Héctor, el compañero Quagliaro

Así­, con estos conceptos, Rodolfo Walsh lo mencionaba en la nota que escribió sobre él para el periódico de la CGT de los Argentinos, “el Compañero Quagliaro”. Ya pasaron casi cincuenta años de aquella entrevista, y las banderas de la lucha están presentes. “Dignidad de la clase trabajadora”, “conquista de derechos”, “compromiso”, “vivir como se habla”, palabras que son razones que llaman a la figura de Héctor Quagliaro, por eso nos convocamos con la memoria imborrable de los que tuvo a su lado, de sus compañeros, de sus familiares y amigos para rendirle el reconocimiento que se merece, el próximo 29 de enero, a las 19 horas, en ATE Rosario, la Seccional que formó y condujo durante años, en el Salón que lleva su nombre.
{{En primera persona: los comienzos}}

Ingresé con 14 años, en 1948, a una Escuela de Aprendices que era de la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Ví­as Navegables en el Departamento Paraná Inferior, cuando esta dependencia pertenecí­a al viejo Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Muchos nos afiliamos a ATE a los diecisiete años y como éramos menores, pagábamos una cuota de cincuenta centavos.

Terminé el 4° año en 1952 e ingresé a los talleres como Ayudante Calderero. En 1955, derrotado el Gobierno del General Perón por la llamada Revolución Libertadora, nuestra Seccional fue intervenida por un oficial de Gendarmerí­a.

Conviene recordar que la dirección de la CGT de entonces, actuando de manera clandestina por estrictas razones de seguridad, determinó un paro general por 48 horas los dí­as 3 y 4 de noviembre de 1955. Aunque muchos de la conducción legí­tima en nuestra seccional estaban encarcelados (y otros a resguardo para no ser detenidos), un grupo de militantes con mayor experiencia, se auto convocó contra la posición de los colaboradores de la Intervención de nuestra seccional. Los colaboradores, por supuesto, se oponí­an a una Asamblea General para definir la actitud a asumir frente a la convocatoria del paro.

En nuestra dependencia trabajaban más de dos mil obreros. La Asamblea autoconvocada se realizó con una presencia masiva de trabajadores y yo, que no tení­a experiencia polí­tica ni gremial, después de escuchar un extenso debate, hice la moción para adherir a la medida dispuesta de Paro Nacional.

Se aprobó y al salir del local sindical fui abordado para quedarme e integrar un piquete de huelga que en esos tiempos era usual, para garantizar la efectividad de las medidas gremiales, como en este caso.

Este breve relato simboliza cómo comencé a comprometerme con la lucha social, con nuestra organización y progresivamente con el Movimiento Obrero. Con los militantes más reconocidos dimos forma a una agrupación que se denominó Unidad y Acción, que sirvió como herramienta para la resistencia y para poder generar polí­ticas que expresaran el interés y los derechos de los trabajadores, que tanto el Gobierno como las autoridades y la Intervención en nuestra seccional trataban todos los dí­as de mutilar, desconocer y achicar.

Así­, posteriormente fui elegido Secretario General de ATE Rosario en 1959, cuando el gobierno del Dr. Frondizi -cumpliendo compromisos adquiridos- generó el proceso de normalización de todo el Movimiento Obrero Argentino.

Aasumimos el 18 de enero de 1959 y el 19 y 20 se dieron las históricas jornadas del Frigorí­fico Nacional Lisandro de la Torre. Fui reelecto en ATE Rosario dos perí­odos, que en ese entonces eran de dos años, y en 1963 comenzó un proceso de acciones para normalizar la CGT y yo fui elegido como Delegado Regional de Rosario, siendo varias veces reelecto, hasta después de los dos Rosariazos que se produjeron en nuestra ciudad: el primero en mayo del 69, que antecedió al Cordobazo y posteriormente en septiembre, por un conflicto con los trabajadores ferroviarios.

Rosario era un nudo donde se vinculaban los servicios con Córdoba, Tucumán, Santiago del Estero, etc., y en Pérez (ciudad aledaña a Rosario) funcionaban dos importantes talleres ferroviarios con gran cantidad de trabajadores.

En 1970 me incorporé al Consejo Directivo Nacional en representación de Rosario y frente a la aparición del Isabelismo y del Lopezregismo se inició una disputa interna, ya que éramos pocos los que nos oponí­amos claramente a las polí­ticas de ese momento.

Del otro lado tení­amos a la mayorí­a que conducí­a Horvart, aliado del poder de ese momento y con fuerte vinculación con militares de la Marina en especial.

Otro elemento fue volver a colocar a nuestro gremio en el grupo de las 62 organizaciones desvirtuando nuestra definición en sus momentos históricos, al haber pertenecido a la CGT de los Argentinos y luego grupo de los Gremios Combativos , etc.

Más Info:

[Héctor->http://hectorquagliaro.com.ar/hector/]

[Aspectos de la militancia…->http://hectorquagliaro.com.ar/aspectos-de-la-militancia-poco-conocida-de-un-joven-colorado-llamado-quagliaro/]

[Décadas de luchas y sueños compartidos->http://aterosario.org.ar/article2264.html]

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