Grave denuncia de trabajadores de la Subsecretaría de inclusión para personas con discapacidad dependiente del Ministerio de Salud de la Provincia. Mientras Hermes Binner, gobernador de la provincia de Santa Fe y máximo responsable de la gestión pública, emprende un viaje organizado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) por Kuwait y Emiratos írabes, los trabajadores de la administración pública continúan padeciendo multitud de necesidades. Este es el caso de un grupo de personas, con capacidades diferentes, que ingresaron a cumplir tareas dentro de la administración.
Todos ellos trabajan en la Dirección Provincial de Inclusión para Personas con discapacidad desde 2008 y hasta el día de hoy continúan llamando “incentivo” a su salario, que no se ha visto modificado por ningún tipo de aumento. Y según aclaran los propios trabajadores, ellos entraron a través de la Municipalidad de Rosario, que tiene la base de datos de personas discapacitadas y actualmente cumplen funciones múltiples con “una carga horaria de 30 horas semanales, como cualquier personal permanente de la Planta y cobrando el “estímulo” de 700 pesos mensuales”, dice Silvia Moya.
Ramiro Cinalli, otro de los trabajadores, agrega a su situación que “no tenemos ni obra social, ni aportes jubilatorios, nada. Y arrancamos con 700 (pesos) y nunca un aumento. Estamos trabajando como administrativos, pero cada uno cumple una función distinta y son puestos de trabajo que no estaban creados”.
“Hay un chico y está cumpliendo con la responsabilidad de determinar un certificado de discapacidad nacional en una junta evaluadora”, dice Viviana Faletti, “está inscripto con una resolución, está puesto ahí. Esa es una responsabilidad de gente de planta permanente. Hay gente que hace facturación, carga de datos, gente que hace otras cosas. El telefonista, el becado telefonista, es telefonista y no hay otra persona que lo remplace. Los puestos de cargas de certificados son todos únicos, no es que hay otro personal o estamos haciendo un acompañamiento o estamos capacitándonos”.
“Digamos que se agrandó la Dirección en base a diferentes puestos que fueron creando con nosotros”, añade Viviana y rápidamente aclara Ramiro, “En base a mano de obra barata, que somos nosotros. Con contratos basura que eran renovables por 6 meses, renovables después cada 3 meses, hasta 24 meses. Y ahí se iba a terminar el vínculo, ahí quedábamos desafectados supuestamente, y ahora bueno, surgió la idea esta de renovarnos la beca un año más. Pero no sabemos nada”.
Los trabajadores denuncian que sus obligaciones laborales son iguales o mayores que las demás, “porque si vos tenés vacaciones es por buena voluntad de los directivos que te dieron vacaciones porque en el contrato de locación no está estipulado que siendo becario tengas vacaciones o que te puedas enfermar o que puedas faltar o irte antes, dependés de la buena voluntad. No podés hacer una protesta, no podés adherirte a un paro, todos beneficios del trabajador en regla”.
A la hora de pensar en su jubilación, no les hacen aportes, “Ni aportes jubilatorio, ni obra social”.
“Y lo que notamos es que se incrementan nuestras responsabilidades, nos están agregando cosas. Porque yo arranqué entregando certificados y que firme la planilla, y bueno, yo soy el del teléfono, y atiendo al público cuando los compañeros o están de vacaciones o de licencia, salgo yo en reemplazo. Soy como el suplente, estoy yendo un día a una junta como Secretario de Juntas, en Baigorria en el (Hospital) Eva Perón. Y después también estoy cargando certificados en el archivo. Y así, todos.
Silvia agrega que hay una persona becada en cada rincón de la administración, “todos los engranajes del funcionamiento de la Dirección, pasan indefectiblemente por personas discapacitadas. Tenés en diferentes funciones, una persona discapacitada que entrega turnos, una persona discapacitada que está becada para la carga de certificados, la que está como Secretaria de Juntas, la que recibe la facturación, todo el engranaje de la Dirección en algún momento pasó por estas personas becadas. Ya el hecho de ser becario en sí es un error, una figura mentirosa”.
Para Viviana “lo que pasa es que no es que se cumple la función de “Beca de capacitación”, porque no estamos capacitándonos. Estamos cada uno en una función en particular donde tenemos que ser responsables, donde tenemos que firmar, donde hay gente que tiene sello y tiene que firmar por la entrada de documentación y salida de documentación. Nosotros hemos firmados y sellado todo con nuestro nombre. O sea que te hacés responsable de algo. No tendría tampoco formalidad el pedido que está haciendo la gente. No tenemos una función, o una responsabilidad o un nombramiento, ni somos autoridad para firmar cosas así, no tenemos autoridad para firmar”.
Estos trabajadores van a realizar una presentación en el Instituto Nacional contra la discriminación, INADI, “una denuncia por discriminación”.
“Es que esto no es caprichoso, nosotros venimos con estos pedidos y estas manifestaciones desde julio del año pasado, no es que ahora nos encaprichamos y queremos pasar a planta. Nosotros venimos realizando pedidos que no han sido contestados, elevamos cartas al Ministro Capiello, elevamos cartas a nuestra directora, no nos han dado respuestas. No llegamos a esto porque dijimos, bueno, nos levantamos de mal humor por los 700 pesos y vamos y los denunciamos. Estuvimos recorriendo un camino para llegar a esta instancia”, agrega Silvia, “de hecho entregamos en mano al Ministro de Salud de la Provincia, nuestro pedido y nuestro informe de cuál era nuestra situación. Y después para darle más formalidad, hicimos el ingreso por la delegación del Ministerio como para tener un comprobante nosotros y un sello para darle más formalidad”, dice Ramiro.
“Solamente queremos la retribución por el trabajo que cumplimos como un trabajador normal. Porque la persona en Planta Permanente que está trabajando, cumple sus horas, y nosotros hacemos el mismo trabajo con mayor responsabilidad en algunos casos y sin embargo cobramos 700 pesos”, finaliza diciendo Viviana.
Equipo de comunicación ATE CTA Rosario