Rosario, 20 de noviembre. Comunicado de los delegados de ATE CONICET Rosario:
ATE Conicet Rosario frente a la coyuntura electoral
En las últimas semanas hemos visto, escuchado y leído numerosas tomas de posición de integrantes de la comunidad científica argentina frente al ballotage electoral del próximo 22 de Noviembre. Como delegados de ATE creemos necesario hacer pública nuestra posición y referir a ciertos planteos en relación al sector de Ciencia y Técnica que, frente al debate electoral actual, adquieren mayor trascendencia.
Creemos que las posturas electorales basadas en el análisis o interpretación de una realidad sectorial atentan contra la necesidad de desarrollar una visión integral de la sociedad a la que pertenecemos y del planeta que habitamos. Es mucho más significativo este peligroso sesgo si tenemos en cuenta las características del ámbito donde nos desempeñamos.
Como delegados de una organización gremial entendemos que la autonomía es un valor fundamental en pos de respetar y construir la representación del conjunto de compañer@s más allá de las posiciones político partidarias de cada un@. El interés que nos guía es el de la clase trabajadora, es por eso que consideramos que no le corresponde al sindicato como tal tomar una posición determinada en esta coyuntura electoral.
En segundo lugar, estamos convencidos que la necesidad de fortalecer el sector de Ciencia y Técnica excede por mucho la necesidad de crecimiento presupuestario expresado en edificios, equipamiento, cantidad de trabajadores, etc. La discusión sobre política científica es un aspecto históricamente relegado y reducido a una minoría que impone los intereses a los que está vinculada, configurando un perfil sesgado y desvinculado de la sociedad que lo sustenta.
Discutir la orientación de la política científica debe incluir la necesidad de democratizar los mecanismos de inclusión, permanencia y condiciones de trabajo en el sistema científico. En ese sentido, no es un detalle menor que a 57 años de la creación del CONICET, a 42 años de promulgado el Estatuto de las carreras, a 32 años de recuperada la democracia, a 22 de promulgada la ley Abdala y a 8 de la creación del Ministerio de Ciencia y Técnica seguimos sin la posibilidad de tener una herramienta fundamental para discutir nuestras condiciones de trabajo como es un Convenio Colectivo Sectorial. Estamos hoy regidos laboralmente por una serie de normas que no dan cuenta de la realidad del CONICET, que formalizan inequidades, injusticias y precarización laboral. Entre esas normas está vigente aún el Estatuto de las Carreras, firmado por Lanusse, de corte netamente autoritario.
Tal vez a muchos les parezca un detalle menor, pero cabe aclarar que un estatuto, a diferencia de un CCT, puede ser modificado de manera unilateral por la patronal sin ningún tipo de participación de los trabajadores. No es menor por lo tanto, que las condiciones de ingreso, egreso, promociones, escalafones, y conformación del salario, entre otras, dependan de la voluntad de un funcionario de turno. No son muchos los que se movilizan o manifiestan frente a la precarización laboral existente en el organismo que niega derechos laborales a gran parte de los trabajadores del organismo (Becarios) o frente a la inmoralidad de que haya compañer@s que se encuentran hace años con contratos anuales y cobrando muy por debajo de la canasta básica (Art 9., cuya Categoría Inferior está en alrededor de $8500).
Más allá del signo político del próximo gobierno entendemos que será la propia organización del conjunto de los trabajadores la que nos permitirá sostener y avanzar en la conquista de derechos y transformación de la sociedad. Es por eso que el llamado es a seguir encontrándonos más allá del 22, y seguir luchando por una ciencia al servicio de las necesidades de nuestro pueblo y no del mercado, y por un sistema científico-tecnológico transparente, plural y democrático.