Surgida del Congreso Normalizador Amado Olmos, realizado entre el 28 y el 30 de marzo de 1968, la CGTA nació a la historia del movimiento obrero argentino como expresión de la resistencia a la dictadura militar de Onganía y de un sindicalismo combativo y comprometido con la transformación social del país.
La experiencia duró pocos años pero fueron suficientes para acompañar y encabezar algunas de las más grandes jornadas de lucha popular que se dieron en esa época: Correntinazo, Rosariazo, Cordobazo, etc.
La Proclama del 1º de Mayo con que se dio a conocer, nacida de la soberbia pluma de Rodolfo Walsh, la convocatoria a las distintas organizaciones del pueblo y su indoblegable lucha en defensa de los intereses de los trabajadores y la Nación bajo represión, persecución, cárcel y asesinatos ya forman parte de la mejor historia del sindicalismo argentino.
La experiencia del Periódico CGTA, bajo la dirección de Rodolfo Walsh y con las ilustraciones emblemáticas de Ricardo Carpani, representa un ejemplo de comunicación y difusión que no puede quedar al margen de la evocación.
Es también una buena ocasión para homenajear a sus protagonistas más destacados y recordar junto a ellos aquellos días en que la dictadura oligárquica de Onganía fue saqueada.
La Constituyente Social, que hoy plantea la CTA es la resultante del puente de plata tendido entre aquellas entrañables enseñanzas y las demandas de los nuevos tiempos. En esas luchas, en esos muertos y en esos principios reside nuestro fundamento, nuestro patrimonio y nuestra razón de ser.