Las autoridades municipales de Rufino deben reincorporar a Carlos Pereyra

Desde la Asociación Trabajadores del Estado reiteramos la denuncia presentada a mediados del mes de Septiembre en donde las autoridades municipales con la firma del Intendente Jorge Giordano despidiera a Carlos Pereyra, trabajador municipal con carpeta médica y 25 años de servicio bajo apercibimiento de sumario que estuviera encajonado por más de dos años, sin derecho a defensa alguna y sin causa que justificara semejante decisión. El disciplinamiento de parte de las autoridades municipales, a cargo del Intendente Giordano es una práctica polí­tica que de la mano de la prebenda y clientelismo ha llevado a sus trabajadores a sufrir cotidianamente condiciones de trabajo muy precarias.

A tal punto es que denunciamos esta situación, ya que los llamados “semanales”, encargados del mantenimiento de la ciudad, cobran directamente de las arcas municipales la suma irrisoria de 200 pesos por semana, sin percibir vacaciones, ni aguinaldo, ni aportes jubilatorios, ni cobertura médica, mucho menos un salario que como lo expresa nuestra Constitución Nacional garantice en todas sus formas el mí­nimo vital y móvil que debiera recibir un trabajador sea cual sea su función en el estado.

Esta Asociación Trabajadores del Estado junto a su Consejo Directivo Nacional, acompaña el pedido de informe presentado por el Concejal de Rufino en Movimiento, REM, Enrique Santo, solicitando al concejo deliberante, ” la totalidad de trabajadores, cuantos son de planta permanente, contratados y si estos últimos lo son por mes, semanas o dí­as. En qué condiciones se dan los contratos referidos, que modalidades de tiempo y haberes percibidos; y si estos trabajadores se encuentran gozando de los beneficios que les corresponde por ley”.

Exigimos al mismo tiempo que ante esta situación el Concejo Deliberante de esta ciudad se expida públicamente sobre la grave situación laboral que los trabajadores municipales sufren desde hace años, producto de una polí­tica de gestión que genera arbitrariedad, despidos, abuso de poder, prácticas desleales, autoritarismo y trabajo en negro.

Bajo ningún punto de vista puede admitirse que en la ciudad de Rufino, ubicada en pleno corazón de la pampa húmeda, se encuentren centenares de trabajadores, muchos de ellos en situación de indigencia, bajo estas paupérrimas condiciones de vida.

Esperamos que el poder polí­tico y el Intendente de la ciudad resuelva inmediatamente el despido de Carlos Pereyra y que convoque a los trabajadores a discutir en serio la regularización y el blanqueo de todos los afectados y convoque a ATE a una reunión, que ya fuera solicitada en dos oportunidades, solo con la finalidad de resolver la grave precariedad que padecen a diario los trabajadores municipales de dicha ciudad.

{{ Concejo Directivo Nacional ATE – Comisión Administrativa ATE-CTA Rosario.}}

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