Corte de la autopista Rosario Buenos Aires, cierre de la semana contra la impunidad

Organizaciones sociales, de desocupados, gremiales y polí­ticas convocaron a recordar con un corte de la autopista Rosario Buenos Aires, a los asesinados por la llamada Masacre de Avellaneda del 26 de junio de 2002, brutal represión policial que marcó los últimos dí­as de la presidencia de Eduardo Duhalde.Esta actividad determinada por los pedidos de justicia para los asesinados, convocó gran cantidad de personas que salieron de sus casas para exigir y recordar. También cerró la semana por la Justicia, la Memoria y la Dignidad, llevada adelante por estas mismas organizaciones y que comenzó el 19 de junio pasado, recordando a diciembre de 2001 en nuestro paí­s. Pudimos conversar con los protagonistas.

Para Gustavo Martí­nez, Secretario Adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado y miembro de la Comisión Investigadora no Gubernamental que investigó los hechos de diciembre de 2001, aquel comienzo de siglo vení­a signado por la violencia y forma parte de un proceso que todaví­a no termina, “Nadie niega que diciembre de 2001 marcara un antes y después en la historia reciente. Antes de aquel diciembre los movimientos sociales con sus bases en el pueblo estaban recibiendo la descarga de los grandes medios que mostraba que la situación se normalizaba y por el contrario, la crisis daba comienzo. Meses después y con todos los aparentes cambios producidos, la respuestas por parte de quienes controlaban el Estado, fue la misma. Otra vez las balas llegaban antes que la respuesta social, asistencial y alimentaria, demandas genuinas para el pueblo.

Los nombres de las ví­ctimas, las de diciembre, las de Kosteki y Santillán y otras, están unidas por el mismo proceso, por la misma etapa porque es el mismo Estado que volvió con la respuesta represiva asesina sobre la gente.

Lo que hicimos en Rosario, una semana que uniera los 7 años y medio de diciembre del 2001 y los 7 años del asesinato de Darí­o y Maxi, tiene que ver con eso. Porque pasaron varios presidentes, varios gabinetes, muchos titulares de diarios que referí­an a un cambio, y la respuesta sigue siendo la misma.

Y por más que haya sido esta semana, los nombres de todos los muertos por la represión, el nombre de Julio Lopez, el de Sandra Cabrera y tantos más, también estuvieron presente, por la simple razón de que nos demuestran que no todo está perdido, de que son la prueba que existe la dignidad, la memoria, los sueños, los proyectos en todos nosotros y a la vez demuestran que la gran mayorí­a de los responsables polí­ticos de los asesinatos y la represión, tanto como los planes de hambre y miseria, comandan hoy todaví­a la polí­tica que este Estado reserva para su pueblo.

También demuestran que seguimos ganando los espacios públicos, haciendo visible lo que una gran parte de la población desea olvidar, los nombres de Maxi y Darí­o por un lado, y Duhalde, Sola y Franchiotti por otro. El nombre de Pocho Lepratti por un lado, y el de Reutemann; Fuentealba por un lado, y Sobich; Sandra Cabrera y Obeid. Todos ellos nos demuestran que como dijo Martí­, mientras hay muchos hombres sin dignidad, por otro lado hay otros que tienen la dignidad de muchos hombres.

La respuesta de la gente fue masiva, en relación a otros actos y a la debilidad momentánea que tenemos las organizaciones populares. Pero si uno ve la gravedad de los hechos que recordamos, los 19, los 26 o los 24 de marzo, deberí­amos ser millones y no dignos miles. Aún estamos lejos de serlo.

Algo para remarcar es la presencia de los pibes participando en serio en estas actividades, esta es quizá la respuesta más satisfactoria, el resultado que constituye un homenaje a todos los caí­dos. Donde su principal preocupación, si habí­a algo que los violentaba, era precisamente la situación de los pibes, los adolescentes y jóvenes en nuestro paí­s.

Todos los caí­dos algo que ver con la educación tení­an, desde la educación popular, hasta la educación para una nueva ciudadaní­a, que enseñe que todos somos personas, que tenemos derechos y que estos derechos se ganan en la calle, como este y otros 26 de junio.

Si hablamos de participación, hay una etapa muy primaria todaví­a, que permite que la esperanza nuestra no sea boba o casi religiosa, vemos una mayor predisposición de sectores que no están organizados a participar en actividades como esta. Un reconocimiento por la “justeza” del reclamo, a lo digno del reclamo, nos apoyan, algunos muy tí­midamente, pero es un apoyo valido. Falta un empujón, falta que esos mismos compañeros decidan comprometerse en la opinión y se organicen, que dejen de esperar que aparezca algo que los contenga porque no existe. Cada uno deberá madurar la idea que debe salir a construir en conjunto. Hoy son muchos lo que lo piensan, tienen que ser más.

Hace un mes los compañeros de Giros, me entrevistaron en el marco de “La otra campaña” y en particular por lo que pasaba en Santa Fe, me preguntaron sobre la frase que dijo Reutemann, aquello de “vi algo que no me gustó”, con la que rechazó la candidatura presidencial, me propusieron que hiciera una hipótesis, que arriesgara que fue lo que habrá visto Reutemann. Yo no me pude decidir entre tantas cosas que se me ocurrí­an. Pero lo que más se acerco para mí­ fue que le mostraron un video del 17 de octubre.

Cuento esto que va en realidad con un agregado, yo siempre tuve ganas de ver los 15 dí­as anteriores al 17 de octubre, la cara de los polí­ticos que “eran para siempre” hasta que las plazas del paí­s se llenaron de los “nadie”, de los desconocidos. Onganí­a era eterno y le llegó la oleada de los “azos” (Rosariazos, Cordobazos, etc). Aramburu era eterno.

Con esto quiero decir que los resultados electorales no son los que cambian la historia.

Podrá faltar alguna cuota de dignidad en el voto que ponga en los lugares de la democracia a quienes no tienen nada que ver con ella. Pasó con Sobich, con Busi, con Patti y con Menem. Volvió a pasar ahora con Reutemann.

Hay que seguir haciendo lo que venimos haciendo, que es exigir y construir la justicia, la memoria y la dignidad en el marco de este nosotros, hoy débil y fragmentado, pero eso si, activo.















Docentes universitarios, presentes

Gustavo Brufman, Secretario General del gremio de los docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Rosario.

“No solo estoy aquí­ como Secretario General de la COAD, sino particularmente como Secretario de Derechos Humanos de la Central de Trabajadores de la Argentina que ha convocado solidariamente a este corte de ruta, aquí­ en el puente al ingreso de Rosario… en un gesto de solidaridad profundo con las luchas populares …, y fundamentalmente a escasas horas de una elección nacional en donde se presentan como candidatos en Buenos Aires personajes profundamente comprometidos con lo que fue la represión de entonces, como el propio Felipe Solá quién fuera gobernador. Y que al mismo tiempo nos trae como gesto de memoria militante lo que fueron también los caí­dos de diciembre de 2001, en Rosario”.

El docente, también reflexionó sobre la vinculación de lo que pasa en nuestra realidad y la transmisión de saberes en el aula, para desarrollar estudiantes crí­ticos.

“Un intento de movilizar por la justicia necesita un retrabajo permanente y particularmente en las aulas, donde se produce el encuentro. El encuentro no solo de docentes y estudiantes sino el encuentro del conocimiento con la realidad, con el compromiso social, con la posibilidad de transformación social. Obviamente que se trata de una tarea muy difí­cil porque el nivel de ajenidad que el conjunto de la docencia y el conjunto del estudiantado tiene en relación a hechos que parecen demasiado lejanos cuando en realidad sucedieron hace poquito, ayer nomás por decirlo de algún modo. Nos exige a nosotros los docentes mucha inventiva, mucha creación mucha búsqueda, pero fundamentalmente mucho trabajo en conjunto que no se circunscriba a la mera transferencia o reproducción de contenidos prescriptos en lo que son las curriculas de las aulas, sino que permita recrearse las luchas populares a la luz de los propios contenidos que tenemos que desarrollar. No tiene por qué pensarse que una cosa está enfrentada con la otra, todo lo contrario, si nosotros formamos profesionales comprometidos con la realidad social es inexorable que las aulas queden invadidas, atravesadas, permeadas de las luchas populares. Y debe ser parte de lo que debemos discutir, conversar, trabajar, buscarle la forma, buscarle la vuelta, porque en algún punto siempre en el aula alguien tiene algo que ver con lo sufrido por el conjunto del pueblo argentino.”








Movimiento de desocupados, Pulpo.

Quiere que lo nombren de esta manera, Pulpo, es integrante del Frente Popular Darí­o Santillán, vive en el barrio, y habla con todo el sentimiento que puede.

-¿Qué se siente después de siete años, poder haber generado esta convocatoria, cómo lo están viviendo ustedes como parte del Frente Popular Darí­o Santillán?

En realidad nos sentimos orgullosos de la convocatoria, porque es un esfuerzo de muchos compañeros desocupados, de los compañeros estudiantes, de distintas organizaciones que hoy estamos acá en la Autopista.
… el gobierno, se calla de todas estas cosas. Y lo que decimos también es que sigue vigente todo lo que se reclamaba hace siete años… También podemos decir a través de esta nota, que nosotros a la crisis la venimos padeciendo hace muchí­simos, muchí­simos, muchí­simos años y la distribución de la riqueza no está llegando acá… Pero ya vamos a salir, nuevamente, con más fuerza todaví­a, reclamando por lo que estaban reclamando Darí­o y Maxi.

-Estamos a dos dí­as de las elecciones. ¿Qué nos pasa por la cabeza cuando sabemos que en provincia de Buenos Aires se presenta Felipe Solá, cuando sabemos que en la provincia de Santa Fe se presenta Reutemann como candidato a Senador y que su publicidad justamente habla de su transparencia y su limpieza en la gestión, qué les provoca?

Y asco, asco, que nos va a provocar, asco. …Que hoy se presenten como los salvadores de la Argentina, cuando nos hundieron y nos siguen hundiendo. Lo que si, estamos cansados de poner los muertos y los heridos nosotros. Yo creo que el pueblo tiene que recordar.
Y hoy están recordando, muchí­simas personas, lo que pasó en el 2002 y lo que sigue pasando, lo que pasó con Pocho Lepratti o lo que pasó con los inundados en Santa Fe.








Artistas en colectivo
Guille, de Arte por Libertad y un mural hecho por todos.

¿Qué es Arte por Libertad?

Arte por Libertad es un grupo de “plásticos”, de compañeros que pintamos, de artistas, que nace en los carnavales del barrio Ludueña todos los 27 de febrero, para festejar todos los cumpleaños de Pocho Lepratti.
-¿Qué hacen hoy 26 de junio en la autopista Rosario Buenos Aires, en este corte?

Bueno vinimos a colaborar estéticamente, pintando un mural. Y a acompañar, a colgar las banderas y esas cosas.

-¿Cómo se vincula el arte y la lucha popular?

Y se labura más desde la construcción colectiva de la identidad, y a partir de esa identidad ahí­ sí­ se puede luchar, no de apoyar luchas porque sí­. Sino más que nada nosotros estamos siempre en el tema de generar una identidad estética y que nos sirva para pensarnos, para reflexionar, para unirnos y así­, por ahí­ sí­ sirven las luchas, digamos.

Siempre hay que respetar los lí­mites que tenemos todos como individuos y lo pensamos más como que colaboremos todos respetándonos para poder construir algo entre todos, pero si nos respetamos ahí­ se puede construir algo..

Nosotros lo que hacemos es como ver lo que tenemos en común, que es lo que queremos entre todos y aportar desde cada subjetividad lo que pueda para que eso salga.








Surastilla, la integración con el barrio

Luciana y Florencia son integrantes del grupo Surastilla, que trabaja con diferentes formas de integración en los barrios, ellas mismas nos van a contar qué es este grupo quiénes son sus integrantes y qué buscan desde la expresión y la educación popular para mantener viva la memoria.

“Surastilla es un grupo de gente que se viene juntando hace más o menos dos años. Un grupo viene del palo de la Educación Popular, de trabajar en diferentes barrios de Rosario, otro grupito viene de la militancia en la Facultad … Y bueno, la idea es trabajar en los barrios y aportar desde nuestras prácticas, desde la Educación Popular a … la forma en que el pueblo va encontrando para organizarse. Trabajamos con la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Anibal Verón, aportando a la organización del movimiento, a la formación, desde el arte, desde la expresión, desde la lucha…y estamos acá recordando a los compañeros, a Darí­o y a Maxi, … Para recuperar el ejemplo de los compañeros, desde lo cotidiano, de lo que los compañeros hací­an todos los dí­as … porque también eran compañeros que luchaban, que cantaban, que luchaban desde la alegrí­a, y bueno tratar de recuperar el ejemplo desde ahí­, no pensarlo en la muerte, sino desde el ejemplo cotidiano, estamos haciendo lo mismo que estaban haciendo ellos. Y lo trabajamos tanto con los pibes como con los adultos, se trabaja desde ahí­, desde que eran unos compañeros como cualquiera de los que podrí­amos estar acá.”








Un trabajador de prensa, buenas tardes

Marcelo Nocetti ¿Qué hace un trabajador de prensa hoy en la autopista Rosario Buenos Aires en este corte?

Bueno, creo que todos los trabajadores sean de prensa o no, los cortes, la ruta las calles, le pertenecen como a cualquier otro trabajador. Nosotros cuando seguimos teniendo apremios sobre nuestras fuentes de trabajo, hemos salido a la calle, hemos tomado la calle y hemos llevado en el caso nuestro, la radio a la calle. El asesinato de Kosteki y de Santillán, es un pedacito creo, la muerte, un pedacito del corazón de cada uno que se muere con el asesinato de cada uno de los luchadores sociales. Entonces, digamos: ¿Por qué no estar acá? Yo o cualquier otro de mis compañeros que seguramente si lo hubiesen invitado y hubiese podido también estarí­a en este lugar.















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