{{¡¡¡ Basta de SAMCos y Autogestión !!!}}
Es hora de tomar la salud pública, la salud del pueblo y la de los trabajadores del sistema sanitario provincial seriamente. En este sitio encontrarás documentos, notas, entrevistas a los compañeros y audios de los mismos bajo una consigna:
¡Basta de hospitales de autogestión y de SAMCo!
Esta es la campaña de ATE Rosario para lograr un sistema de salud que deje de ser un negocio para pocos y solucione los problemas de los ciudadanos y sus trabajadores.
Invitamos a todos los laburantes de la salud, a todos los trabajadores a sumarse a esta campaña
[Bajate el folleto de la salud pública acá->doc895]
{{Afiches}}
{{Extracto de Carlos Casinelli}}
“Actualmente las políticas de salud esperan que la gente se enferme
para lucrar con las enfermedades”
{{Hospital de Autogestión}}
El escenario está caracterizado por un Estado diferente, cuyo rol no tiene nada que ver con lo que uno quisiera. Cuando digo Estado más que hablar de Estado en sí mismo, de lo que hablo es de las políticas. El Estado es una estructura, una entelequia de la política que tenga adentro, hace o no hace, va para un lado o para otro. De acuerdo a una política, el Estado tuvo en algún momento un negocio que era la salud de los argentinos; hoy, como producto de otra política el negocio de éste Estado es la enfermedad de los argentinos. Esta Argentina, está caracterizada por un estado que se corre, que se retira, es la Argentina que hoy revela algunos datos de su estructura social que es conveniente o necesario tener en claro.
Es una Argentina donde diez millones de personas-prácticamente un tercio de la población- no tienen para comer, y comen gracias a tres cosas: la caridad, la beneficencia y la demagogia política. Esta es la Argentina donde uno de cada dos en condiciones de trabajar es desocupado o subocupados. Estamos hablando de la mitad de la población económicamente activa que va desde los 15 a los 65 años. La mitad de esa masa potencial hoy está parada, resquebrajada y muy frágil; es la Argentina donde el salario ha perdido entidad pues perdió entidad el trabajo. Existe hoy un salario que no solamente está congelado hace cinco años sino que además está reducido. Tenemos una Argentina donde hay 14 millones de habitantes que no tienen agua potable, y 21 millones que no tienen cloacas, esto es casi el 62 % de la población. Ahora bien ¿por qué todo esto es posible? ¿Cómo es posible que se den estas cifras? Esto es producto de un modelo que ha hecho pivote en la acumulación de riqueza.
De toda la plata que se genera en el país, el 10 % más rico se queda con el 37 %. Al 30 % le dejan el 8,4%. Esto determina la posibilidad de comer, de educarnos, de enfermarnos. El reparto se produce entre dos sectores, capital y trabajo, según como sea esa distribución será el vivir de la gente. En 1954, el 52% era para el trabajo y 48 % para el capital. La fuerza del trabajo tenia el 52% del poder, porque en términos concretos ese es el poder. Hoy, el PBI se distribuye así: para el trabajo el 20 %, para el capital 80%. ¿Cual es la resolución de esto? Cambiar los términos de la ecuación y esto esta ligado a la cuestión del poder, porque si quiero que el 20 % aumente solo podrá hacerse si el 80% baja. Todo tiene un correlato en términos sanitarios. Un estudio sobre la distribución de las camas para enfermos en Argentina demostró que el sector público tiene el 70 % de las camas para enfermos, y el sector privado tiene 30%. De los 22 millones de dólares por año que se gastan en salud la lógica diría que donde esta el 70 % de las camas estaría el 70 % del gasto. Pero la lógica perversa muestra que es totalmente al revés. Al sector público se le destina el 30% del gasto y al privado el 70% del gasto. La pregunta es ¿Como se resuelve esta situación? De la misma manera que la anterior: debe haber para el sector público más del 30 % a expensas de que el sector privado baje del setenta. Así se entiende porque esta Mazza en un lugar y Alderete en otro, porque ellos están cuidando el 70%. Pero además de la perversidad hay voracidad y digo esto porque aparecen nuevas figuras como la transferencia de servicios, el de la concesión, la privatización y la figura más rimbombante la del hospital de autogestión. La transferencia significa desligarse de la salud bajo un criterio económico sin tener en cuenta si se mejora la calidad de vida, si sirve para un plan de salud o si hace posible lo preventivo. En tanto la figura de concesión significa la utilización de la infraestructura sanitaria. En realidad se trata del hospital de autofinanciamiento porque el Estado se retira definitivamente de la atención de la salud. Para el modelo lo moderno de cada hospital genere sus recursos genuinos. Explica en esta nueva figura montándose en dos verdades a medias. El gobierno dice hoy que el hospital publico esta subsidiando a la seguridad social porque al hospital concurre gente que tiene obra social donde le dan todo gratis, si se lo deriva a una clínica se le factura y la obra social paga. Y hacen la pregunta: ¿por qué no van a pagar en el hospital? Esto es una verdad a medias. La parte de verdad es que la gente que tiene obra social va al hospital, a causa que le adjudican a la obra social la responsabilidad de ocuparse de los problemas de salud y de enfermedad.
Para nosotros la salud es un derecho y el Estado a través del sector publico de salud de garantizarle a todo el pueblo una prestación universal gratuita y eficaz.
La obra social es una construcción solidaria desde los mismos trabajadores creados hace 50 años con otros criterios. Fueron creadas cuando el Estado garantizaba la salud de los argentinos, las obras sociales entonces se ocupaban de otras cosas como cooperativas de producción y de consumo, de viviendas, de turismos y de servicios. En la medida que el hospital se fue cayendo las obras sociales fueron ocupando ese lugar- creo que por una mala decisión- y llegamos a la actualidad donde la obra social se ha convertido en una prepaga con población cautiva que deriva. Una vez que se ha producido esta situación nos tiran la discusión bastarda. Nos dicen ¿que prefieren?
{{¿Que se les dé el dinero a las clínicas o al sanatorio, no es mejor que se los den al hospital?}}
Nadie discute cual es el rol del Estado y qué tienen que hacer los hospitales con toda la población. Hay dos criterios: el hospital se debe dedicar a los pobres o a las personas que dejan dinero. Para nosotros ninguno de los dos criterios es acertado, el hospital público se tiene que dedicar a todos y después si alguien quiere elegir la clínica y el sanatorio es una decisión personal. El Estado debe garantizar a toda la población la posibilidad de estar sano y/o curar su enfermedad. Puede darse el caso que se presente alguien que no tiene obra social y debe abonar el costo del servicio con lo cual aparece el arancelamiento. Por una u otra vía el hospital se va transformando en una “cajita” con plata. Queda una tercera posibilidad en donde una persona no solo no tenga obra social sino que tampoco tenga plata, entonces nos derivan a la oficina de Servicio Social donde le hacen unas preguntas, allí debe demostrar que en verdad es pobre. Servicio Social entonces se termina convirtiendo en un triste y vulgar tribunal de pobreza que va descubriendo la verdad socioeconómica del enfermo y le otorga un “carnet de pobre” con el cual pulula por todo el hospital. La persona se ubica ante dos cosas, su estado de salud y su estado de pobreza como si él hubiese determinado su falta de trabajo, su falta de vivienda, como si hubiese elegido ser pobre. El resultado es que termina no asistiendo al hospital porque se transformo y ahora es un Tribunal.
“A partir de ahora debemos recuperar el Equipo de Salud, fortalecer nuestra identidad, organizar el enorme potencial que tenemos y unificar nacionalmente nuestras reivindicaciones.
Queremos dejar de sobrevivir dignamente para vivir con justicia”
{{Homenaje a Carlos Cassinelli a diez años de su muerte
Recopilación ediciones CTA
“De luchas y pasiones”}}
Basta de autegestión y SAMCos. Campaña de ATE – CTA Rosario por la salud pública.
{{Hugo Provera: “El hospital de autogestión segrega y margina al que no tiene plata”}}
El compañero Hugo Provera trabajador por los derechos de la salud, militante histórico de ATE, Médico de la Unidad Sanitaria que depende del Ministerio de Salud de la Nación y profesor de la Cátedra Derechos humanos y salud de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario.
En esta entrevista recorre sucintamente los procesos sociales que llevaron a transformar a los hospitales, a sus trabajadores y a los ciudadanos pasando por la creación del hospital de Caridad, la modificaciones profundas que generó el “hospital para todos” en la década del ’40 una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, hasta llegar a este presente fragmentado que generaron los decretos impuestos de Menem y De la Rua con el hospital de Autogestión y de gestión descentralizada cimentando las bases para que lo privado se apropie del hospital empobreciendo todas las relaciones de trabajo y por ende las relaciones de atención con la comunidad.
{{- Hagamos un poquito de historia sobre la historia de los hospitales en nuestro país. ¿Te parece?}}
– Bueno, los hospitales del Estado nacieron un poco copiando el modelo francés. Eran en realidad hospitales pertenecientes al Estado y con un fuerte accionar atravesado por lo caritativo. Tal es así que por ejemplo el Hospital Provincial nuestro, ubicado en Zeballos y Alem, en su frente dice “hospital de caridad”. Esto es el fin determinado de su función. Las acciones sanitarias que se daban a la población tenían un fuerte sesgo caritativo. ¿Que significaba esto? El Estado le daba al paciente lo que le podía dar. No es cuestionable la caridad, lo que pasa que es una cuestión muy limitada.
En la década del cuarenta después de la segunda guerra mundial cuando se establecen una serie de derechos humanos, entre ellos los derechos a la salud, en nuestro país cambia fundamentalmente la filosofía del hospital estatal. El hospital deja de ser un hospital de caridad para ser un hospital que tiene la obligación de darle asistencia sanitaria a toda la población. Es decir se transforma en un vehículo de derecho a la salud. Esto, a la asistencia sanitaria, le da un valor antes desconocido, reconociendo que la población, el hombre común va solicitar asistencia sanitaria y el Estado tiene la obligación de responder con ese derecho a través del hospital estatal. Ese cambio, esa transformación de la filosofía del hospital estatal es fundamental porque se comienza a perfilar el hospital para todos. Si bien la caridad fue un concepto revolucionario en la historia del mundo, no deja de ser discriminativo porque establece una división entre aquel que puede y el que no puede o el que tiene o el que no tiene. El hospital para todos es un hospital que debe responder a los derechos que tiene la gente de asistirse.
{{- ¿Que pasó en la década de los noventa a partir del decreto de Menem con la creación del hospital de autogestión?}}
Perdón, me faltó decir algo importante en la década que va desde el año ´45 al ´55, tuvimos un ministro de Salud, Ramón Carrillo, que más allá de su acción, que considero fundamental en el sistema sanitario estatal nuestro, porque no sólo en pocos años duplicó las camas instaladas a nivel público sino que además con un frase que luego pasó a la historia, que se la conoce como la cuestión social en la enfermedad, “que al lado de los gérmenes y demás causas biológicas eran una pobre causa de la enfermedad comparada con la cuestión social política y económica de la gente” estaba marcando el proceso salud – enfermedad de la gente.
Ese crecimiento espectacular que tuvo el sistema sanitario en la Argentina en esa década a partir del año 1955 empezó una lenta agonía de la salud estatal en contraste con el crecimiento de la población. ¿Pero qué pasó en la década del noventa que era la pregunta a la que vos te referías?… El crecimiento vegetativo de la población ha saturado las respuestas del hospital estatal y a eso se agrega algo que faltó en el ’93, que el Poder Ejecutivo nacional establece a partir de un decreto la figura hospital estatal de autogestión. Esto no implicó la creación de ningún hospital, no se construyó nada nuevo, sino que se modificó la administración del los hospitales públicos. En realidad la autogestión es una figurita, una palabra muy linda, que se significó autofinanciamiento, vale decir, quedarse con los recursos que recauda el hospital. Sin embargo sigue siendo del Estado, depende de la jurisdicción a la que pertenece, pero tiene una cierta capacidad de abrir o cerrar servicios, para contratar personal, para establecer convenios con otras entidades, pero la pata de la sota es que es la autoridad para cobrar, que es lo que reglamentó su funcionamiento, es decir que, el hospital le va a cobrar a toda persona con capacidad de pago. Estas fueron las consecuencias de las políticas neoliberales que se planificaron para generar pobreza masiva. Al hospital se lo saturó con un criterio privatista. Porque esto de cobrarle a la gente o a la obra social son varios pasos hacia la privatización.
{{- Hablando de la pata de la sota, que describís como el eje de la creación de la figura de autogestión, el articulo 10 del decreto 578/93 que llevó la firma de Menem y de Araoz, que por entonces era Ministro de Salud, sostiene que seguirá aportando presupuestos pero con condicionamientos. De acuerdo a la producción, rendimiento y tipo de población que asiste tendiendo a reemplazar progresivamente el concepto de “subsidio a la oferta” por el “subsidio a la demanda”.}}
– Sí, esto fue así y sigue todavía hoy sobre estos parámetros funcionando el hospital. El hospital de autogestión lleva a cabo las actividades que conoce y las que únicamente le convenga. Servicios por ejemplo, neuropediatría o el que sea no es rentable económicamente lo puede sacar aunque sea necesario para un sector de la población. En definitiva sino es rentable no interesa para el funcionamiento. Repito, aunque las necesidades sean diametralmente diferentes. Están capacitados para cobrarles a las obras sociales, si atendió a un afiliado a esa obra social. Afiliados de prepagas, una mejora en su funcionamiento. Ya a muchos años de hospital de autogestión podemos hacer un balance, y en realidad es necesario hacerlo porque no hay información clara ni números precisos, pero con la información que uno dispone, en materia de gestión podemos decir que fue un fracaso porque no solucionó los problemas sanitarios de la población. Siguen estando saturados, sobrecargados, la gente tiene que hacer cola en horas de la madrugada, hay gente que hace todo lo posible para no ir porque se encuentra con los servicios saturados. Es muy difícil conseguir turnos para prácticas de altas complejidad. No se ha mejorado la atención. Y para colmo de males el dinero que el hospital ha invertido en atender a afiliados de obras sociales o de una prepaga, prácticamente no se ha recuperado. Si bien es difícil encontrar cifras globales que demuestren esto, ni siquiera el 30 % de ese dinero se ha recuperado. Las obras sociales no pagan o pagan con tardanza. De modo que ese dinero que supuestamente iba a fortalecer al hospital de autogestión no se ha recuperado.
{{- Estamos llevando a cabo desde CTA y desde ATE en todo el país, una campaña fuerte en defensa de la salud pública con el lema “volver a Carrillo”, y en nuestra Provincia y en particular en Rosario, nos hemos lanzado públicamente a cuestionar los decretos que hicieron posible el hospital de autogestión en la década del noventa. Al mismo tiempo nuestra campaña brega por la derogación de la ley que puso en funcionamiento los Hospitales SAMCos. ¿Cuál debería ser el rol de los trabajadores de la salud en todo este accionar que empezamos a construir desde la ATE y la CTA contra los derechos arrasados con total impunidad de parte de los gobiernos que precedieron y que todavía se manejan con las mismas lógicas de hacer política?}}
– Es fundamental el rol de los trabajadores en esto y que sintamos la necesidad de organizarnos bajo las premisas universales de vida.
Más allá de todo lo que vengo explicando sobre la realidad, considero que hay cuestiones filosóficas que deben respetar el derecho de los pueblos a gozar de buena salud. Obviamente que hay que reformar el sistema sanitario. El sistema basado en las leyes 23.660 y 23.661 tiene lo que se llama el agente del seguro, los hospitales, las obras sociales o sea, toda institución que genera acciones sanitarias. A mi esto de agente del seguro no me gusta porque lo del seguro tiene mucho que ver con las políticas neoliberales y recordemos o podemos traer la experiencia que están padeciendo los ciudadanos de Estados Unidos en donde el sistema sanitario fue entregado totalmente a las empresas del seguro. La asistencia sanitaria en Estados Unidos está manejada por las compañías del seguro. Se dejó de subsidiar las políticas públicas. Les entregaron el paquete a las empresas. Hay que volver a jerarquizar al hospital estatal. Las experiencias de estos modelos llevados a cabo las está pagando el pueblo. Una anécdota que me parece ilustrativa. Hace unos años Floreal Ferrara fue nombrado Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires y una compañera que trabajaba en un hospital de San Nicolás se mostraba sumamente entusiasmada y eso que era una compañera muy ácida y muy crítica, con el impulso que se le estaba dando al Hospital estatal. Al cabo de unos meses yo dejo verla y estando de guardia en el hospital Roque Sáenz Peña de Rosario leo una solicitada que había salido en Clarín donde se cuestionaba torvamente y vilmente a Ferrara acusándolo de colectivista, se ve que no se animaban a acusarlo de comunista y de que quería implantar ideas sanitarias ajenas a nuestro sentir nacional. ¿Quien firmaba esa solicitada? La Asociación de Clínicas y Sanatorios Privados de la provincia de Buenos Aires. Lamentablemente pocos meses después Floreal Ferrara dejaba de ser Ministro de Salud. De modo que vemos otro perfil de la cuestión sanitaria. Como el hospital estatal permanentemente está en pugna con los intereses privados. Acá hay una pugna, una problemática que no ha sido resuelta entre lo privado y lo estatal. Cuando lo estatal crece mucho los sectores privados se sienten amenazados y de alguna manera socavan al hospital estatal. Esto no es una cuestión personalizada contra nadie pero hay una disputa no resuelta en nuestro país. Desde las bases de los laburantes debemos generar la vuelta al hospital estatal para todos. La buena salud no se genera con frasquitos de medicamentos, se generan mejorando la situación social y económica de nuestro pueblo.
{{- Hay que volver al sistema único de salud jerarquizando el hospital para que sea el hospital para todos…}}
– El hospital debe estar solventado directamente por el estado a través de las rentas generales que procedan no de los pobres sino de los que más ganan. De los tributos generales y sobre todo de aquellos que beneficiados con una recaudación acumulativa evaden impuestos sin beneficiar en nada al trabajador que es el que produce esa riqueza. Cifras recientes hablan de ocho millones de compatriotas sin acceso al agua potable. Y eso es gravísimo, está reconocido universalmente que la potabilización del agua es el hecho sanitario más importante en la historia de la humanidad. De modo que el gran Rosario o el gran Buenos Aires son bolsones de miserias que son generadores de enfermedades. Nosotros tenemos que luchar para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población, ya que es el mejor recurso para evitar las enfermedades. Sintetizando, debemos avanzar en la idea del hospital para todos con un fuerte criterio preventivo y pugnar para modificar lo que desde la época de la colonia se viene peleando que es sacarles los recursos a los que más tienen. Solo así el hospital para todos será una realidad.
{{Secretaría de Acción Política y Comunicación ATE – CTA Rosario}}
Extracto de la entrevista a Claudio Villa, trabajador de la salud provincial y militante de ATE -CTa
“{{El SAMCo es el lugar paradigmáticos del trabajo en negro propio de la provincia de Santa Fe”}}
{{- ¿Qué significa para los laburantes de ATE la defensa de la salud pública?}}
– Defender la salud pública significa que el Estado garantice la salud a todos sus habitantes, esto es la síntesis de lo que significa defender la salud pública. Tenemos que terminar con una salud carente en todos sus servicios y con hospitales públicos que no cumplen la función que debrían cumplir.
{{- ¿Porqué ATE pide la disolución del hospital de autogestión y de los SAMCo?}}
Cuando se creó la autogestión, en realidad lo que se pretendió fue privatizar la salud pública en forma encubierta para favorecer a determinados grupos, cuestión que la ATE viene denunciando a nivel nacional desde hace más de 15 años, desde que salió el proyecto. Todos los gobiernos que pasaron siguieron avalando la autogestión hospitalaria.
Por su parte el SAMCo es el lugar paradigmáticos del trabajo en negro propio de la provincia de Santa Fe. Estos son gestionados por municipalidades y por organismos estatales de los distintos municipios.
Los SAMCo se encuentran fundamentalmente en el interior de la Provincia y en los alrededores de Rosario (Arroyo Seco, Villa Constitución, Villa Gobernador Gálvez, Carcarañá, San Lorenzo), todos los hospitales públicos de estas localidades son SAMCo.
{{- ¿Cómo es la modalidad de trabajo en estos lugares y cómo se gestionan?}}
La modalidad de trabajo en estos lugares es la siguiente: Parte del personal pertenece a la Provincia y otra parte al mismo SAMCo, estos últimos contratados mediante contratos basura, sin los beneficios de la leyes laborales.
Los fondos de los SAMCos son provenientes de la Provincia y son administrados por Consejos, algo muy parecido a los hospitales de autogestión a nivel nacional.
Ambos sistemas han precarizado a los trabajadores y han precarizado la salud pública.
{{Sec. de Comunicación y Sec. de Acción Política ATE -CTA Rosario}}