Este miércoles 13 de Enero, año del Bicentenario, pasadas las 21 hs. y luego de una espera de más de 10 horas donde de los Trabajadores municipales en negro del Servicio Público de la Vivienda sólo pretendían solicitarle una Audiencia se encontraron con la sospresa de un enorme operativo policial que se utilizó como escudo para facilitarle al Intendente de la ciudad de Rosario la Vía de escape por la puerta prinicipal de la casa de Gobierno. Agotadas todas las instancias formales y sin ningún tipo de respuesta en estos últimos cuatro meses los trabajadores del organismo solo solicitaban desde las 11.30 hs, una respuesta en torno a la situación laboral, de 140 trabajadores en negro que entre los 5 y 10 años de contratos vienen padeciendo en el Municipio. Mientras el Intendente escapaba por la puerta de la calle Buenos Aires, el Subsecretario de Gobierno Miguel Pedrana se escudaba sin ningún tipo de respuesta rodeados de policías negando sistematicamente la posibilidad de una propuesta clara sobre el destino laboral de los mismos. 11 horas parados frente al palacio de los leones
11 horas sin que ni los leones se inmuten
11 horas con mates, gaseosas, risas y algún que otro sandwich
11 horas de mucho, muchísimo humo en los pulmones
11 horas de aplausos con las palmas enrojecidas
11 horas de cánticos, a veces enardecidos, a veces más calmados…
11 horas de esperanza,
11 horas de bronca
11 horas de abrazos, de palabras de apoyo, de discusiones
11 horas de pensar y repensar nuestra maldita condición de negreados
11 horas sin estar con las familias
11 horas de lucha por nuestras familias
11 horas sin jugar con nuestros hijos
11 horas de pelea por el presente y el futuro de nuestros hijos
11 horas de espera
11 horas de silencio de nuestros funcionarios
11 horas de sol, de 30º grados de calor sobre el cuerpo
11 horas de estar parados, por ahí sentados en el cordón de la vereda
11 horas de ir y venir por esa cuadra de calle santa fe
11 horas de ver cómo se iban sumando efectivos policiales (más de 20), cuatro móviles, 8 motos, una camioneta
11 horas de ver entrar y salir empleados, funcionarios…
11 horas, un grupo de trabajadores esperando ser atendidos por el máximo exponente de su empleador el Estado Municipal
11 horas esperando que nos atiendas Miguel Lifschitz y te fuiste por la otra puerta y te escapaste a las 9 y media de la noche, después de haber estado casi todo el día escuchando nuestro pedido…solo eran 10 minutos de tu tiempo, que parece valer más que el nuestro, que nuestros muchos años prestando servicios en negro…
TRABAJADORES DEL SPV ROSARIO