Miércoles 14 de setiembre de 2011.- El 23 de setiembre, a un año de las elecciones de la CTA nos convocamos a una jornada de protesta con movilizaciones en todo el país fundamentalmente para que se respete la voluntad de los trabajadores y que el Ministerio de Trabajo deje de entrometerse en la vida de nuestra Central.
Por eso movilizamos, porque queremos que se reconozca a la CTA en su autonomía, levantando las banderas de la democracia y la libertad sindical. Que no es solo el reconocimiento de uno o dos sindicatos o de un sello sino que es dotar de poder en el lugar de trabajo a los miles y miles de trabajadores que para poder pelear en mejores condiciones y para ampliar sus derechos necesitan que se garanticen y legitimen las más de 2000 organizaciones simplemente inscriptas.
Millones son los trabajadores que no tienen ningún tipo de representación y que expresan el sector más vulnerable de la sociedad argentina.
La foto del Consejo del Salario donde se aceptó la imposición empresaria y del Gobierno Nacional va en desmedro de nuestros intereses. De la misma forma que el aumento exiguo a las asignaciones familiares dada la semana pasada que lejos está de un aumento genuino que universalice los montos en todo el país.
Nos parece vergonzoso que un trabajador en el Chaco o en Corrientes se le asigne un valor diferencial al de otra provincia. O en el caso de un trabajador municipal o provincial se le estipule un valor menor al de un trabajador de un organismo nacional.
El Gobierno ha dado pasos en estos dos pronunciamientos sobre el salario mínimo y las asignaciones familiares consolidando una política a favor de empresarios para maniatar e inhibir los reclamos del movimiento obrero y de los trabajadores en general.
El gobierno avanza a pasos agigantados a un pacto social priorizando las ganancias de los grandes grupos económicos.
En estos últimos días tuvimos que escuchar una vergonzosa declaración de la Presidenta desacreditando la legítima lucha de los trabajadores del Subte. No dudó en acusarlos de que no sufrían enfermedades profesionales.
La presidenta acusa porque falta a la verdad debido a que el sindicato de Subte sigue sin tener la personería gremial que el mismo Gobierno le niega en complicidad de la empresa concesionada, Metrovías recibe millones de pesos subsidiados por el estado.
Debería valorar la presidenta que la personería gremial a cualquier gremio y en especial a nuestra CTA no es una concesión de algún grupo de poder. El reconocimiento es un derecho que los colectivos laborales se ganan construyendo todos los días en sus lugares de trabajo.
Hay entidades que asisten al reconocimiento sin ningún condicionamiento del Estado. Sin embargo en el movimiento más dinámico, en aquel que más necesita organizarse con autonomía, el movimiento obrero este gobierno interviene y bendice quién puede y quien no puede tener personería gremial.
El 23 de setiembre una amplia jornada unitaria y multisectorial se movilizará frente a los Ministerios de Trabajo de cada ciudad acompañando los históricos reclamos por aumentos salariales, contra la precarización laboral, por el legítimo 82 % móvil, por verdaderos delegados con plena autonomía; y sobre todo para que el Ministro Tomada y su Interventor saquen las manos de nuestra CTA y dejen de ser funcionales al Gobierno y a las patronales empresarias.
Gustavo Teres Secretario General CTA Regional Rosario