Ya superada la mitad del año no se ha producido la apertura de la paritaria sectorial para el CONICET y se han suspendido unilateralmente las reuniones de la Mesa de Relaciones Laborales donde se estaban discutiendo criterios básicos para incluir en el futuro Convenio Colectivo de Trabajo.
Sumamos así un nuevo incumplimiento por parte del Estado empleador que ya en el año 2008 había abortado, sin causa, la apertura de la paritaria el mismo día al que habían sido convocadas las partes y en el 2011 el Ministerio de Ciencia y Técnica utilizó la Jerarquización salarial para abandonar el compromiso de abrir la paritaria.
Llegamos a este punto luego de un proceso y un contexto que involucra diversos ingredientes que deben tenerse presentes a la hora de evaluar la situación en que nos encontramos.
Valoramos la apertura de la Mesa de Relaciones Laborales como una instancia de transición hacia la paritaria y como un hecho político inédito en la historia conservadora del organismo. En ese camino transitado durante casi dos años seguimos observando que existe mucha resistencia a concebir al conjunto de los trabajadores como partícipes plenos de la vida del organismo. En el caso de los becarios es una situación expresa ya que ni siquiera se los considera trabajadores.
En ese sentido, hubo intentos de incorporar a miembros del Directorio como representantes de los investigadores en este proceso de discusión, al margen de la representación gremial. Este hecho tiene un antecedente protagonizado por el propio ministro de Ciencia y Técnica, quién frente a la Comisión de Ciencia y Técnica de la Cámara de Diputados de la Nación en el año 2012 expresó lo siguiente:
“Durante 20 años he sido líder gremial en Conicet y siempre pedimos que hubiera en el directorio un representante gremial; no me voy a desdecir de eso, pero para ello tiene que haber una entidad gremial que realmente represente a los investigadores.” (Extraído de la versión taquigráfica de la reunión del 19 de abril de 2012)
Lo que realmente espera el ministro no es la afiliación masiva de investigadores a ATE o UPCN sino la creación de un sindicato de investigadores que reproduzca los valores que el propio organismo inculca. Un sindicato que no se posicione desde una concepción clasista sino que reclame lo que la patronal está dispuesta a conceder y proponga lo que la patronal está dispuesta a aceptar, que alimente el elitismo y propicie divisiones entre los trabajadores desde una visión corporativa.
Otro aspecto de este proceso es la dualidad en la que se mueve la dirección del CONICET entre la decisión de avanzar hacia la paritaria y la idea de modificar el actual Estatuto si no logra convencer a los estamentos superiores del gobierno involucrados en la decisión de abrir la paritaria.
Finalizamos, hace meses, la última reunión de la Mesa de Relaciones Laborales con el compromiso de acelerar el proceso de discusión en esa instancia aumentando la frecuencia de encuentros y la cantidad de temas a tratar, teniendo en cuenta que los tiempos políticos del año electoral agotaban los plazos. A partir de allí no hubo más convocatorias.
La Mesa donde se discute el Reglamento de Becas fue convocada, luego de meses de inactividad, para el 19 de agosto. La diferencia entre ambas mesas es que en el caso del Reglamento de Becas, el producto de las discusiones puede ser puesto en práctica por una resolución de Directorio y en el caso de los acuerdos logrados en la Mesa de Relaciones Laborales dependen, en el mejor de los casos, de la apertura de la paritaria o la alternativa de modificar la ley 20.464 que impone el estatuto de las carreras. Esta última opción es, a nuestro criterio, inadmisible desde todo punto de vista.
La paritaria del Estado Nacional sumó una nueva frustración con el 27,8% en cuotas acordado con los gremios adictos luego de un año con 40% de inflación. Esta recomposición que en términos porcentuales ni siquiera equipara la pérdida por inflación, aplicada a los salarios más bajos y estipendios los deja muy por debajo de la Canasta Familiar.
Con el descontento generalizado comenzaron a acelerarse los reclamos y rumores sobre una nueva “Jerarquización salarial” de la que se viene hablando desde que la otorgada en 2011 fuera absorbida por la inflación.
Desde el ministro de Ciencia y Técnica para abajo se han encargado de dejar entrever que ésta jerarquización se va a producir y que será anunciada en septiembre u octubre (según distintos operadores), es decir en plena campaña electoral y que además incluirá solo a Investigadores y Personal de Apoyo.
Desde ATE decimos:
- Que la verdadera Jerarquización es la apertura de la Paritaria y la discusión democrática de un Convenio Colectivo de Trabajo.
- Que una jerarquización con discriminación es más discriminación.
- Que la jerarquización salarial es solo una parte de la jerarquización laboral y que no debe ser una concesión patronal sino producto de la discusión en paritarias sin techo.
- Que la jerarquización salarial puede calmar las demandas más urgentes pero no modifica las relaciones laborales.
- Que seguir emparchando el estatuto actual no es más que una continuidad con su origen dictatorial y la negación de la necesidad de democratizar el CONICET.
El viernes 8 de agosto presenciamos cómo se pretende imponer la precarización laboral a palos en otro organismo de Ciencia y Técnica como el INTI. Un hecho gravísimo que además de la represión policial incluyó la “cacería” de dirigentes previamente señalados y la utilización de tecnología para bloquear comunicaciones como lo denunciaron los propios trabajadores del INTI.
El proceso político que se iniciará luego de las elecciones de octubre es aún incierto pero no caben dudas que necesitaremos más participación y unidad para lograr los objetivos y reivindicaciones por los que hemos estado movilizados.