Crisis energética: No somos dueños de “la botella”

Por José Rigane (*)

Rebanadas de Realidad – Luz y Fuerza Mar del Plata, 10/03/08.- El problema de la crisis energética de nuestro paí­s, que es real y es creciente, no tiene que ver con un asunto de perspectiva, ni de intenciones de ver el lado bueno o el lado malo de la crisis.
El problema no es ver la botella medio llena o medio vací­a. El problema es que la botella ya no es nuestra, que la entregamos, que la definición de la polí­tica energética de la Argentina ya no es un asunto soberano, sino que depende del mercado controlado por empresas extranjeras que se manejan en el territorio nacional como dueños del suelo que pisamos.

La falta de acuerdo con Bolivia y Brasil por la provisión de gas a la Argentina nos pone, como trabajadores miembros de la Federación de Trabajadores de la Energí­a de la República Argentina (FeTERA), ante la pregunta de siempre. “¿Desde qué momento necesitamos la electricidad y el gas de otros paí­ses para hacer funcionar nuestras industrias y calefaccionar nuestros hogares en invierno?” y una respuesta conocida: desde que se firmaron (y se siguen firmando) acuerdos vergonzosos con empresas que procuran sólo su rentabilidad. Y esto es posible gracias a una polí­tica que atravesó distintos gobiernos y fue inoculada con efectividad en la gente: la de creer que la definición de la forma en que administramos nuestros recursos es un tema de especialistas.

La energí­a no es un problema de especialistas, de técnicos, de profesionales. Es un problema de todos, porque la energí­a pertenece al pueblo. La cuestión energética es estratégica: Hace a la planificación del modelo de salud, educación y de industrialización que se proponga. Este es el principal concepto que esgrime la FeTERA en relación a un tema que por razones de la polí­tica y la cultura del enemigo, siempre ha aparecido ninguneado y no ha logrado el lugar que corresponde.

Hoy comprobamos que el tema energético es tan importante que el imperio es capaz de invadir, matar, elaborar estrategias para voltear gobiernos, con tal de apropiarse de recursos que no tiene y que necesita para mantener su status, su modelo saqueador.

Y ante la actual crisis, que es consecuencia de un modelo energético que fracasó -y por lo tanto es crisis estructural-, en tanto y en cuanto este gobierno no cambie el modelo impulsando las medidas necesarias para la recuperación del patrimonio nacional a manos del pueblo, no sólo se repetirán los fracasos de acuerdos energéticos, sino que, además, los argentinos seguiremos viendo con esperanza y beneplácito los cambios polí­ticos que se dan en América Latina y el Caribe sin poder formar parte de ellos porque, precisamente, cuando hablamos unificar criterios en el plano energético, tenemos que definir mejor a quiénes pretendemos beneficiar: a los pueblos o a las multinacionales.

Para aportar a ese proceso de emancipación y recuperación de los recursos en función de los intereses del pueblo debemos, primero, recuperar nuestro patrimonio nacional y cambiar el actual modelo energético. Es muy difí­cil acordar con Bolivia precio de gas cuándo, los grupos económicos depredaron nuestras reservas con destino a Chile, muy difí­cil acordar precios de combustibles cuando hace más de veinte años que no hemos hecho una destilerí­a nueva y hemos estado exportando el petróleo crudo sin valor agregado. Es muy difí­cil acordar con aquellos paí­ses que tienen recursos en sus manos, cuando el 95 por ciento de nuestro patrimonio energético está en manos de empresas multinacionales.

En este sentido, el plan de uso eficiente de la energí­a está bien. Pero no se puede llevar a cabo este plan de cambio de lámparas incandescentes por artefactos de bajo consumo, de apagar las luces a determinada hora, de fijar una temperatura para el aire acondicionado, etcétera, y al mismo tiempo mantener la polí­tica de libre disponibilidad del petróleo y las divisas, de exportación a simple declaración jurada. Así­, el plan de ahorro puede entenderse con esta analogí­a: en una empresa con crisis financiera, pensar que se resolverí­a cortando el café para los empleados.

Tenemos que hacer jugar al Estado el papel que le corresponde, el que jugó tantos años, el que posibilitó el desarrollo y el posicionamiento del paí­s, que fue ejemplo para otras potencias de América Latina y el Caribe. Debemos impulsar polí­ticas activas, planificar, controlar todo el sistema energético. De lo contrario -ya lo demostró el Gral. Mosconi-, si EXXON Mobil, Shell, Pan American Energy, Petrobras son los dueños de los combustibles, difí­cilmente tengamos transporte civil y militar autónomo, difí­cilmente podamos programar desarrollo industrial propio, difí­cilmente tengamos polí­ticas de defensa, difí­cilmente podamos establecer cambios estructurales en función de los intereses de los argentinos.

(*) {{Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza Mar del Plata; titular de FeTeRa y Secretario de Organización de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA).}}

{{Fuente :}} Rebanadas de Realidad

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