Carta abierta de los trabajadores del “Programa Familias”

Los trabajadores del “Programa Familias por la Inclusión Social”, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, queremos hacer pública la situación de precarización laboral que venimos padeciendo desde hace más de dos años.Somos 24 trabajadores que estamos contratados a través de la modalidad de pasantí­as educativas cuando en realidad somos quienes sostenemos con nuestro trabajo diario la atención de 24.000 Beneficiarios de dicho Programa. Desempeñamos nuestras tareas diariamente en tres oficinas (dos en Rosario y una en Villa G. Gálvez). En las mismas realizamos el operativo de traspaso de Beneficiarios del Programa Jefes/as de Hogar Desocupados (recordamos que hasta la fecha llevamos realizados 14.000 traspasos durante el año 2007). También nos ocupamos de tomar condicionalidades, las cuales consisten en controlar las vacunas y escolaridad de cada uno de los hijos de los beneficiarios. Atendemos a los casi 1300 beneficiarios que realizan los trámites de acreditación mensuales de Becas educativas. Por otro lado brindamos información a todas aquellas personas que se acercan en búsqueda de asesoramiento en relación al Programa.
Nosotros preguntamos, si el Ministerio sólo tiene contratados con monotributo a siete personas en la ciudad de Rosario ¿la labor que realizamos los que estamos contratados como pasantes no se enmarca dentro de lo que las leyes laborales describen como TRABAJO? ¿Podrí­a sostenerse la atención del Programa Familias sin nuestro trabajo?
Queremos hacer público que el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación fomenta y promueve la precarización laboral, a través de estas modalidades de contratación en las cuales se ahorran parte de lo que debieran ser nuestros salarios (ganamos $650 por todo concepto). No contamos con Obra Social, vacaciones, Jubilación, licencias ni ningún otro derecho laboral.
En este marco, es importante remarcar el papel que algunas autoridades de la U.N.R. (Universidad Nacional de Rosario) desempeñan en este proceso de terciarización de fuerza de trabajo. Tal como lo indica la “Ley de Pasantí­as Educativas” – 25165/99 -, éstas debieran ser instancias de aprendizaje que contribuyan a la futura formación profesional. Cuando casi la totalidad de un programa social del Estado, es sostenido con trabajadores contratados con pasantí­as, queda más que claro que se utiliza este tipo de contratación para encubrir situaciones de trabajo informal. Por un lado el Estado plantea campañas para combatir el trabajo en negro y paradójicamente lo legitima, teniendo a sus propios trabajadores sin ningún derecho laboral.

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