, pero finalmente debió retirarse. Los manifestantes ocuparon el rectorado de la Universidad y la sede de transmisión de LT 8 Radio Rosario. Un balazo policial acabó con la vida del obrero y estudiante Luis Blanco, de 15 años.

Desde la madrugada del 22, Rosario fue declarada zona de emergencia bajo jurisdicción militar pero no impidió que más de 7 mil personas acompañaran el féretro de Blanco en su procesión hacia el cementerio.

Fuentes: – CTA. Aquellas Luchas 1. CGT de los Argentinos

Links
– [www.cgtargentinos.org->www.cgtargentinos.org ]

– Los 70. [www.los70.org.ar->www.los70.org.ar]

LUNES 7 DE ABRIL, A LAS 10, CONFERENCIA DE PRENSA EN ATE ROSARIO

El lunes 7 de abril a las 10 se realizará una conferencia de prensa en la seccional Rosario de ATE, San Lorenzo 1879. Allí­ se explicará el alcance del Paro y jornada Nacional de Lucha de la Asociación Trabajadores del Estado.

El miércoles 9, la conducción nacional de nuestra organización, junto a todas las ATE del paí­s, dispuso una Jornada Nacional de Lucha en desacuerdo con las paritarias de los trabajadores estatales de la nación.

Los trabajadores provinciales de ATE Rosario han expresado recientemente su falta de acuerdo con las paritarias provinciales que se enmarcan en la Ley 10.052 que sigue ninguneando la verdadera participación de los trabajadores en las discusiones salariales y de condiciones de trabajo.

La ATE Rosario expresa además que debe reformularse completamente la escala salarial en la Provincia, incluyendo los adicionales al básico, y recién allí­ discutir porcentajes de aumento salarial, que en el caso de los provinciales, así­ como los nacionales y trabajadores municipales han sido meros ajustes salariales, corriendo detrás de la inflación trucha del INDEC INTERVENIDO.

Ante el intento de algunos municipios, como los de Rosario y Villa Constitución de restarle representación a nuestra ATE, exigimos libertad sindical, ya que nadie puede negarle a nuestra Asociación la potestad de representar a trabajadores estatales de cualquier jurisdicción: “la ATE agrupa en su seno a los trabajadores estatales que tengan relación de dependencia o presten servicios para cualquiera de los poderes del Estado Nacional, Provincial o Municipal, entes autárquicos, entes públicos no estatales, empresas estatales, sociedades de economí­a mixta, sociedades anónimas, sociedades estatales y con participación de capital estatal, servicios de cuentas especiales, y todo otro organismo centralizado o descentralizado en el orden nacional, provincial, municipal o mixto. También agrupa al personal jubilado, retirado o pensionado, que haya guardado relación de dependencia con los entes mencionados en el párrafo anterior”. Tal cual expresa el Artí­culo 2 de nuestro estatuto, avalado por la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, dependiente del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Persiguiendo a la inflación no se reparte la riqueza. Los salarios los fijan las necesidades de sus trabajadores y sus familias.

El miércoles 9, a partir de las 10:30, en nuestra sede se encontrarán trabajadores nacionales, provinciales y municipales para marchar a las 11 hacia la Plaza San Martí­n.

A 40 años de la creación de la CGT de los Argentinos (CGTA)

Surgida del Congreso Normalizador Amado Olmos, realizado entre el 28 y el 30 de marzo de 1968, la CGTA nació a la historia del movimiento obrero argentino como expresión de la resistencia a la dictadura militar de Onganí­a y de un sindicalismo combativo y comprometido con la transformación social del paí­s. La CGTA tuvo una activa participación entre los trabajadores rosarinos, cuando estuvo al frente de ésta nuestro dirigente Héctor Quagliaro.

La experiencia duró pocos años pero fueron suficientes para acompañar y encabezar algunas de las más grandes jornadas de lucha popular que se dieron en esa época: Correntinazo, Rosariazo, Cordobazo, etc.

La Proclama del 1º de Mayo con que se dio a conocer, nacida de la soberbia pluma de Rodolfo Walsh, la convocatoria a las distintas organizaciones del pueblo y su indoblegable lucha en defensa de los intereses de los trabajadores y la Nación bajo represión, persecución, cárcel y asesinatos ya forman parte de la mejor historia del sindicalismo argentino.

La experiencia del Periódico CGTA, bajo la dirección de Rodolfo Walsh y con las ilustraciones emblemáticas de Ricardo Carpani, representa un ejemplo de comunicación y difusión que no puede quedar al margen de la evocación.

Es también una buena ocasión para homenajear a sus protagonistas más destacados y recordar junto a ellos aquellos dí­as en que la dictadura oligárquica de Onganí­a fue saqueada.

La Constituyente Social, que hoy plantea la CTA es la resultante del puente de plata tendido entre aquellas entrañables enseñanzas y las demandas de los nuevos tiempos. En esas luchas, en esos muertos y en esos principios reside nuestro fundamento, nuestro patrimonio y nuestra razón de ser.

A 32 años del golpe genocida

El 24 de marzo de 2008, el pueblo rosarino nuevamente dio muestras de su poder de movilización convocándose a una marcha multitudinaria, de la que participaron 25 mil personas.

La ATE Rosario, junto a las distintas organizaciones sindicales, y territoriales de la CTA una vez más marchó junto al pueblo rosarino.

La marcha, que comenzó en la Plaza San Martí­n, culminó en el Patio Cí­vico del Monumento Nacional a la Bandera, en donde se leyó el documento consensuado por las distintas agrupaciones polí­ticas, sindicales y de los derechos humanos de la ciudad.

El pedido de justicia por los 30 mil compañeros desaparecidos, la reapertura de las causas aún no abiertas por delitos de lesa humanidad y la inmediata aparición con vida del compañero Jorge Julio López (primer desaparecido de la democracia vigente desde 1983), testigo de la causa que encarceló al genocida Etchecoláz, fueron los reclamos más acentuados de la tarde noche rosarina.

{{Imágenes de la Marcha del 24 de marzo de 2008 en Rosario}}