Rosario, 06 de diciembre de 2010. El 26 de Noviembre pasado, el Senado de la Nación, sancionó la nueva ley de salud mental generando un cambio de paradigma, que entiende a las personas con problemas mentales como sujeto de derechos.
Los trabajadores de ATE de la Salud mental apoyan esta iniciativa, remarcando que los cambios verdaderos se obtendran cuando se creen y consoliden los servicios comunitarios y cuando se propicie una politica que termine con las condiciones precarias de empleo en todos los ámbitos de trabajos, públicos y privados. El Jueves 2 de Diciembre, a pocos días de sancionada la ley, la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner firmó la promulgación acompañada por Yago Di Nella, director nacional de Salud Mental; por Leonardo Gorbacz, que había presentado el proyecto original en Diputados, y por integrantes de radio La Colifata.
Es de nuestro interés expresar nuestro apoyo a la recién sancionada ley de salud mental nacional, así como esperar la pronta reglamentación de la misma. Celebramos el marco auspicioso que esta ley genera para el desarrollo de nuestras prácticas.
Fundamentalmente en tanto
{{*Reconoce la autonomía de las personas con padecimiento subjetivo y su capacidad para decidir sobre lo que acontece.
*Establece la no discriminación de quienes están en situación de padecimiento subjetivo.
*Propone que las acciones de salud mental deben realizarse en una red de servicios de salud mental basados en la comunidad.
*Recomienda la internación como un recurso a utilizar solo en las situaciones que lo ameriten, evaluadas siempre por el trabajo interdisciplinario de los equipos de salud.}}
Aventuramos venideras transformaciones que contemplen sus principios e implemente las modificaciones sustanciales que propone, en beneficio de una política pública en salud mental, que garantice un abordaje clínico-ético en la persepectiva de los Derechos humanos.
En lo específico, apostamos también a las transformaciones institucionales que propone la ley para la aplicación de las buenas prácticas en salud mental.
Siempre que se creen y consoliden los servicios comunitarios para la atención de personas con padecimiento subjetivo. Es decir, el cierre de los hospitales monovalentes es realizable como apuesta seria, si se sustituyen por los servicios -aun hoy casi inexistentes – que plantea esta ley :{{ centros comunitarios con capacidad de internación en salud mental, casas de medio camino, dispositivos que propicien el lazo con la cultura.}}
Respecto de estos espacios, que también prevee nuestra ley provincial de salud mental y su reglamentación (artículo 18), aunque han sido muy declamados, se han iniciado algunas experiencias pero aun resta el armado de su estructura consolidada, sus presupuestos, las condiciones dignas de quienes trabajan en ellos.
Es decir salir del armado artesanal y de una vez generar estructuras con condiciones que velen por el ejercicio de las buenas prácticas y dejen atrás el trabajo valioso, pero lábil si hablamos de los servicios de asistencia con los que cuenta nuestra provincia.
Esto constituye parte de la preocupación de quienes trabajamos en el ámbito de la salud mental y esperamos que este instrumento de alcance nacional contribuya a profundizar los procesos de esta jurisdicción.
{{Respecto de los trabajadores:}}
Para desarrollar estas transformaciones sabemos que son necesarios además, mas trabajadores de salud y de otras áreas del campo social, en condiciones dignas de trabajo .Estas serán posibles si el numero de trabajadores se incrementa, (según datos de la Organización Panamericana de la Salud, ops, y la Organización Mundial de la Salud, OMS, entre 5y 10 veces).
La adaptación de los hospitales monovalentes y la sustitución por nuevos servicios en ningún caso puede significar reducción de personal, ni merma de los derechos adquiridos, como dice la letra de la ley. Por supuesto, el compromiso clínico, la calidad asistencial, el respeto a los derechos humanos, el abordaje comunitario implica condiciones de trabajo, que como creemos, son inseparables de las condiciones de asistencia.
{{Nada de esto es pensable si no se propicia la salida de las condiciones precarias de los trabajdores. (Trabajadores en negro, Salarios por debajo de la canasta básica, escasos espacios de formación, ausencia de carrera sanitaria y jerarquización de funciones, falta de estructura de los dispositivos creados hasta aquí, entre otras.)}}
Valoramos especialmente la propuesta de la capacitación permanente de todos los trabajadores integrantes de los equipos asistenciales que la ley propone, así como la protección de su salud integral, para posibilitar así su necesaria implementación. Y que esto redunde en la ganancia de salud mental, entonces de toda la población…
{{Trabajdores de la Salud Mental ATE – CTA}}